MURCIA. Los autónomos del pequeño comercio reclaman una compensación por el efecto que tienen las obras públicas en sus negocios. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) considera que los ayuntamientos deben paliar los daños económicos indirectos que causan estas actuaciones urbanas.
“Las obras públicas, aun siendo necesarias, han generado un impacto económico negativo directo sobre el pequeño comercio”, sostienen, preocupados sobre todo por aquellas intervenciones que acarrean cortes de tráfico, limitaciones de acceso, ruidos, ocupación de la vía pública y una reducción del tránsito peatonal y de la actividad habitual.
Todo ello, advierten, “tiene un impacto directo sobre el comercio local y los servicios de proximidad”. Para más inri, las obras acarrean una duración media aproximada de seis meses, “un periodo durante el cual los autónomos deben seguir haciendo frente a los costes fijos como alquileres, suministros, impuestos y tasas municipales”.
Ayudas para quienes pierdan al menos un 20%
Para ello, la asociación UPTA llevará a 8.132 ayuntamientos de España, incluidos los 45 de la Región de Murcia, una propuesta para establecer un plan con un régimen de ayudas y rebajas fiscales destinado a aquellos pequeños negocios que hayan padecido una pérdida mínima del 20% de su facturación anual por las obras municipales.
La iniciativa, bautizada como ‘Plan de Compensación Municipal’, incluiría “bonificaciones mínimas del 50% en impuestos y tasas municipales, la devolución de importes ya abonados y la aplicación de estas medidas de forma inmediata tras la finalización de las obras, mediante la comparación objetiva de la facturación de los meses afectados con los mismos periodos de años anteriores”, tal y como explican en un comunicado.
Así, “estas bonificaciones permitirían una compensación económica directa entre 500 y 1.000 euros por establecimiento afectado”. Los comerciantes aducen que con estas medidas contribuyen “a proteger el tejido económico local, evitando cierres de negocios y pérdida de empleo”.
Según los cálculos de UPTA, las obras son la puntilla a negocios que ya de por sí soportan “una media de 1.500 euros anuales en impuestos y tasas municipales, incluyendo conceptos como el IBI del local, la tasa de recogida de residuos comerciales, licencias municipales, vados o tasas de ocupación pública”. Por todo ello, “la combinación de una caída sostenida de ingresos y la imposibilidad de reducir gastos estructurales pone en riesgo la viabilidad de muchos pequeños negocios”.