Acaba de arrancar en la Filmoteca Regional, el antiguo Cine Salzillo, una programación especial dedicada al actor aguileño murciano Francisco Rabal, con ocasión del centenario de su nacimiento. Al leer la relación de proyecciones prevista me he encontrado con Salzillo o la soledad de Jesús, película estrenada en el año 1983, en el marco de la celebración del segundo centenario de la muerte del escultor murciano.
Asistí a la proyección de aquella interesante obra, protagonizada por Paco Rabal, en el papel de Salzillo, y dirigida por Primitivo Pérez, que había sido compañero de curso, aunque no de clase, en los Maristas hasta unos años antes, y José Antonio Postigo.
Y la evocación de ese recuerdo me ha conducido al cine que llevó el nombre de Salzillo y que hoy es Filmoteca, y a la novedad que supuso su inauguración en el año 1971, por lo que este año cumplirá 55.
La película con la que se abrió la sala fue 'Aeropuerto', uno de los grandes éxitos, con una extensa relación de estrellas en el reparto, como Burt Lancaster, George Kennedy, Jean Seberg, Dean Martin o Jacqueline Bisset"
Fue en septiembre, a la vuelta del período vacacional, y en concreto el viernes día 3, y la prensa informó del acontecimiento, al que asistieron las primeras autoridades, con el gobernador civil, el alcoyano Enrique Oltra Moltó, a la cabeza.
La película con la que se abrió la sala (por entonces una sola) fue Aeropuerto, en tres pases diarios, uno de los grandes éxitos de la temporada, una de aquellas películas larguísimas de catástrofes, con más de dos horas de metraje y una extensa relación de estrellas en el reparto, como Burt Lancaster, George Kennedy, Jean Seberg, Dean Martin o Jacqueline Bisset. Años después daría lugar a varias secuelas, mudando solo el año (Aeropuerto 75, 77 y 79) y una parodia que las superó a todas: Aterriza como puedas.
Indicó la crónica sobre la sala de proyecciones que conjugaba “lo elegante y lo funcional”, y que los vestíbulos eran embellecidos “con mármoles y techos de madero, el mismo material que luego cubre la sala”, en la que habían sido instaladas más de 800 butacas, “muy cómodas, con mucho espacio entre las filas”. La pantalla contaba con un ángulo de inclinación de 120 grados, recibiendo la imagen desde una sola máquina, “emulando el actual sistema de cinerama, que supera Ias dificultades que imponía la filmación y proyección triple”.
Con sólo 110 ó 115 amperios se lograba una luminosidad excepcional, a la vez que un sonido excelente a través de seis columnas, de las que cinco iban detrás de la pantalla y una a la sala, con quince altavoces de salida en el primer punto y veinticuatro en el segundo. Como las paredes estaban decoradas con ladrillo visto, una peculiaridad que llamó mucho la atención en su momento, la acústica se veía muy favorecida y con perfecta diferenciación de tonos. El nuevo cine proyectaría la amplia gama de películas filmadas en 70 milímetros, que generalmente se ofrecían en Todd-AO. Curiosamente, ‘Aeropuerto fue la última película rodada en este sistema.
También se refirieron nuestros ayeres en su momento a alguna de las grandes novedades cinematográficas que tuvo como escenario el cine Salzillo, como sucedió, coincidiendo con el estreno de Terremoto, en enero de 1976, con el sonido ‘Sensorround’.
Lo que creo que no está contado es que pudo haber bastantes años antes un cine Salzillo a dos pasos del que es hoy la Filmoteca.
El empresario Manuel Bernal Gallego emprendió aquella aventura en pleno corazón del barrio del Carmen alzando un noble edificio de tres plantas para dedicarlo a la exhibición cinematográfica"
El miércoles 15 de diciembre del año 1948 fue inaugurado el cine Coliseum, que aunque funcione como bingo desde su cierre, nos brinda a los viandantes en el Paseo de Corvera su inconfundible fachada, que como se puso de manifiesto en estos ‘ayeres’ brindó imagen al disco del grupo murciano M-Clan (1997) que llevó por título el de la sala cinematográfica.
Fue el empresario Manuel Bernal Gallego, originario de El Palmar, quien emprendió aquella aventura en pleno corazón del barrio del Carmen alzando un noble edificio de tres plantas para dedicarlo a la exhibición cinematográfica, que ya se había hecho por entonces un nombre en la andanza de este sector, pues era quién regía el Murcia-Parque y el cine Bernal en su localidad natal.
Pero por entonces, aquel emprendedor, productor de la que está considerada la segunda película argumental realizada en Murcia, fechada en 1929, Mister Yo en la Vega Murciana, andaba enfrascado en otra aventura ambiciosa, pues construía en la calle Salzillo (más conocida como Soportales), a la vera de la Catedral, un edificio de su propiedad que estaría destinado también a convertirse en una espléndida sala de proyecciones, que llevaría el nombre de Salzillo, por encontrarse justamente en aquella céntrica vía y como homenaje al gran escultor barroco.
Aquellas obras que llevaba a cabo el empresario palmareño estuvieron paradas durante tres años, como él mismo reconocía en manifestaciones realizadas con motivo del primer aniversario de la inauguración del Coliseum en diciembre del año 1949, pero aprovechó aquella reunión para anunciar “sus propósitos de dar cuanto antes cima al Cine Salzillo, para ofrecer a Murcia otro local a la altura de los que el público murciano merece”.
Fueron años de vertiginosos estrenos, porque en ese mismo mes, la empresa Iniesta abrió junto al Rollo el cine Avenida, y en abril, con José Coy como propietario y José Pérez García como empresario, se estrenó en la calle de Madre Dios el cine Coy, que luego pasó a manos de Iniesta y con la apertura de la Gran Vía desplazó a la principal avenida de la ciudad su acceso.
Pero lo cierto es que aquel primigenio cine Salzillo se diluyó, y en el verano de 1952 falleció el empresario Bernal Gallego sin haber conseguido aquella nueva cima con la que soñó.