MURCIA. Murcia pone sobre la mesa más de 4 millones de euros para dar un vuelco a la gestión de sus calles y acabar con el lastre de los vehículos abandonados. Con un presupuesto de 4,18 millones para los próximos tres años, la ciudad busca una empresa que se convierta en el nuevo aliado logístico de la Policía Local, encargándose de todo lo que ocurre con un coche desde que estorba en la vía pública hasta que termina en el depósito.
El nuevo contrato rompe con la idea del simple remolque y plantea un servicio integral que incluye desde la vigilancia 24 horas del depósito municipal hasta la custodia de las bicicletas que se recuperan en la ciudad.
La verdadera novedad de este despliegue es el plan de choque contra los vehículos que "mueren" en los barrios. La empresa ganadora del contrato no solo moverá el coche, sino que tendrá que gestionar todo el laberinto administrativo para que esos vehículos abandonados acaben realmente en el desguace, liberando así plazas de aparcamiento que ahora mismo están perdidas.
Además, este equipo será el encargado de la "retaguardia" en los grandes días de Murcia, asumiendo el despliegue de señales y vallas en procesiones o eventos deportivos, y actuando de urgencia cuando un accidente bloquea el tráfico y se necesita despejar la calzada en tiempo récord.
A pesar de esta gestión privada de la logística y el papeleo, el mando seguirá estando en manos de los agentes, que supervisarán cada movimiento para asegurar que el servicio sea ágil y no un simple trámite burocrático.
Con este paso, Murcia busca una ciudad más despejada y una gestión del depósito mucho más moderna, donde incluso el cobro de las tasas y la información a los propietarios sea más directa, intentando que el servicio de retirada sea una solución rápida y no un problema añadido para la movilidad urbana.