Opinión

Tribuna libre

Réquiem por la Sierra del Miravete

¿Qué será de las poblaciones de animales protegidos como los murciélagos cavernícolas o los anfibios como el sapo corredor, cuyas poblaciones bajan de forma alarmante en nuestra región?

  • Sierra del Miravete.
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Nunca una carretera comarcal ha sido una frontera tan potente. El muro entre Estados Unidos y México se queda en mantillas comparada con esta. Se hace esta comparación puesto que la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, a la hora de realizar las oportunas acciones administrativas para la delimitación, ordenación y gestión de los espacios protegidos, la Sierra del Miravete no termina de subir el escalón que haría falta para que esta zona en proceso de degradación tuviese una mayor protección y mas efectiva. 

No solo se trata de protección legal en documentos, sino también de realizar actuaciones que salvaguarden este hábitat, donde flora y fauna luchan por sobrevivir en condiciones que entre todos podríamos mejorar. Es cierto que la Sierra del Miravete forma parte de la Red Natura 2000 y Zepa (zona de especial protección de aves). Los colectivos sugirieron a la Administración en las alegaciones al Plan de Gestión Integral en 2025 la protección como Lugar de Interés comunitario, paso previo para ser Zona de Especial Conservación, las cuales han sido desestimadas, motivando esa resolución y argumentando, muy brevemente, que la zona forma parte de este plan.

¿Qué será, pues, de las poblaciones de animales protegidos, como los murciélagos cavernícolas, o los anfibios como el sapo corredor, cuyas poblaciones bajan de forma alarmante en nuestra región? Por no decir que este espacio es potencial zona de caza del escurridizo gato montés y de la majestuosa águila real. También alberga reptiles como la lagartija colilarga, lagarto común y ocelado, culebra de escalera y otros mamíferos como la ardilla roja, zorro común y garduñas; además de gran variedad de insectos, como, por ejemplo, el saltamontes palo, a lo que habría que sumar la flora autóctona de las zonas yesíferas, y otras especies como acebuche, palmito, espino negro, pino carrasco o algarrobo.

  • Un sapo en la Sierra del Miravete. -

La fauna y flora no entiende de fronteras, y nunca ha sido una vía de comunicación un muro tan grande que divida así la gestión de los espacios naturales: al este Sierra del Miravete y al oeste el Parque regional El Valle-Carrascoy. Este último tiene gestión propia, lo cual se percibe con las numerosas actuaciones y actividades que se realizan; por ejemplo, de mantenimiento de las zonas afectadas por los últimos incendios forestales de hace dos años, a diferencia de los que se produjeron en la sierra del Miravete, que desde 2021. Se han registrado cuatro incendios forestales desde la fecha mencionada hasta la actualidad, pero no se ha realizado ninguna actividad de regeneración. Aunque en honor a la verdad, entre 2019 y 2021, hubo un espejismo en la sierra, al realizarse acciones de mantenimiento.

Hay que recordar que en 2018 se trasladaría al Ayuntamiento una propuesta de inclusión de la zona en el Parque regional El Valle-Carrascoy, y a la que se sumaría la Dirección General de Patrimonio Natural en 2019, afirmando en medios de comunicación que sería incluido. Hasta el recientemente desaparecido alcalde de Murcia, José Ballesta, en una visita a Torreagüera en 2023, viendo la tardanza de la Administración regional, publicó en redes sociales que el Ayuntamiento lucharía para que la inclusión de la sierra del Miravete en el Parque regional El Valle-Carrasco y fuera una realidad. Desgraciadamente sobrevino la muerte a don José, que no podrá ver cumplido su deseo.

Esperemos que ese proyecto, junto con el Murcia cordillera, se materialice por la nueva alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, y que se vuelque en una iniciativa que es muy distinta a lo que estamos acostumbrados a ver, pero que es importantísimo para la subsistencia de ecosistemas naturales en nuestro municipio y región.

Debemos mirar al futuro, y que cuando desde la capital de la Región miremos hacia el sur sigamos viendo ese pequeño manto verde, en el que todos nos hemos envuelto en alguna ocasión, de una forma u otra. Que los ciudadanos no dejen todo el trabajo a la Administración, que debe sensibilizarse aún más, no mirando solo lo económico. Que todos seamos colaboradores con esta en la vigilancia, pero también en el mantenimiento de los espacios naturales. Hay algo de esperanza.

Réquiem por la Sierra del Miravete.

 

Raúl Jiménez y Lorca

Cronista de Torreagüera

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