MURCIA. El campo vive hoy un 'súper jueves' de pura indignación. Hartos de sentirse ninguneados, los agricultores se suben a los tractores y desde las 9 de la mañana hasta las 13.30 horas vuelven a tomar las autovías de la Región de Murcia para expresar su malestar y clamar contra el 'asedio' de amenazas que se cierne sobre el sector agrario y ganadero.
Los agricultores afrontan una crisis "sin precedentes", ya que se sienten amenazados por numerosos frentes: desde los acuerdos comerciales de la Unión Europea con Mercosur y países de la competencia como Marruecos hasta los recortes en la Política Agraria Común (PAC), pasando por el aumento de los costes de producción, el desplome de los precios en origen y sin olvidar el futuro del Trasvase Tajo-Segura, acosado por la subida de los caudales. Y a ello se suma otro nubarrón: la falta de relevo en el campo. En definitiva, una tormenta perfecta que golpea con dureza al sector agroalimentario, que aporta más del 22% del PIB de la Región, según un informe de PwC.
La movilización, convocada por las organizaciones COAG, Asaja y UPA, se produce en todo el país, con manifestaciones previstas en más de 30 provincias. En el caso de la Región, las protestas, que conllevan cortes al tráfico, se concentran en cuatro puntos concretos: en el tramo de Murcia - Cartagena de la A-30; en la A-7 a la altura de La Hoya de Lorca; la A-30 en sentido Madrid, en el cruce de Blanca; así como la MU-32, en sentido Murcia, en el cruce de Archena y la Venta El Empalme.
"Al límite"
"Vivimos una situación límite", como así sostienen desde Asaja, que echan en falta desde hace muchos años la ayuda de las administraciones públicas. La última 'tractorada' tuvo lugar en febrero de 2024, pero desde entonces la situación no ha mejorado, sino más bien al contrario. Por eso vuelven a las manifestaciones para exigir soluciones. "No podemos seguir impasibles ante la incertidumbre y las amenazas", como así advierte Marcos Alarcón, secretario general de UPA.
La lista de razones para protestar es alargada. Un "suma y sigue" que no cesa; un "nos sobran los motivos”, como suelen decir en UPA. El pacto de la Unión Europea con Mercosur, recientemente de actualidad, es sólo la gota que colma el vaso. Como afirmaba en este diario José Miguel Marín, presidente de Coag en la Región, "vamos a tener que trabajar con una competencia con unos costes de producción infinitamente menores. En Brasil los costes están estimados en un 60% menos que los que tenemos en España".
Los agricultores alertan además de que la reciente paralización del Parlamento europeo "no es una suspensión como tal" del acuerdo, sino más bien un retraso, pues la Eurocámara acordó enviar el texto a la Justicia europea, pero queda en manos de la Comisión Europea su aplicación provisional.
Las reivindicaciones
Otro gran quebradero de cabeza es el recorte a la Política Agraria Común, el gran sostén del sector. "La PAC que ha propuesto la Comisión Europea supondría el desmantelamiento de la agricultura porque pone en riesgo la financiación de los programas operativos de las organizaciones de productores, al igual que las medidas de desarrollo rural como la incorporación de jóvenes o la modernización de las explotaciones", avisan desde UPA.
Pero hay mucho más. Denuncian competencia desleal por las importaciones de terceros países que no cumplen los mismos requisitos sociales, laborales ni medioambientales exigidos al productor europeo, como son Marruecos, Sudáfrica, Egipto. También claman contra el exceso de burocracia y normativa, que "asfixia al sector y dificulta el relevo generacional". Lamentan la "pérdida constante de rentabilidad, que amenaza el futuro del medio rural y la soberanía alimentaria".
De igual modo, advierten sobre los "precios en origen por debajo de los costes de producción, que hacen inviable la continuidad de miles de explotaciones familiares", así como claman contra el "incremento descontrolado de los costes, como son la energía, los fertilizantes, fitosanitarios, agua, seguros agrarios y la mano de obra". De hecho, no olvidan el incremento del precio de los fertilizantes no ha bajado desde la invasión de Rusia a Ucrania.
Y, por supuesto, el agua, el eterno problema de la cuenca del Segura. Alertan del "recorte progresivo del Trasvase Tajo-Segura, una infraestructura clave para la supervivencia de la agricultura en el sureste español. "Estas decisiones, adoptadas sin alternativas reales, están provocando pérdidas económicas, abandono de explotaciones y destrucción de empleo", aseguran desde Asaja.
Para más iniri, los regantes se temen lo peor con la llegada del 2027 por una doble amenaza: el recorte del Trasvase Tajo-Segura y la reducción de las extracciones de las aguas subterráneas en aquellas zonas donde se entiende que hay sobreexplotación. "El cierre y las restricciones a los regadíos que utilizan aguas subterráneas, incluso en zonas donde estas aguas han sido históricamente el único recurso disponible, dejando sin salida a agricultores que cumplen con la normativa y dependen exclusivamente de ellas para producir".
Todo ese cóctel de indignación sonará alto y fuerte este 'súper jueves'.
Todas las reclamaciones del sector
Así lo plasma la organización agraria y ganadera UPA en un comunicado:
- -Un presupuesto suficiente para la PAC 2028-2034, actualizado con el IPC y con una arquitectura basada en sus actuales dos pilares.
- -Acuerdos comerciales con terceros países justos, basados en la reciprocidad, la aplicación de cláusulas espejo, auditorías en origen, inspecciones en frontera.
- -Estrategia efectiva de incorporación de jóvenes.
- -Defensa del Trasvase Tajo-Segura. Revisión de caudales ecológicos aplicables al alto Tajo y reglas de explotación del acueducto Tajo-Segura basadas en criterios estrictamente técnicos.
- -Precio del agua asumible para la producción de alimentos.
- -Moratoria en la aplicación de la directiva marco del agua en el cierre de acuíferos hasta no disponer de caudales alternativos.
- -La planificación hidrológica del CHS debe garantizar los recursos para el regadío y posibilitar los regadíos sociales.
- -Modificación de la Ley del Mar Menor, garantizando la protección medioambiental y preservando el ejercicio de la actividad agraria.
- -Definición de estrategias regionales de ordenación para la protección del sector ganadero.
- -Creación y dotación de recursos del órgano autonómico de control de la cadena alimentaria.
- -Realización de estudios de costes de producción y de formación de precios agroalimentarios.
- -Simplificación y adaptación normativa, sanidad vegetal y uso de drones en agricultura.
- -Seguros agrarios adaptados a la realidad del campo.
- -Implantación de un carnet profesional para trabajadores agrícolas, que evite la reiteración innecesaria de análisis clínicos.