CARTAGENA (EFE). Las consecuencias de la moción de censura que Movimiento Ciudadano, PSOE y Sí Cartagena, con el apoyo de dos ex concejales de Vox, han registrado en el ayuntamiento de Cartagena ha extendido un velo de incertidumbre en aquellos lugares en los que miembros del partido de Abascal han dejado los grupos a los que pertenecían en las instituciones.
En el caso de Cartagena, dos ex ediles de Vox han abandonado no solo el grupo municipal, sino las responsabilidades de gobierno que les habían sido delegadas dentro de la coalición Partido Popular-Vox que permitió aupar a Noelia Arroyo (PP) a la alcaldía en 2023.
Estos dos ex ediles de Vox, actualmente no adscritos, se han sumado a la moción de censura, por lo que sus promotores cuentan con los 14 concejales que necesitan para sacarla adelante, al sumar exactamente el número de ediles requeridos para la mayoría absoluta.
El velo de incertidumbre que la moción de censura ha creado se extiende ahora al parlamento de la Región de Murcia, donde Vox cuenta con 7 diputados, tras la salida de dos al Grupo Mixto por desavenencias con la dirección nacional del partido.
¿Qué dicen las ‘matemáticas parlamentarias’ sobre esto?
La Asamblea Regional cuenta con 45 diputados, por lo que la mayoría absoluta es 23. El PP tiene 21 escaños; el PSOE, 13; Vox, 7 y Podemos-Izquierda Unida tienen 2, a los que hay que sumar los 2 escaños de los ex diputados de Vox que ahora están en el Grupo Mixto.
Este reparto coloca a los ex parlamentarios de Vox como ‘bisagra’ en el juego de mayorías. El PP y los dos ex diputados de Vox sumarían los 23 escaños necesarios para tener mayoría absoluta, pero PSOE, Vox, Podemos-IU y los no adscritos del partido de Abascal también sumarían 23.
Así las cosas, el PP en la Asamblea Regional tendría dos opciones para amarrar la mayoría absoluta: pactar con el grupo Vox (que le daría una holgada mayoría de 28 escaños) o cerrar un acuerdo con los ex diputados del partido de Abascal, que supondría 23 parlamentarios.
También podría optar por mantener la minoría y no pactar, arriesgándose a una moción de censura como ha ocurrido en Cartagena, donde el acuerdo parece, a priori, más factible, ya que Movimiento Ciudadano ya ha formado gobierno antes con el PSOE en el consistorio y el edil de Sí Cartagena militó anteriormente en las filas socialistas.
En la Asamblea Regional el entendimiento no resulta tan claro, dado que el candidato de la moción de censura debe estar sentado en el hemiciclo, lo que imposibilita buscar una figura externa de consenso y dificulta que PSOE, Podemos-IU y los ex parlamentarios de Vox logren un acuerdo. Además, está la distancia ideológica.
De hecho, José Ángel Antelo, el exdiputado de Vox, ya ha dejado claro que respalda ninguna moción de censura que tenga entre sus firmantes al PSOE. "Con el sanchismo y con Sánchez no voy a ningún lado", ha afirmado este jueves.
Por el momento, lo único seguro es que el 1 de junio el pleno del ayuntamiento de Cartagena acogerá la moción de censura a la alcaldesa, Noelia Arroyo (PP). Si prospera, el último ejercicio de la legislatura Cartagena tendrá un nuevo alcalde, Jesús Giménez Gallo, portavoz municipal de Movimiento Ciudadano (MC), segundo partido más votado en las elecciones municipales de 2023.