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visto bueno de la comisión de hacienda

Protestas, crisis, cambios y alegaciones: el arrebatado camino del Presupuesto de Cartagena

26/05/2020 - 

CARTAGENA. A mediados del pasado mes de febrero la vicealcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, aseguraba con la claridad habitual en ella a la hora de hablar, que la ciudad portuaria iba a contar con el presupuesto aprobado casi de forma inminente. "Si cumplimos los plazos que tenemos previstos desde el Ayuntamiento, seremos el primer municipio de la Región de Murcia que tenga aprobados los presupuestos de 2020", aquéllo fue un 18 de febrero. Arroyo no sabía aún lo largo que se le iba a hacer al Presupuesto de Cartagena para que fuera aprobado: ayer, 25 de mayo, se cumplía el último requisito para darle el visto de la Comisión de Hacienda tras rechazar cinco alegaciones.

En estos cinco meses de lo que va año hasta que llegara el momento de saber qué cuentas ha hecho la administración local para regir el rumbo de la ciudad durante este año, han pasado muchas cosas y muy pocas buenas. 

Desde las protestas en la calle y negociaciones con los funcionarios municipales, que no han cejado ni un solo minuto de reclamar aquel acuerdo de condiciones de trabajo y subida salarial abolido 'in extremis' el último día del año pasado, pasando por una gravísima crisis económica y social que azota a toda España y que provocó otro retraso en su camino y unas alegaciones, por último, que han dilatado esta agonía presupuestaria. 

El Presupuesto primigenio no se parece mucho al planificado por la concejala de Hacienda y sus técnicos. Han desaparecido partidas a asociaciones y actividades que nunca se podrán realizar -la Mar de Músicas, por ejemplo- y se ha destinado parte de ese dinero al estímulo económico para los pequeños negocios ahora cerrados y a la obra pública -cerca de 16 millones de euros-. 

Además, el capítulo de ingresos queda tocado porque se han puesto en marcha ordenanzas que eximen del pago de diferentes tasas a comerciantes, autónomos o ciudadanos que se han quedado sin trabajo y necesitan una ayuda desde las diferentes administraciones para minimizar el impacto que les supone su día a día.

No obstante, a pesar de que la calculadora de la concejala de Hacienda no ha dejado de hacer números hasta este lunes y los seguirá haciendo ahora que espera cuadrarlo todo, este Presupuesto, tal y como era de esperar no convence a todos. Ni comerciantes ni oposición ni funcionarios las tienen consigo. Pero este es otro capítulo; de momento el Gobierno ya tiene el presupuesto donde quería.

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