MURCIA. El alcalde de Cieza, el popular Tomás Rubio, perdió este viernes su segunda cuestión de confianza de este mandato tras no superar la votación en el pleno. El PP, que gobierna en minoría, no pudo sacar adelante la moción tras recibir los votos en contra de PSOE y Vox. Ahora la oposición dispone de un mes para presentar una moción de censura. Si no saliera adelante una alternativa de Gobierno, el plan de inversiones del actual Ejecutivo local saldría adelante de manera automática.
El regidor del PP, que desde 2024 gobierna en solitario con ocho ediles tras romper la coalición con los cuatro concejales de Vox, ya se sometió en septiembre del año pasado a una primera cuestión de confianza vinculada a los Presupuestos, que perdió, aunque logró retener el bastón de mando después de que la oposición no se pusiera de acuerdo para registrar una moción de censura. Al fracasar los movimientos de PSOE y Vox, el PP logró sacar adelante las cuentas.
Ahora, cuando falta un año para las elecciones municipales de 2027, el primer edil anunciaba esta semana que se iba a someter a una nueva cuestión de confianza tras ver que PSOE, Vox y la edil no adscrita habían tumbado en el Pleno una modificación de créditos valorada en 13 millones de euros y dirigida a realizar diversas inversiones en el municipio.
La segunda cuestión de confianza del mandato
"No ha sido un día fácil para Cieza", decía entonces Rubio, convencido de que la modificación presentada este martes recogía "necesidades reales y urgentes" para Cieza, según describió el alcalde, que citó medidas como reparaciones en el colegio, el parking de Santa Clara, fondos europeos, el pago de atrasos a los funcionarios y arreglos de la piscina climatizada, entre otras iniciativas. "Eran partidas que no están llenas de ideologías, al contrario".
En una rueda de prensa convocada para explicar su decisión, el primer edil aseguró que Vox había dado el visto bueno a varias partidas, como el pago a los consorcios (bomberos, residuos, vías verdes) y el arreglo de la tubería a Ascoy, pero no secundó todas las medidas y "las vetaba" como la piscina climatizada o el arreglo del suelo sintético del pabellón del polideportivo porque "no les parecía prioritario". "Si hubiésemos accedido a esta negociación, lo más probable es que hubiéramos tenido que cerrar la piscina", afirmaba Rubio.
Las razones de la oposición
En el pleno, la concejala del PSOE María Jesús López Moreno denunció que el Gobierno local "tiene paralizada Cieza" por un "interés personal" y adujo que el alcalde "tiene poca credibilidad y no se merece la confianza del PSOE". Por su parte, desde Vox, el edil Jesús Castaño decía que el alcalde "ha convertido el pleno en un todo o nada", al lanzar un "órdago", pero esgrimía sus razones para votar en contra: "Nadie duda de que Cieza requiere de inversiones, pero las medidas que propone el PP no son todas las que necesita el municipio".