MURCIA(EP). Una restauración para proteger el medio ambiente. El Gobierno regional ha finalizado las obras de restauración del depósito minero San Cristóbal I, en Mazarrón, lo que permitirá evitar la llegada de 4.400 toneladas de metales pesados al entorno natural en el que se ubica la rambla de Las Moreras y varios núcleos de población.
Además, la intervención contribuirá a evitar el arrastre de unas 185 toneladas anuales de lodo y metales pesados en episodios normales de lluvias, que aumentarían hasta las 140 toneladas de residuos al día en caso de dana, según ha informado la Comunidad.
El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, ha visitado este lunes la zona con motivo de la finalización de las obras, que han incluido el sellado multicapa del depósito y han supuesto una inversión total de 1,5 millones de euros, cofinanciados entre el Gobierno regional y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Vázquez ha subrayado que esta intervención responde a "una estrategia firme, planificada y sostenida en el tiempo, que prioriza actuar primero en las zonas que presentan mayor peligrosidad".
En este sentido, ha recordado que el Ejecutivo autonómico ha centrado sus esfuerzos en los emplazamientos clasificados con mayor riesgo en el Inventario Nacional de Instalaciones de Residuos Mineros Clausuradas.
"En los últimos años hemos restaurado las dos zonas más peligrosas de la Región, como El Lirio, en Cartagena, considerada la mayor actuación de recuperación ambiental en una balsa de minería metálica realizada hasta la fecha en España, y dos intervenciones en depósitos de San Cristóbal, en Mazarrón. Hablamos de actuaciones que marcan un antes y un después, porque abordan los puntos críticos que durante décadas han supuesto un riesgo para el entorno", ha dicho.
El responsable regional ha señalado que "no solo estamos actuando, sino que lo estamos haciendo sobre los casos más complejos, lo que demuestra el compromiso real del Gobierno regional".
Estas intervenciones suponen un "avance decisivo" dentro de la estrategia regional de recuperación ambiental y refuerzan la seguridad de un entorno especialmente sensible, y el consejero ha avanzado que el Gobierno regional ya trabaja en las próximas fases de esta hoja de ruta.
"Una vez abordadas las zonas de mayor peligrosidad, seguimos avanzando en la tramitación administrativa de nuevas actuaciones en la Sierra Minera, que constituyen el siguiente paso dentro de esta estrategia planificada", ha explicado.
"Estamos desarrollando los proyectos necesarios para intervenir en nuevos emplazamientos, manteniendo el mismo criterio: actuar primero donde el riesgo es mayor y avanzar de forma ordenada y eficaz", ha añadido.
Los diferentes cambios en San Cristóbal I
La actuación en el depósito San Cristóbal I, que contiene un total de 150.000 toneladas de metales pesados, ha consistido en el sellado multicapa de la instalación, una solución técnica que permite el encapsulado completo de los lodos mineros y su aislamiento definitivo del entorno.
"Este sistema evita la infiltración de aguas de lluvia y la generación de escorrentías contaminantes, reduciendo de forma drástica el riesgo de arrastre de metales pesados hacia los terrenos circundantes y cauces próximos", ha apostillado Vázquez.
Asimismo, se ha implantado un sistema integral de drenaje que garantiza la correcta gestión de las aguas pluviales y de posibles lixiviados, aportando estabilidad estructural al depósito y minimizando cualquier afección al medio natural.
Estas medidas refuerzan la seguridad de la instalación incluso ante episodios meteorológicos extremos, como lluvias torrenciales o dana.
Incluye también la estabilización y remodelación de los taludes, mediante técnicas de refuerzo mecánico y la adecuación de zonas deprimidas, con el objetivo de asegurar la estabilidad geotécnica del conjunto y prevenir procesos erosivos.
Se ha llevado a cabo también la restauración vegetal con la plantación de 3.825 ejemplares de flora autóctona, entre ellos tomillo, esparto, romero, albardín, orgaza y bocha.
Finalmente, se adecuaron los caminos de acceso y se procedió a un vallado perimetral en madera adaptado a la fauna local.
Esta inversión se suma a los 1,2 millones que la Comunidad ya invirtió en 2018 en el remodelado del depósito San Cristóbal II, en el mismo complejo minero.
De este modo, se han invertido en total 2,7 millones de euros, lo que permite avanzar en la restauración de las instalaciones mineras incluidas en el Inventario Nacional de Instalaciones de Residuos Mineros Clausuradas y Peligrosas en España.