Este domingo Murcia perdió a su alcalde, y la educación perdió a uno de sus mayores aliados.
José Ballesta fue, ante todo, un hombre profundamente humano. Y esa humanidad la volcó siempre en nuestros niños y jóvenes, a quienes miraba no solo como estudiantes, sino como el futuro de la Murcia que tanto amó.
Cuántos niños y adolescentes guardan una foto con él, orgullosos, con una sonrisa inmensa…
Cuántos caminaron a su lado por las calles de Murcia, incluso portando simbólicamente su bastón de mando, sintiéndose importantes, escuchados, respetados.
Gracias por mirar a nuestros niños como lo que son: esperanza, ilusión y futuro"
Cuántos recuerdan aún aquellos salvoconductos firmados en plena pandemia, para que los Reyes Magos pudieran llevar ilusión a cada rincón y a cada infancia, cuando más falta hacía soñar.

- La edil Belén López y el alcalde de Murcia, José Ballesta. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE MURCIA
José Ballesta entendía la educación como una tarea compartida, como un compromiso moral con las personas que estamos ayudando a crecer. Siempre alentó a nuestros jóvenes a CRECER, en mayúsculas: como ciudadanos, como personas, buscando su excelencia. Y lo hizo no desde el discurso vacío, sino desde el ejemplo, porque él sabía —y así nos lo enseñó— que las cosas, cuando se hacen con verdad, se dicen solas.
Hoy el mundo educativo de Murcia le despide con gratitud y con cariño. Porque fue cercano. Porque fue respetuoso. Porque creyó en la infancia y en la juventud sin reservas.
Gracias, alcalde.
Gracias por mirar a nuestros niños como lo que son: esperanza, ilusión y futuro.
Murcia no te olvida.
Belén López Cambronero
Concejal de Educación y Atención a la Ciudadanía de Murcia