MURCIA. El mantenimiento de las calles y caminos de las pedanías murcianas entra en una nueva fase con la puesta en marcha de un contrato de 12,6 millones de euros. Esta inversión, que se ejecutará durante los próximos cinco años, tiene como objetivo principal acabar con el deterioro del pavimento y las aceras que ha provocado numerosas quejas ciudadanas en los últimos meses. La medida busca dar una respuesta técnica a la proliferación de baches y desperfectos, un problema que ha marcado la agenda política reciente y que ha llevado a algunos vecinos a denunciar el estado de abandono de sus viales.
La gestión de estos trabajos se ha organizado a través de seis lotes territoriales ya adjudicados, lo que permitirá actuar de forma simultánea en todo el municipio. La empresa Audeca asume el mantenimiento de los grandes viales, como Ronda Sur o Juan Carlos I, con un presupuesto anual de 420.000 €, mientras que Inicia Servicios Integrales se encargará de los pavimentos sobre cauces de riego. El resto del mapa se reparte entre Tecnología de la Construcción, Asfaltomeros, Licuas y Elecnor, cubriendo áreas que van desde la Huerta hasta el Campo de Murcia, garantizando así que las pedanías más alejadas del centro también reciban atención.
El concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, ha explicado que el nuevo contrato busca sobre todo ganar agilidad y eficiencia. Para ello, se ha diseñado un sistema de respuesta con plazos muy marcados: un máximo de 3 horas para reparaciones que supongan un peligro, 24 horas para casos urgentes y 7 días para el mantenimiento común. Esta operativa se apoyará en una nueva aplicación móvil que conectará a los 60 centros de gestión, permitiendo que cada pedáneo informe en tiempo real de los desperfectos detectados en su zona para acelerar los arreglos.
A pesar de este despliegue, el Grupo Municipal Socialista mantiene sus críticas y vigila de cerca que los plazos se cumplan realmente. La edil Carmen Fructuoso ha señalado casos concretos de parálisis, como el reasfaltado de la Avenida de Murcia en Casillas, un proyecto que según el PSOE fue anunciado en junio de 2025 y que todavía sigue pendiente de ejecución. Para la oposición, el mal estado de vías tan transitadas supone un riesgo real para la seguridad que no puede esperar más tiempo, exigiendo que la inversión se traduzca en hechos inmediatos y no solo en trámites administrativos.
La activación de estos seis lotes de trabajo espera ser la solución definitiva a las reclamaciones acumuladas por el mal estado del firme. Con un gasto anual de 2,5 millones de euros, el objetivo es profesionalizar la conservación de los espacios públicos y asegurar que los caminos y avenidas de las pedanías presenten un estado óptimo. El reto ahora será demostrar que este nuevo modelo de gestión es capaz de resolver las incidencias con la rapidez que los vecinos de Murcia llevan tiempo reclamando.