MURCIA. La compraventa de viviendas en la Región de Murcia dio un respiro en marzo tras meses de fuerte actividad. Según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las operaciones descendieron un 6,5% respecto al mismo mes del año anterior, hasta alcanzar las 2.260 transacciones. Aun así, el mercado mantiene un notable dinamismo y firma el tercer mejor dato de toda la serie histórica para un mes de marzo en la Comunidad.
La caída llega en un contexto de fuerte presión sobre los precios en algunos de los principales municipios turísticos del litoral murciano. De hecho, localidades como San Javier y Los Alcázares continúan viviendo una auténtica escalada del precio de la vivienda, impulsada por la demanda residencial y el interés de compradores nacionales e internacionales.
Mientras el conjunto regional modera el ritmo de operaciones, el precio de la vivienda en San Javier se ha disparado en el último año, situándose entre los municipios con mayor incremento de la Región. En el caso de Los Alcázares, el encarecimiento ronda ya el 30%, consolidando al municipio como uno de los puntos más tensionados del mercado inmobiliario murciano.
Pese al retroceso interanual de las compraventas, los datos del INE reflejan que el sector sigue moviendo cifras elevadas. De las 2.260 operaciones registradas en marzo, 2.047 correspondieron a viviendas libres y 213 a inmuebles protegidos. Además, el mercado de segunda mano continúa dominando claramente la actividad, con 1.721 viviendas usadas vendidas frente a 539 viviendas nuevas.
El movimiento inmobiliario va más allá de las compraventas. Durante marzo se realizaron en la Región un total de 3.522 operaciones sobre viviendas, incluyendo 554 herencias, 101 donaciones y dos permutas. En conjunto, se transmitieron 5.777 fincas urbanas y otras 1.279 rústicas.
La evolución regional contrasta con el comportamiento nacional. En el conjunto de España, la compraventa de viviendas cayó un 2,2% en marzo, hasta las 61.295 operaciones, encadenando así tres meses consecutivos de descensos. El principal freno llegó desde la vivienda nueva, cuyas operaciones se desplomaron un 10,2%, mientras que la vivienda usada logró mantenerse prácticamente estable.
En el ranking autonómico, Castilla-La Mancha lideró el crecimiento de compraventas con un aumento del 11,5%, seguida de Navarra y La Rioja. En el lado opuesto se situaron Cantabria, País Vasco y Canarias, con las mayores caídas del país.
En la Región de Murcia, sin embargo, el enfriamiento de las operaciones no parece haber frenado todavía la subida de precios en las zonas costeras más demandadas. Municipios como San Javier o Los Alcázares siguen viviendo una fuerte presión inmobiliaria, marcada por el auge del turismo residencial, la escasez de oferta y el interés creciente por el litoral del Mar Menor