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logra en esta comunidad su porcentaje de voto más alto del país

Causas y claves del éxito de Alvise y su 'Se acabó la fiesta' en la Región de Murcia

 Luis 'Alvise' Pérez Fernández, en Murcia y Cartagena el pasado 30 de mayo. Fotos: EFE y CAPTURAS DE VÍDEOS

13/06/2024 - 

MURCIA. ¿Se acabó la fiesta? La fiesta acaba de empezar. Hasta este domingo nadie sabía quién era Alvise. ¿Nadie? ¿Seguro que nadie? 34.036 murcianos sí lo tenían muy claro. Más de 800.000 españoles, en realidad. La voz de este comunicador sevillano de 34 años llamado Luis Pérez Fernández y conocido como Alvise irrumpe con fuerza en el tablero político como hacía tiempo que no se veía un fenómeno así. Su candidatura, renombrada 'Se acabó la fiesta' porque el Ministerio le denegó el nombre de Alvise, consiguió tres escaños y, lo más importante, logró colocarse en el primer plano de la política española. Ya nada volverá a ser igual. Su éxito se cimentó en territorios como la Región de Murcia, donde se ganó la confianza del 6,58% de los murcianos. Es el porcentaje de voto más alto por comunidades autónomas. Un dato que vuelve a poner a la Región en los titulares nacionales. Murcia, noticia otra vez por motivos políticos. Por provincias también se cuela en el top: la Región es la quinta, solamente superada por Ceuta (7,82%), Málaga (7,44%), la vecina Almería (7,02%) y Las Palmas (6,73%).


¿Cómo es posible que la Región se volcara con Alvise? ¿De dónde sale ese éxito? ¿A qué se debe el tirón de este agitador político que simpatizó con UPyD, fue jefe de Gabinete de Toni Cantó con Ciudadanos y flirteó con Vox y Desokupa? ¿Cómo es posible que triunfara sin el eco de los medios de comunicación tradicionales? Por las redes sociales, sin duda; en especial, Telegram, donde cuenta con más de medio millón de suscriptores, y las plataformas de vídeo, como TikTok, Instagram y YouTube. Y antes en Twitter (hoy X), pero la empresa de Elon Musk le bloqueó la cuenta. Pero no sólo se catapultó por las redes sociales: también lo hizo con mucha carretera y manta. En la campaña electoral acudió a Murcia y Cartagena. Quienes le vieron en la Plaza Cardenal Belluga recuerdan que la cola cruzaba la Plaza de los Apóstoles y llegaba hasta la Fundación Jesús Abandonado. ¿Exageración? Los votos del domingo no mienten. También se desplazó a la Plaza de España de Cartagena, donde repartió papeletas megáfono en mano y clamando consignas como "este Estado es criminal". Ese día, el 30 de mayo, hubo una manifestación contra el centro de inmigrantes de Cartagena, el CETI. ¿Y qué opina Alvise sobre la inmigración? Él mismo lo deja meridianamente claro en sus vídeos: "Cada vez hay más inmigrantes ilegales que no sabemos si son violadores".

Un votante de cabreo y castigo

Sus apoyos no responden a motivos ideológicos, sino que se basan en el cabreo de la gente porque es un voto de castigo y protesta, como así sostiene el politólogo Francisco Javier López Carvajal, uno de los directores del Observatorio Español de Estudios Demoscópicos (OBEDE) de la UCAM, cuya última encuesta, asegura, ya detectaba la presencia de Alvise pero sus siglas no se incluyeron por la falta de datos precisos para calcular una estimación de voto. "Lo comentaba estos días: ojo, porque pueden dar la sorpresa. Y mira: tres escaños en el Parlamento Europeo". Esto sucede, apunta, porque "hay un sector de la población que no se siente identificado con los partidos políticos y Alvise ha encontrado muy bien ese caldo de cultivo". 

"ES UN MUCHACHO QUE TIENE BUEN FONDO, PERO TIENE QUE PULIR LAS FORMAS", OPINA LIARTE, EX DE VOX

Andrés Ballesteros, que es el coordinador de la Comisión de Análisis Político Internacional del Colegio de Politólogos y Sociólogos de la Región de Murcia, ve tres factores que explican el éxito de 'Se acabó la fiesta'. Primero, las propias elecciones europeas, caracterizadas por su elevada abstención y donde menos ancladas se muestran las tendencias de voto. La circunscripción única también influye. Segundo, el clima político. España, avisa, adolece, como muchas sociedades occidentales y americanas, "de una polarización afectiva cada vez más tirante". Las tensiones se manifiestan ya incluso entre Gobiernos, como ha ocurrido con Pedro Sánchez y Javier Milei, y "eso acaba calando también entre las personas". Y tercero, la división en el voto liberal y de derecha, que "tiene hoy más oferta partidista que nunca", marcado por "la paulatina bajada de Vox a nivel general y otro nuevo episodio de pérdida de fuelle del PP durante la campaña".

¿Pero qué han visto los murcianos en Alvise? López Carvajal cree que una región dominada por el sector agro, muy indignado en los últimos tiempos, acaba arrastrada por este tipo de fenómenos. "Hay mucho descontento con el sistema. Lo hemos visto en las protestas de los agricultores". Ballesteros puntualiza que no existen diferencias sustanciales entre que lo ven los murcianos y el resto de españoles, pero sí subraya que la Región, con un electorado más inclinado a la derecha que la media nacional, constituye un caldo de cultivo "más proclive" al auge de este tipo de movimientos. Eso sí, Murcia tiene una particularidad: su ímpetu para lanzarse por partidos bisoños y disruptivos como Vox en 2019 o ahora 'Se acabó la fiesta'. Resulta llamativo que este fenómeno irrumpa en una tierra con amplia presencia de las fuerzas conservadoras (sin ir más lejos, los partidos de la derecha se impusieron el pasado domingo con el 65% de los votos frente al 30% de las formaciones progresistas). "Esto forma parte de una dualidad bastante interesante sobre nuestra Región, porque Alvise entra tremendamente en conflicto con la situación hegemónica del PP".

Supera a Sumar en 41 de los 45 municipios

Los datos de las elecciones europeas son abrumadores. SALF (las siglas de 'Se acabó la fiesta') fue la cuarta fuerza más votada en la Región, sólo superada por el PP (42,87%), PSOE (25,03%) y Vox (15,8%). Aglutinó más apoyos que Sumar y Podemos juntas, ya que ambas reúnen 29.105 papeletas (16.909 los de Yolanda Díaz, el 3,26%, y 12.196 los morados, el 2,35%). La candidatura de Alvise, de hecho, doblegó a Sumar en 41 de los 45 municipios de la Región. La excepción se encontró en Fortuna, Moratalla y Ojós, además de Mula, donde empataron a 198 votos. En Murcia le votaron 11.290 vecinos, el 6,45%; en Cartagena le respaldaron 5.540 electores, el 7,73%. 

Alvise, con la exconcejala de Vox de Cartagena Pilar García. Foto: @ginesa6 (X)


El porcentaje de voto es todavía más elevado en Cartagena. Ballesteros repara que no es ninguna casualidad. "También sucedió durante las generales del 2019, cuando Vox aventajó en casi 10.000 votos a PP y PSOE en la ciudad portuaria". Y eso sucede porque en Cartagena también se dan una serie de condicionantes beneficiosos para la aparición de este tipo de movimientos, como "la estructura social y económica, con un sector agro muy importante y muy ligado con los flujos migratorios, y con la estructura política, donde la existencia de una fuerza importante a nivel municipal como MC Cartagena rompe enclaves de voto que se encuentran 'perdidos' en el contexto de unas elecciones de gran ámbito, como son las generales o las europeas".

El apoyo de Liarte y Carrera, los ex de Vox

En su expansión por la Región, el equipo de Alvise ha contado con la ayuda de los antiguos diputados de Vox Juan José Liarte y Francisco José Carrera de la Fuente. 'Se acabó la fiesta' consiguió unos 190 apoderados, según las informaciones publicadas. En conversaciones con Murcia Plaza, Liarte aclara que "se ha exagerado todo" y que su contribución se limitó a echarle una mano con la recogida de firmas en su entorno más cercano. "Nada más". Ni se va a embarcar en su aventura ni tiene planes de regresar de la política, involucrado como está en el departamento jurídico de una empresa. Tampoco tiene relación con Alvise. Aunque, eso sí, no oculta su simpatía y su afinidad por él, de cuyo nombre llegó a conocer por sus colaboraciones con Abogados Cristianos. "Es un muchacho que tiene buen fondo ideológico, pero tiene que pulir las formas, porque ha protagonizado episodios de torpeza, como a mí me pasó en su día", opina Liarte a preguntas de este diario. "La faceta que más me gusta de él es su labor investigadora. Recuerdo que ya hablaba del 'Caso Koldo' hace dos años", agrega.

"ahora ataca la figura de felipe vi por firmar la ley de la amnistía, Y eso es mentir a sabiendas"

¿Qué es realmente 'Se acabó la fiesta'? ¿Un partido antisistema? ¿Un movimiento activista? ¿Una nueva forma de extrema derecha? "No somos ultras. Somos patriotas hartos de los partidos políticos", se defiende el propio Alvise en sus proclamas. Los dos politólogos consultados por Murcia Plaza coinciden en la dificultad de poner etiquetas. "Si antes decíamos que Vox era ultraderecha, ahora con Alvise los de Abascal son hermanitos de la caridad", bromea Carvajal, convencido de que "más que derecha o izquierda" nos encontramos ante un "antisistema" de manual. Ballesteros considera que su perfil responde a una persona liberal, "más sacado de la política personalista americana que de la orgánica europea, y que se ha erigido como garante de derechos constitucionales frente a los políticos tradicionales que utilizan al Estado para sus beneficios personales". A su juicio, "es crucial entender el lenguaje de la comunicación política en redes sociales para entender su éxito, ya que se ha dado a conocer por Telegram y X (Twitter)". Por eso cree que SALF se debería enmarcar en un espacio "algo difuso". "No basta con el clásico eje de izquierda-derecha, sino que hay que ir más allá y observar los tintes concretos en el discurso. Podríamos situarlo en un modelo que está a caballo entre el liberalismo económico (bajadas de impuestos, aperturismo económico generalizado), la lucha anticorrupción y un discurso nacionalista español (migración y control de las autonomías)". E incluso recientemente ha revelado un "cariz discrepante con la monarquía".

Las mentiras y los ataques al rey

El líder de 'Se acabó la fiesta' emula discursos del polémico presidente de El Salvador, Nayib Bukele -a quien admira-, porque quiere levantar a las afueras de Madrid "la cárcel más grande de Europa". También defiende ideas controvertidas como las siguientes: "Si hay un narcoterrorista, no quiero que se le persiga, quiero que le pegues con un subfusil", "Quiero que Pedro Sánchez vaya a prisión" y "En el momento en que un okupa entre en tu casa, a la cárcel". No en vano su lema en campaña era "eliminar la mafia política, mediática y judicial". Carvajal avisa de que hay que llevar mucho cuidado ante este tipo de mensajes. "Aunque la libertad de expresión esté consagrada, no todas las ideas son iguales de respetables y él utiliza discursos de odio y mentiras". Por ejemplo, "ahora ataca la figura del rey por sancionar la ley de la amnistía. Y eso es mentir a sabiendas porque sabe que el monarca no se puede oponer a firmar una ley". A su parecer, la sociedad -las instituciones, las formaciones políticas y los medios- deben "actuar ipso facto ante tipo de declaraciones".

¿SALF será flor de un día o ha venido para quedarse? Todavía es pronto, barruntan los dos expertos. "Es muy prematuro", señala Carvajal, quien se pregunta si será un partido de verdad o si le interesa seguir como movimiento político porque le va muy bien así. Existe mucha incertidumbre sobre ellos. Alvise fue el candidato más buscado en Google en la semana previa a las elecciones en España. "Y todavía no hemos visto en los medios las fotos de los otros dos candidatos elegidos en las europeas", incide, haciendo hincapié en el desconocimiento que rodea a este movimiento. "¿Y quién les financia? ¿Quién está detrás? Una campaña implica dinero".

El desempeño de Alvise en los próximos meses será clave, analiza Ballesteros. "Debe dar una serie de pasos adelante que le constaten dentro de la marca que ha creado y sobre todo no salirse de lo que se espera de él. Luego, para tener un resultado exitoso tiene que aumentar su masa de votantes hasta sobrepasar el millón y medio y así ser capaz de sorpassar al tercer clasificado en cada circunscripción (ya sea Vox, Sumar o el partido de turno) y no ser penalizado por esa barrera invisible que el método de asignación de escaños impone sobre los cuartos y quintos clasificados". Y para lograr todo ello debe sortear las barreras electorales que entrañan los comicios generales y regionales, como son las circunscripciones y el porcentaje mínimo para entrar en los parlamentos.

Ballesteros aduce que el fenómeno Alvise deja dos grandes reflexiones. Por un lado, el continuo aumento de la influencia de las redes sociales en la vida política: "Han llegado a este cénit donde hasta la construcción y difusión del mensaje de campaña se ha elaborado por ese medio". Por otro lado, cada vez es más frecuente la aparición de movimientos personalistas "basados en lo que comúnmente se conoce como ‘outsiders’ que entran en escena con discursos anti-establishment, más propio de sistemas presidenciales a lo americano que del parlamentarismo europeo". Carvajal medita que "hay que llevar mucho cuidado" ante estos personajes y pide extremar la vigilancia ante los bulos. "No se puede ir pidiendo penas de prisión de esa manera, saltándose el Código Penal a la torera". Y concluye apelando a la responsabilidad de "todos" para "poner freno" a este tipo de movimientos. "Si no, nos llevaremos un susto como el de este domingo".

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