Opinión

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WOMEN TALKS: APRENDIENDO DE ELLAS / CÁTEDRA MUJER EMPRESARIA Y DIRECTIVA

Ni café ni 'likes': el valor estratégico de la Generación Z en la empresa

"La inmediatez del 'click' no puede devorar la reflexión estratégica. Los jóvenes no somos solo mano de obra digital; somos los traductores necesarios entre la tecnología y la experiencia de quien toma las decisiones"

Publicado: 15/02/2026 ·06:00
Actualizado: 15/02/2026 · 06:00
  • Imagen generada con Inteligencia Artificial.
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A menudo escuchamos que los jóvenes somos el futuro, que somos nativos digitales y que venimos a revolucionar el mercado laboral. Y en parte es cierto porque vivimos en la era del dato. Sin embargo, ha sido mi incorporación al mercado laboral, mi trabajo en la Secretaría de la Cátedra Mujer Empresaria y Directiva y como gestora de comunicación institucional lo que me ha enseñado una lección que no viene en ningún plan de estudios: la actitud y el rigor institucional son lo que marca la diferencia.

Muchos ven la incorporación de los jóvenes al trabajo como un mero trámite de "becarios que llevan el café". Es un error de cálculo. En un entorno donde la transformación digital es un imperativo para los Consejos de Administración, perfiles como el mío, que entendemos la arquitectura de la información y los nuevos lenguajes, somos piezas estratégicas. No somos solo mano de obra joven; somos traductores entre el mundo analógico de la alta dirección y la inmediatez del entorno digital.

 

He aprendido que un correo electrónico mal redactado puede cerrar una puerta, y que la discreción es tan importante como la visibilidad"

 

Desde mi posición, gestionando la comunicación y la secretaría, soy testigo directo de una realidad que a veces se nos escapa en la facultad. Trabajar codo con codo con empresarias y directivas de la Región me ha enseñado que la inmediatez digital no puede devorar la reflexión estratégica. He aprendido que un correo electrónico mal redactado puede cerrar una puerta, y que la discreción es tan importante como la visibilidad.

Es un baño de humildad necesario. Mi generación a veces peca de impaciencia. Queremos el puesto, el reconocimiento y la flexibilidad desde el día uno. Pero cuando ves trabajar a perfiles y ponentes de primer nivel que pasan por la Cátedra de la Mujer Empresaria y Directiva, entiendes que el liderazgo es "diligencia y lealtad" —términos legales que aprendemos—, pero también es saber estar, es gestionar los tiempos y es entender que la información, si no se gestiona con criterio y ética, es solo ruido.

Incorporarse al mercado laboral joven y en un entorno de tanta exigencia no es fácil. No vale con "cumplir". Se exige excelencia, porque lo que está en juego en la Cátedra es la reputación de las mujeres que lideran la Región. Y eso me ha hecho madurar.

 

No venimos a sustituir a nadie, venimos a gestionar la información para que ellas tomen las mejores decisiones"

 

He aprendido que mi título universitario es solo la llave de entrada. Pero mantenerme y crecer depende de habilidades que creíamos obsoletas: el respeto, la capacidad de escucha y la cultura del esfuerzo. No venimos a sustituir a nadie, venimos a gestionar la información para que ellas tomen las mejores decisiones. Esa es la verdadera alianza intergeneracional.

La verdadera brecha no es digital, es de expectativas. Y cuanto antes entendamos los jóvenes que el mundo no nos debe nada, antes empezaremos a liderarlo de verdad.

 

Alba María Fernández López

Estudiante de Gestión de Información y Contenidos Digitales (UMU) 

Secretaria de la Cátedra Mujer Empresaria y Directiva

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