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A propósito de...

Nos robaron el oro

"Sra. Sheinbaum: ¿Pidieron disculpas los mexicas a los pueblos oprimidos por ellos?"

Publicado: 12/04/2026 · 06:00
Actualizado: 12/04/2026 · 06:00
  • Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
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El viento de oeste iza olas gigantes y amenaza las embarcaciones atemorizadas.

Braceando por el buque inundado, lucha entre objetos sumergidos. ¡No hay tiempo que perder! Los hombres son aguerridos y fuertes, pero más expertos en lo bélico que en la destreza de la navegación.

Un calambre paraliza su cuerpo, el agua fría y salada le entra ya por la nariz drenándose hacia la garganta. De pronto, lo sacude un estornudo.

—¿Qué pasa? —dijo ella sobresaltada.

—No sé, no sé… —respondió, palpándose, aturdido. Miró a su alrededor. Voces roncas y carcajadas llegaban de cubierta. En un salto, atravesando un enjambre de mosquitos, subió por la escotilla: las naves se mecían seguras mar abierto, con acompasado ritmo, en su línea de flotación.

El aleteo de una silueta rasgó el cielo. En lo alto, encaramado al mástil de la Pinta, Rodrigo de Triana voceó: "Tierraaa a la vistaaa".

Desembarcaron en una superficie de arena tamizada, bañada por aguas turquesas, y avanzaron entre la espesura verde y fértil que refrescaba el aire húmedo. Solo el relincho suave de los caballos perturbaba la calma.

¿Qué era aquello? Las plantas, floridas, tenían ojos y había arbustos que cambiaban de lugar. De la vegetación viviente emergieron gentes de estatura mediana y complexión robusta, caras anchas de color tostado y pelo lacio. Pisaban descalzos, vistiendo tangas sujetas a la cintura y camisolas cruzadas al pecho. Sus ojos café mostraban el pasmo que les producía la visión de aquellos hombres de acero reluciente, a la grupa de animales titánicos. El mismo impacto psicológico que tendríamos hoy si presenciáramos descender figuras galácticas, de una nave espacial. Y, probablemente, compartiríamos la misma suerte que, entonces, corrieron los indígenas.

 

________________________

 

En agosto de 1492, Colón zarpó rumbo al oeste con 90 hombres en tres carabelas: la Pinta, la Niña y la Santa María, en expedición financiada por los Reyes Católicos. Buscaban una ruta marítima hacia las riquezas asiáticas, pero equivocaron el rumbo. Desde el Atlántico hasta el Pacífico se tropezaron con algo inimaginado: el nuevo mundo.

La conquista de América comenzaba, con duras consecuencias. Junto con los europeos, viajaron la viruela, el paludismo, la gripe…, para los que los nativos no tenían defensas. Les supuso un colapso biológico. 

En el proceso hubo saqueos, trabajo forzado, esclavitud y violación a las poblaciones locales; no faltaron matanzas de caciques y destrucción de ciudades. Barbaries ocasionadas, la mayor parte, por voluntarios y mercenarios armados, ajenos al ejército de la Corona.

 

La historia, para ser tal, tiene que hacer un balance profundo de los hechos y el contexto en que se produjeron"

 

Claudia Sheinbaum, presidenta de México, ha mantenido el discurso político identitario, iniciado por su antecesor Andrés Manuel López Obrador, reivindicando el arrepentimiento expreso de los españoles por los daños causados en la conquista de América.

La historia, para ser tal, tiene que hacer un balance profundo de los hechos y el contexto en que se produjeron. Entender el pasado no equivale a justificarlo, sino a evitar simplificaciones. Las sociedades de entonces actuaban bajo lógicas distintas, donde la expansión y la guerra formaban parte del orden habitual:

Cuando los españoles llegaron a Mesoamérica, no encontraron una sociedad en idílica convivencia. Hallaron un montón de civilizaciones desconocidas entre ellas, que guerreaban por diferencias de lenguas, culturas y dioses.

Los mexicas fueron, en su día, invasores de otras civilizaciones. No salieron de la nada, se construyeron a partir de la subordinación de otros pueblos, culturas y sistemas ya existentes. Sobre ellos, implantaron dominación política, categorías sociales, imposición de tributos, esclavitud… Aplicaron castigos militares y captura de prisioneros, víctimas de sacrificios humanos en rituales religiosos… En su trayectoria, no resultaron una excepción, cometiendo abusos y desafueros propios del comportamiento conquistador.

La victoria de Hernán Cortés se produjo gracias a alianzas con los pueblos indios oprimidos bajo el yugo de los mexicas, como los tlaxcaltecas y los totonacas. Se trató de una guerra de pueblos indígenas donde los españoles fueron aliados de unos contra otros.

 

Con la intervención de lo españoles, América salió del aislamiento abriéndose al mundo a través de grandes rutas comerciales"

 

España aportó unidad a los diferentes pueblos a través de la cultura, la religión, la lengua, las leyes, la imprenta, el reloj y la educación. En los primeros años de la ocupación, ya se había construido la Real y Pontificia Universidad, actual UNAM de México.

Con su intervención, América salió del aislamiento abriéndose al mundo a través de grandes rutas comerciales, por donde circularon bienes, personas, pensamiento e ideas, entrando en el sistema global de la geopolítica.

También llevó desarrollo tecnológico europeo: ganado vacuno, animales de granja, el caballo -¡Quién se imagina sin él, al charro mejicano!; agricultura y sistemas de cultivos; instrumental agrario; transformación ecológica; medicina y botica…

Al contrario que el imperialismo y colonialismo europeo expulsando a la población de las tierras conquistadas -en el caso anglosajón- o llevándola al holocausto del Congo -en el caso belga-, España siguió un modelo distinto. Los pueblos originarios fueron integrados en la corona española, como virreinatos con instituciones, organismos, autoridades y gestión interna propios.

Y lo más importante, asomó el amor… y del conflicto surgió un nuevo linaje. Sin la llegada de los españoles, tal vez, existirían los mexicas, pero no los mexicanos: un pueblo que se enorgullece de serlo y refleja que, en cuestión de raza, el cruce se pone en valor.

En el lienzo de la conquista hay pintadas más luces que sombras.

De allí importamos la patata, un recurso que salvó a Europa de hambrunas en el siglo XVIII, el chocolate, el frijol, la flor de Pascua… y el “guajolote”. Fue, quizás, el más importante intercambio biológico y cultural de la historia.

 

Al exclamar “nos robaron el oro”, ¡no más! piense que se refiere a sus abuelos, no a los de los españoles del siglo XXI, que se quedaron aquí sin salir de Europa"

 

Felipe VI, en reciente visita a la exposición La mujer en el México indígena de la Casa de América, tuvo palabras de ecuanimidad en la comprensión de la historia. Manifestaciones que muestran la nobleza del perfil español. Porque es de bien nacidos reconocer los errores y desagraviar a aquellos que se sienten ofendidos, sobre todo si se trata de hermanos.

Sra. Sheinbaum:

¿Pidieron disculpas los mexicas a los pueblos oprimidos por ellos?, ¡A poco! ¿pedimos cuentas los españoles a la genética que nos antecede (íberos, celtas, cartagineses…)? ¡Pues ni modo! Somos, como todos los pueblos, un mosaico de cunas. De los romanos heredamos el derecho y el latín; de los árabes, la arquitectura, el arte, la medicina… ¡Ultimadamente!, sentar en el banquillo del siglo XXI a los protagonistas de hechos sucedidos en el siglo XV es inversión cero. El pasado no puede respirar en el presente ni camuflar desafíos del ahora. A veces, mirar hacia atrás hace que se nos escape lo que tenemos justo delante.

Al exclamar “nos robaron el oro”, ¡no más! piense que se refiere a sus abuelos, no a los de los españoles del siglo XXI, que se quedaron aquí sin salir de Europa. Cuando la memoria histórica es parte de la propia identidad, abrir un combate en sus entrañas acaba siendo un enfrentamiento con uno mismo. ¡No le hace! La identidad compartida vuelve compleja la disputa.

¡Ya estuvo!, España y América latina comparten historia, base cultural, idioma y ADN. Eso nos hace únicos. ¡No tienen caso la tensión y el reproche!.

El próximo noviembre, se celebra la cumbre iberoamericana en nuestro país. Aquí la esperamos, como alta representante de México.

A su llegada, sonará el Himno Nacional Mexicano, pero, en los oídos de los españoles, se escuchará, a ritmo de mariachis, la última voluntad, escrita en el viento, de uno de los grandes cantantes de habla hispana:

México lindo y querido, si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí,…que digan que estoy dormido, y que me traigan aquí… México lindo y querido… si muero lejos de ti…” (Jorge Negrete).

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