VALÈNCIA. Tanto lo llaman ecoturismo como turismo sostenible, ecológico o paisajístico. En cualquier caso se trata siempre de hacer viajes que contacten con la naturaleza a la vez que buscan minimizar el impacto medioambiental y maximizar el beneficio para las comunidades locales.
En esta dirección surgen empresas que idean soluciones innovadoras para abordar el desafío en sus distintas vertientes.
Slow travel
En esta tendencia se prioriza la calidad sobre la cantidad. En lugar de recorrer con el coche cinco localidades en una semana, la propuesta es quedarse en una sola zona natural o comunidad, integrándose profundamente en el ritmo local y reduciendo la huella de carbono del transporte.
La campaña ‘Think You Know Spain? Think Again’ lanzada el último verano por Turespaña pretendía potenciar el slow travel y dar a conocer destinos turísticos desconocidos para los viajeros internacionales. Viajes de este tipo son los que organizan en agencias como Eco & Slow Travel con el reclamo de “el arte de viajar despacio”. Asimismo, para facilitar una movilidad más sostenible, Miguel Ángel del Pino y David Marcelino fundaron TECO Mobility con una oferta de bicicletas premium para hoteles, resorts y destinos turísticos.
Conocer de antemano la masificación de un destino concreto es lo que permiten en iUrban con sus mapas de calor que reflejan la ocupación. A esta startup corresponde también la creación de Cicerone, una plataforma que utiliza la IA generativa que permite a los gestores de los destinos acompañar, en 95 idiomas, a sus turistas y diseñar estrategias adaptadas a sus preferencias.
Y ya para aquellas empresas que quieren posicionar su oferta en turismo de naturaleza, Nattule ofrece servicios de marketing digital. Una de las empresas que recurrieron a ellos es El Tranco, un centro de ocio y turismo activo construido en torno a un embalse en las inmediaciones de la sierra de Cazorla.
El alojamiento
Tal vez sea este el segmento dentro del ecoturismo que concentra la mayor diversidad de oferta.
Encontrar alojamientos rurales en la comunidad de Andalucía es la razón de ser de Ruraldays. Dentro de la zona, Málaga es el municipio que lidera la demanda de casas rurales con ubicaciones pequeñas de interior aunque bien conectadas con las costa.

Otro buscador de casa rurales es ruralzoom. Lanzado en 2010, además de encontrar alojamientos, propone también actividades al aire libre, restaurantes, ofertas y lugares de interés.
Más sofisticada es la oferta de EcoHotels, otro buscador de alojamientos dotados todos ellos con certificación ecológica. El compromiso que asumen con la naturaleza radica en plantar un árbol por cada reserva de hotel que reciben además de ofrecer la oportunidad de donar a proyectos de sostenibilidad. De origen danés, la empresa presume de tener más de 100.000 hoteles ecológicos disponibles.
Volviendo a nuestro país, la exclusividad sostenible es el foco de VIVOOD, el hotel paisaje “de lujo perceptivo” que fundó Daniel Mayo para competir con toda la industria desde el valle de Guadalest (Alicante).
Exitoso ha sido también el planteamiento de Kampaoh, una firma sevillana nacida en 2016 que ofrece alojamiento en tiendas de campaña con un extra de confort y estilo. La startup ha transformado el concepto de acampada en España utilizando materiales sostenibles y eliminando el plástico de un solo uso en sus instalaciones. Además de en nuestro país, la compañía opera ya en Portugal e Italia, cuenta con más de 4.300 plazas y hace tiempo que sobrepasó los 30 millones de facturación anual.
Turismo regenerativo
El Informe Turismo 2026 de Open-Ideas pone el foco en el turismo regenerativo como marco conceptual que sintetiza el momento actual del sector. “Tras años en los que la sostenibilidad ha guiado la evolución del turismo, hoy el reto va un paso más allá: no basta con reducir impactos, es necesario generar valor positivo en los territorios y en las comunidades que los habitan”. Esta sería la visión de esta nueva forma de hacer turismo reforzando la economía local, la biodiversidad, la protección los usos y costumbres de las comunidades anfitrionas situando a las personas en el centro del modelo turístico.

Para ayudar a las empresas a acelerar la transición hacia ese turismo “regenerativo, inteligente y solidario” surgen iniciativas como la de la plataforma Regenera Tur-IA Cube. Aquí conectan destinos, empresas, residentes y viajeros gracias a la IA. La plataforma fue testeada en la Marina Baixa (Valencia) en el proyecto de Última Milla “el Xato Cube” con los productos de gastronomía, MICE, turismo azul y turismo deportivo. También en Liiffe proponen viajar “como un auténtico local” con sus guías digitales personalizadas y temáticas que elaboran los mismos habitantes del punto de destino
Turismo enogastronómico
Es otra modalidad de viaje en crecimiento. El eje central es la gastronomía y la cultura del vino, pero no se trata simplemente de comer o beber, sino de viajar para conocer el origen, la historia y la elaboración de los productos locales.
A esta hola se suben empresas como Vintae, un grupo bodeguero con germen en La Rioja que dirige Richi Arranbarri. “Vemos que el enoturismo está ganando mucha importancia. Ahora el consumidor ve el vino como algo muy experiencial ligado a la tierra”, declara el CEO. En este línea, el grupo ha iniciado una reforma de la zona social en su bodega Hacienda Lope de Haro para crear una zona hospitality que, entre otras cosas, incluirá winebar, una gran terraza y zonas para eventos privados.
Así es como el enoturismo, hasta ahora una actividad secundaria para las más de 4000 bodegas que existen en España, va ganando terrero como un nuevo activo estratégico para el sector.