MURCIA. El Ayuntamiento de Murcia ha activado oficialmente el proceso participativo para el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), la hoja de ruta que definirá el crecimiento del municipio para las próximas décadas. Esta primera fase estratégica arrancará la próxima semana y se mantendrá abierta durante todo el mes de marzo, con el objetivo de establecer un diagnóstico real basado en la escucha activa.
Sin embargo, a pesar del despliegue técnico, el calendario administrativo sitúa la entrega de resultados en el primer trimestre de 2027, lo que deja en el aire si el documento definitivo podrá ver la luz antes de la cita con las urnas en mayo de ese año o si su aprobación quedará pendiente para la próxima legislatura.
La concejal y portavoz del Grupo Municipal Popular, Mercedes Bernabé, ha defendido este martes la necesidad de abrir este espacio de diálogo para dotar al plan de la "legitimidad y transparencia" necesarias. El proceso se ha estructurado en tres grandes bloques que combinan el análisis técnico con la consulta a pie de calle.
Durante las próximas semanas, se llevarán a cabo un millar de encuestas presenciales en nueve puntos estratégicos del municipio, buscando una representación equilibrada por edad y género. Estas consultas abordarán once cuestiones clave sobre movilidad, medio ambiente y retos urbanos, que se complementarán con entrevistas a agentes sociales y un exhaustivo análisis de redes para tomar el "pulso" real de la ciudadanía, ha explicado el concejal de Planificación Urbanística, Antonio Navarro Corchón.
Un proceso largo y complejo
La complejidad del municipio de Murcia, marcado por la dispersión de sus pedanías y una extensión territorial que requiere soluciones singulares, marca el ritmo de un proceso que se prevé largo. Tras la fase de diagnóstico inicial, que se espera completar entre abril y mayo de este año, se dará paso a mesas de trabajo compuestas por expertos y grupos territoriales.
Estos equipos serán los encargados de transformar las inquietudes vecinales en informes específicos por zonas, centrando sus esfuerzos en pilares como la cohesión social, el acceso a la vivienda y la vertebración de una red de infraestructuras que culmine la expansión de la ciudad hacia el sur.
Desde el Consistorio admiten que la actualización de este plan es una tarea de enorme envergadura, especialmente tras años de transformación en los que se ha ejecutado el 70% del suelo urbanizable y se han impulsado proyectos críticos como las costeras o el entorno del aeropuerto. Aunque el objetivo municipal es tener un "avance" del documento listo antes de mayo de 2027, los responsables reconocen que los resultados finales deben ir de la mano de revisiones técnicas profundas.
Esta coincidencia de plazos sugiere que, si bien el trabajo de campo estará terminado, la arquitectura legal del nuevo PGOU podría terminar de consolidarse ya con la nueva corporación que salga de las próximas elecciones municipales.