MURCIA. Las Torres de Cotillas da un paso decisivo para proteger el municipio y el río Segura frente a las lluvias torrenciales. La primera fase de construcción del nuevo tanque de tormentas ya ha finalizado, tras completar los trabajos de preparación del terreno iniciados el pasado verano. El objetivo es que la infraestructura esté operativa antes de que termine 2026.
Este "pulmón hídrico" tendrá una capacidad de 9.500 metros cúbicos, el equivalente a casi cuatro piscinas olímpicas. Su función principal será capturar las primeras aguas de lluvia —las que arrastran más suciedad de las calles— para evitar que acaben directamente en el cauce del río. Una vez retenidas, el agua se bombeará a la depuradora local (EDAR) para ser tratada y, posteriormente, reutilizada en el regadío.
La consejera de Agua y Agricultura, Sara Rubira, destacó durante su visita a las obras que la instalación "incrementará la capacidad de retención y reducirá las inundaciones cuando llueve de manera torrencial".
Una inversión compartida
El proyecto cuenta con un presupuesto total de 5,3 millones de euros. El Gobierno regional, a través de ESAMUR, aporta 3,9 millones, mientras que el Ayuntamiento de Las Torres de Cotillas completa la inversión con 1,4 millones de euros.
La estructura será una balsa subterránea de dimensiones considerables (52 x 46 metros) que permitirá al municipio gestionar mejor los episodios de gota fría. Esta obra refuerza la posición de la Región de Murcia como referente en el tratamiento de aguas urbanas.