MURCIA. La Comunidad Autónoma ha dado el primer paso oficial para blindar el patrimonio de uno de los templos más emblemáticos de la capital del Segura. La Consejería de Turismo, Cultura y Deportes ha iniciado los trámites para declarar la iglesia parroquial de San Antolín como Bien Catalogado por su Relevancia Cultural, una figura de protección que garantizará la conservación de este histórico edificio frente al paso del tiempo. La decisión se apoya en un informe técnico del Servicio de Patrimonio Histórico que avala los valores arquitectónicos, artísticos y la profunda vinculación de la parroquia con la identidad del propio barrio y de toda la ciudad.
San Antolín es una de las parroquias con más solera de la Diócesis de Cartagena, con documentos que constatan su existencia ya en 1396. El templo barroco original fue diseñado por Jaime Bort —el célebre arquitecto de la fachada de la Catedral de Murcia— y consagrado en 1774, pero la Guerra Civil truncó su historia al ser demolido por completo en 1937, lo que supuso uno de los mayores desastres patrimoniales de la ciudad. Tras el conflicto, el impulso del párroco Antonio Sánchez Maurandi y el apoyo incondicional de los vecinos permitieron levantar un nuevo templo entre 1945 y 1961, bajo las directrices del arquitecto Pedro Cerdán Fuentes y con el talento del pintor Manuel Muñoz Barberán, dando como resultado un singular edificio que fusiona la estética paleocristiana con el arte del siglo XX.
Más allá de su valor arquitectónico, el expediente destaca a San Antolín como un pilar fundamental de la religiosidad popular murciana. El templo es la sede de la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón, cuya procesión del Lunes Santo es una de las más queridas y señeras de la Semana Santa de Murcia. Asimismo, entre sus paredes se custodia un patrimonio imaginero de valor incalculable, con tallas y obras de maestros de la talla de Francisco Salzillo, Roque López, Nicolás Salzillo y el propio Muñoz Barberán, tesoros que ahora quedarán especialmente protegidos bajo esta nueva catalogación autonómica.