MURCIA. Murcia avanza en la modernización de su atención al visitante y ya busca una empresa que se encargue de gestionar el punto de información de la Plaza Belluga. Este contrato, que cuenta con un presupuesto de 191.534,43 euros y una duración de dos años, pretende actualizar el servicio para que sea más profesional y se adapte mejor a lo que buscan los turistas que llegan a la ciudad. El objetivo principal es poner en valor el patrimonio, la gastronomía y las actividades de Murcia mediante un sistema de información mucho más fiable y cercano.
Una de las claves de este nuevo servicio es que la asistencia al turista ya no se quedará solo en el mostrador. La empresa que resulte ganadora tendrá que poner en marcha un sistema de atención integral que permita resolver dudas por canales digitales. Esto supone que, además de la atención de siempre, los visitantes podrán realizar consultas por WhatsApp para obtener respuestas rápidas o incluso concertar videollamadas para planificar su viaje antes de salir de casa. Además, se reforzará la presencia física en la oficina frente a la Catedral, asegurando que siempre haya dos informadores trabajando a la vez en los momentos de más afluencia.
En cuanto al perfil profesional, se buscan especialistas en el destino más que personal administrativo. El pliego de condiciones exige un equipo de al menos tres informadores que dominen el inglés y que estén en formación continua sobre los recursos turísticos de la Región. Otra de las funciones destacadas es que el servicio será dinámico: los informadores no estarán siempre fijos en la oficina, sino que se desplazarán a grandes eventos, festivales y congresos para llevar la información turística directamente a donde se encuentre el público.
Por último, el cumplimiento del contrato estará ligado a unos objetivos de calidad muy exigentes. A través de encuestas reales, los usuarios deberán valorar la atención con una nota mínima de 4 sobre 5, y la calidad de la información recibida con un 4,5. La empresa adjudicataria tendrá la responsabilidad de mantener sellos de prestigio como la Q de Calidad Turística e introducir la nueva Norma S de Sostenibilidad.