MURCIA. Tras el primer mes de intervención, el Yacimiento de San Esteban ha comenzado a ofrecer datos relevantes sobre la vida en el antiguo arrabal de la Arrixaca. El hallazgo más significativo hasta la fecha es la identificación de los primeros restos de un dromedario en la ciudad, un descubrimiento que aporta información inédita sobre las redes de transporte y la actividad económica de la Murcia islámica.
Un registro arqueológico poco frecuente
La aparición de tres restos óseos de dromedario en el sondeo 65 se considera un hito científico por su extrema rareza en la arqueología peninsular. Con este descubrimiento, la cifra de elementos conocidos de esta especie en contextos islámicos del sur de España se eleva de 14 a 17. Los restos, que se encuentran en buen estado y no presentan marcas de consumo, confirman que el animal fue utilizado principalmente para el traslado de cargas y la movilidad, integrando a San Esteban en un selecto grupo de yacimientos con este tipo de registro.
Ingeniería doméstica y reformas en las viviendas
Más allá de los hallazgos faunísticos, los trabajos han permitido documentar una vivienda andalusí en el sondeo 57 con una compleja organización interna. Los arqueólogos han sacado a la luz sistemas de evacuación de agua poco habituales, con canalizaciones cerámicas que sugieren la gestión de vertidos desde plantas superiores. Además, se han detectado reformas sucesivas en la distribución de las casas, como la localizada en la vivienda 30, donde se ejecutó un tabique específico para ocultar una gran tinaja, lo que demuestra que estas edificaciones se adaptaban y transformaban con el paso del tiempo.
Tecnología y estrategia de recuperación
El alcalde de Murcia, José Ballesta, ha supervisado las labores junto a los responsables de Patrimonio y Arqueología, destacando que la intervención se apoya en tecnología de última generación, como el uso de drones y fotogrametría para asegurar la precisión del registro. Estos trabajos previos son fundamentales para garantizar la integridad de los hallazgos antes de avanzar en el proyecto integral de recuperación.
La intervención en San Esteban es una pieza central de la estrategia municipal para la protección del patrimonio histórico. El proyecto final permitirá compatibilizar la conservación de los más de 10.400 metros cuadrados excavados con la creación de una gran plaza pública y un centro de interpretación, siguiendo la línea de recuperación de espacios emblemáticos como la Cárcel Vieja, el Cuartel de Artillería o las Fortalezas del Rey Lobo.