MURCIA. El corazón de Murcia dice adiós a los nombres que han formado parte de su fisonomía durante décadas. No es una crisis de ventas, sino el ciclo de la vida: la jubilación de sus propietarios está detrás de esta persiana que baja de forma definitiva en establecimientos que ya eran auténticos símbolos locales.
Perfumerías Prieto: 70 años a los pies del Romea
El cierre de Prieto no es un hecho aislado en la capital; responde a una decisión global de la compañía tras la jubilación de sus dueños. La cadena despedirá sus 28 establecimientos repartidos por todo el Levante, lo que supone la desaparición de sus cinco puntos de venta en la Región de Murcia: Cartagena, Lorca, Molina de Segura y los dos locales de la capital.
Mientras que las estanterías de las tiendas físicas quedarán vacías en apenas unos días, la empresa mantendrá su actividad online hasta el mes de mayo, momento en el que la marca desaparecerá por completo del mercado.
Carmina y la Ferretería de San Lorenzo
A pocos metros del teatro, la boutique Carmina también ha anunciado su retirada tras 25 años vistiendo a murcianos y visitantes de pedanías para sus grandes eventos. Aunque su dueña se jubila, mantiene la esperanza de encontrar a alguien que tome el relevo mediante un traspaso para que la esquina no quede vacía.
Por su parte, el barrio de San Lorenzo pierde uno de sus grandes emblemas: la Ferretería Murciana (conocida popularmente como la ferretería de Correos). Su propietario estima que el 31 de marzo será el último día oficial tras el mostrador. "Dependerá de los trámites administrativos y la situación de mis dos trabajadores, pero la intención es cerrar al finalizar el mes", explica el ferretero, cuya tienda es puro simbolismo de la Murcia de toda la vida.