Opinión

Opinión

Tribuna política

El campo español está en conflicto... y el Gobierno mira hacia otro lado

"Se legisla desde la ideología, no desde la realidad"

Publicado: 07/02/2026 ·06:00
Actualizado: 07/02/2026 · 06:00
  • Protestas de los agricultores en la A-30, en el el tramo Murcia - Cartagena.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

Seamos claros de una vez: al campo español lo están hundiendo a conciencia. No es mala suerte. No es el clima. No es la globalización. Es política mal hecha, leyes injustas y una desconexión absoluta entre quienes mandan y quienes producen alimentos. Hoy ser agricultor o ganadero en España es resistir contra el propio sistema.

Gobiernan desde despachos, no desde la tierra 

Las normas que rigen el campo se hacen: sin pisar una finca, sin hablar con quien madruga a las cinco, sin entender qué cuesta sacar adelante una explotación. Se legisla desde la ideología, no desde la realidad.

Se protege más al papel que a la persona. Se castiga más al productor nacional que al importador extranjero.

Eso no es ecologismo. Eso es hipocresía institucional.

Exigir más y pagar menos: la ruina perfecta

Al agricultor español se le exige: producir más, contaminar menos, pagar más impuestos, asumir más costes, cumplir más normas. ¿Y a cambio qué recibe? Precios por debajo de coste;  inspecciones; sanciones; desprecio político.

Mientras tanto, entra producto de fuera sin los mismos controles, se vende barato y hunde al productor local. Esto tiene un nombre: competencia desleal consentida por el Estado.

La traición al mundo rural

España habla de la “España vaciada” mientras firma leyes que la vacían más rápido. Cada explotación que cierra no es un número: es un pueblo que envejece, una familia que se rompe, una tierra que se abandona. Y luego se preguntan por qué hay protestas, tractoradas y rabia. No es radicalismo. Es hartazgo.

 

Un país que arruina a sus agricultores pierde soberanía, pierde identidad y pierde futuro"

 

Los mayores del campo: los grandes sacrificados

Aquí hay una vergüenza que pocos se atreven a decir: los agricultores y ganaderos mayores están siendo expulsados del sistema. Personas con 40 o 50 años de experiencia hoy: no entienden la burocracia digital no reciben apoyo, no tienen relevo. no se sienten respetadas.

Se les señala como problema cuando son parte de la solución. A quienes levantaron el campo español se les está diciendo, en silencio: “estorbáis”. Eso es indigno.

Basta ya: soluciones o conflicto

Desde Tercera Edad en Acción lo advertimos sin rodeos: si no hay cambios reales, el conflicto irá a más.

Las soluciones son claras y urgentes:

1. Precios mínimos obligatorios Nadie puede producir a pérdidas. Punto.

2. Mismas normas para todos los productos Si entra de fuera, que cumpla lo mismo que aquí. Si no, fuera.

3. Menos burocracia, más campo Especial protección para pequeños productores y mayores.

4. Agua, energía y gasóleo a precios justos Sin eso, no hay viabilidad.

5. Respeto institucional El agricultor no es un delincuente ni un contaminador profesional.

6. Escuchar o asumir las consecuencias El campo ya no aguanta más desprecio.

Sin campo no hay España

Esto no va de izquierdas ni derechas. Va de comer, de territorio, de dignidad. Un país que arruina a sus agricultores: pierde soberanía, pierde identidad y pierde futuro.

Desde Tercera Edad en Acción estaremos en la calle, en los pueblos y donde haga falta, defendiendo al campo y a nuestros mayores. Porque sin agricultores no hay país. Y porque el campo español no se rinde: se defiende.

 

Por Domingo Díaz Carrillo

Presidente de Tercera Edad en Acción

 

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo