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Tribuna libre

Por qué Fitur vuelve a ser una oportunidad perdida para Cartagena

Publicado: 26/01/2026 ·06:00
Actualizado: 26/01/2026 · 06:00
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Voy a intentar explicar Fitur de una forma sencilla. Para quienes llevamos años trabajando en el sector turístico y también para quienes nunca han ido a la feria, pero intuyen -con razón- que algo no se está haciendo bien cuando Cartagena aparece cada vez menos y peor representada.

Fitur no es solo una feria con stands bonitos. Es el principal escaparate del turismo español ante operadores, inversores, medios y profesionales. Es el lugar donde se define qué destinos tienen relato, proyecto y ambición, y cuáles se limitan a ocupar espacio. Y ahí, un año más, Cartagena ha vuelto a perder una oportunidad.

Acudí con la esperanza de encontrar una propuesta regional más sólida y, sobre todo, una presencia de Cartagena, su comarca y la costa de la provincia marítima de Cartagena, incluida La Manga del Mar Menor, acorde con su potencial real. Lo que encontré fue, otra vez, un espacio blanco, genérico, sin identidad, decidido desde Palacio de San Esteban y pensado para que nada destaque demasiado.

Para quien no haya estado nunca en Fitur, conviene aclararlo: cuando un destino no tiene personalidad propia, pasa desapercibido. Y eso es exactamente lo que le ocurre a Cartagena dentro de ese stand supuestamente “sostenible”, pero perfectamente intercambiable. Podría ser cualquier sitio. Y, de hecho, acaba no siendo ninguno.

Lo paradójico es que, pese a todo, Cartagena sigue atrayendo visitantes. Y ese mérito no es solo de los empresarios del sector, aunque su papel es fundamental. Es también de los trabajadores, de la gente que cuida cada detalle, de quienes organizan eventos, mantienen abiertos los establecimientos todo el año y creen en este destino incluso cuando las instituciones no acompañan. Y, por supuesto, es mérito de una naturaleza y una historia que han dejado en Cartagena una huella sin igual: un patrimonio cultural, arqueológico y paisajístico que no se improvisa ni se fabrica, y que nos diferencia de cualquier otro lugar.

Por eso resulta tan llamativo que este año ni siquiera se haya presentado una propuesta nueva. Todo se redujo a celebrar los 25 años de Puerto de Culturas como “historia de éxito”. Y conviene aclararlo bien: la idea del consorcio es buena. De hecho, nació del propio sector y fue impulsada desde Hostecar. El problema es su ejecución: sin gerente, sin rumbo claro y sin un modelo de gestión profesional que permita aprovechar de verdad el enorme patrimonio que tenemos.

Por eso resulta tan llamativo que este año ni siquiera se haya presentado una propuesta nueva. Todo se redujo a celebrar los 25 años de Puerto de Culturas como “historia de éxito”

En medio de ese vacío de contenido, llegó el momento anecdótico. El presidente de la Autoridad Portuaria, P. P. Hernández, habitual partner financiero de la alcaldesa -siempre con cargo a lo que pagamos todos, aunque luego nos lo vendan como un éxito-, explicó que los cruceristas que llegan a Cartagena pueden bajarse del barco y hacer excursiones. Una obviedad presentada como si se tratara de un descubrimiento, como si hubiera puertos donde los pasajeros no pudieran pisar tierra.

Mientras tanto, proyectos que el año pasado se anunciaron como estratégicos, como “Cartagena Ciudad de Armas Submarinas”, han desaparecido sin explicación. Cuando algo se esfuma así, suele ser porque nunca tuvo cimientos sólidos.

Mientras tanto, proyectos que el año pasado se anunciaron como estratégicos, como “Cartagena Ciudad de Armas Submarinas”, han desaparecido sin explicación. Cuando algo se esfuma así, suele ser porque nunca tuvo cimientos sólidos

Y, aun así, Cartagena sigue brillando. Lo hace a pesar del vasallaje al proyecto regional y de la negativa a reconocer una marca propia para la costa de la provincia marítima de Cartagena. Esa marca, Costa de Cartagena, se pondrá en marcha en 2027, con un gobierno comprometido con Cartagena, que aplique el Plan Estratégico surgido del trabajo con el sector y que defienda nuestros intereses sin complejos.

Porque Cartagena no necesita decorados ni obviedades. Necesita proyecto, ambición y respeto por todo lo que la hace única. Y Fitur debería ser el lugar donde eso se muestre. Hoy, por desgracia, sigue siendo justo lo contrario.

Juan José López, concejal de MC Cartagena y expresidente de la patronal de Hostelería y Turismo

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