Opinión

Opinión

POLÍTICOS AL HABLA

Cómo te afecta el nuevo orden mundial

Publicado: 07/01/2026 ·06:00
Actualizado: 07/01/2026 · 06:00
  • El presidente de EEUU, Donald Trump.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

Cuando recibimos información de lo que ocurre en otras latitudes nos puede impresionar más o menos, a veces en función de nuestras conexiones personales con los países afectados, pero es normal que se perciba como lejano y de escaso impacto en nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, existen eventos destacables que deberían llamar nuestra atención porque sí que van a cambiar nuestras vidas, nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Uno de ellos es, sin duda, el genocidio del pueblo palestino, esa demostración de poder y extrema crueldad del gobierno de Israel que no ha generado ni la más mínima sanción de la UE, hasta el punto, tan simbólico, de no excluirlos siquiera de Eurovisión. Y todo ello ante nuestros ojos. Nunca podremos decir que no sabíamos lo que estaba ocurriendo.

Otro es el secuestro de Maduro y la declaración pública de Trump afirmando que el petróleo de Venezuela pertenece a EE. UU. y que van a controlar y hacer negocio con todas las riquezas de dicho país, de modo que a quienes no colaboren “les espera algo peor que lo que le ha pasado a su presidente”.

Esa es la amenaza directa que ha recibido la entonces vicepresidenta de Venezuela, hoy ya presidenta, Delcy Rodríguez, si no coopera con los invasores. Al parecer, la decisión de permitir que sea ella quien esté al frente del gobierno venezolano se debe a que, según los informes de los funcionarios estadounidenses que llevan meses tratando con Venezuela, ella ha demostrado sobradamente su eficacia al frente de la gestión de los recursos petroleros, frente al bloqueo impuesto por EE. UU. para hundir la economía del país.

  • El presidente de EEUU, Donald Trump, en una imagen de archivo. -

Y esa eficacia la desea ahora Trump para garantizar la celeridad en hacerse con el petróleo sin pagar nada a cambio: el mayor recurso de un país ajeno, tan preciado para la industria norteamericana. Trump debió pensar: ¿por qué pagar por algo si lo puedes coger gratis?

Pero las acciones que se han llevado a cabo por orden de Trump son ilegales, incluso según las leyes de Estados Unidos —al no haber obtenido la autorización del Congreso para atacar a un Estado soberano—, como están denunciando los propios congresistas de ese país. Es más, los congresistas de Estados Unidos llevan tiempo alertando de la deriva totalitaria en la que se encuentra la dirección del país más poderoso del mundo.

Es de público conocimiento cómo Trump está expulsando a ciudadanos norteamericanos del país por su origen inmigrante; cómo desobedece las leyes y persigue a los jueces y despachos de abogados que le contravienen; cómo expulsa y margina a los medios de comunicación consolidados que hacen preguntas incómodas, eliminando la libertad de prensa; y cómo asfixia económicamente a las universidades rebeldes a sus posicionamientos.

Quizás conviene escuchar a los congresistas que alertan de cómo Trump está desmantelando los pocos servicios públicos que tiene su país y denuncian que su máxima preocupación es construir en la Casa Blanca un salón de fiestas gigantesco de 8.400 m², mientras la educación pública de Estados Unidos se desmorona y afirma que no hay dinero para ayudas mínimas como el programa SNAP.

Aplaudir a quienes asesinan a una población para quedarse sus tierras, a quienes invaden un país para quedarse sus recursos naturales, a quienes se burlan de la democracia y utilizan la fuerza y el chantaje con normalidad, despreciando el derecho internacional, te coloca en el lado de la historia de los que nos desposeen de nuestros derechos más básicos.

  • Archivo - Benjamin Netanyahu y Donald Trump - Foto: EP

Porque el mensaje de que con la fuerza todo vale, que no hay reglas y que con poder todo se puede hacer, que promueven Putin, Trump y Netanyahu, no conoce límites. Es una nueva manera de ejercer la política en la que ellos se quedan con las riquezas, tú con el show que televisan y sin derechos democráticos.

Así que cuidado con creer que estás defendiendo la democracia de tu país cuando te posicionas, porque lo que realmente estás haciendo es alimentar a quienes usan el poder para destruirla desde su corazón, para extraer todo el provecho económico al servicio de las élites y, con ese poder, desmantelar los derechos más básicos.

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo