Murcia

Pitocrónico

Ballesta declara su amor a Murcia y su gente: "Ser sardinero es una manera especial de ser murciano"

El alcalde pronuncia una Pitocrónica del Entierro de la Sardina componiendo un bodegón con elementos de Murcia como el pastel de carne, los paparajotes, la jarra de novia, un chaleco de huertano, un capuz y un estante de nazareno: "No permitamos ni una falta de respeto a nuestra condición de murcianos", reivindica

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  • Ruth Lorenzo, en la Pitocrónica del Entierro de la Sardina
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MURCIA. “Esta noche quiero hablarles de un lugar único, indefinible, inexplicable, extraordinario, de una singularidad imprecisa, misteriosa, casi mágica. Y de las gentes que lo habitan, gente normal que hace cosas excepcionales". Con estas palabras arrancaba José Ballesta la Pitocrónica, marcada en esta ocasión por el 175 aniversario del Entierro de la Sardina. El alcalde de la capital del Segura pronunció en el Teatro Romera una declaración de amor a Murcia y su gente a través de un relato construido escena a escena como un auténtico bodegón murciano. "Ser sardinero es una forma muy especial de ser murciano", aseveró en la gala sardinera

El regidor y pitocrónico desgranó una crónica poética de Murcia: “No hay discurso, no hay texto, no hay papeles. Quiero que dejemos correr nuestros sentimientos más íntimos”, expresó. Acompañado por proyecciones de la huerta, la Catedral de Murcia, el Segura y de las gentes de la ciudad, Ballesta fue componiendo un bodegón vivo con elementos singulares de Murcia como son el pastel de carne, los paparajotes, la jarra de novia, un chaleco de huertano, así como un capuz y un estante de nazareno.

  • Pitocrónica del Entierro de la Sardina. -

La gala contó con una cuidada puesta en escena y una participación artística de alto nivel. La Orquesta del Conservatorio de Murcia puso la banda sonora mientras que los niños de la Coral Discantus emocionaron a un Teatro Romea abarrotado interpretando Murcia bonica, vestidos de sardineros, según informan fuentes municipales en un comunicado.

El primer edil definió a los murcianos como personas a las que “les gustan sus tradiciones y las conservan y las transmiten no como una adoración a las cenizas, sino como un avivar el fuego de algo que nos distingue y que debemos pasar a las siguientes generaciones porque en ello va nuestra identidad como pueblo”, defendiendo las tradiciones como un legado vivo que da sentido al presente y al futuro. Desde la Navidad y los belenes hasta la Semana Santa murciana —“dulce, tierna, sin durezas ni sufrimiento”—, pasando por la Romería de la Fuensanta y el Bando de la Huerta, el relato avanzó hacia su clímax natural: el Entierro de la Sardina.

Ser sardinero es una forma muy especial de ser murciano”, proclamó el alcalde, tras recibir y ponerse la capa de sardinero, definiendo a esa gente como personas “líricas, generosas, vitalistas, soñadoras y amantes de la familia”, una identidad que se renueva cada año cuando “las musas y los dioses bajan del Olimpo para pasear por nuestras calles”.

Emoción con la torreña Ruth Lorenzo

  • Ruth Lorenzo, en la Pitocrónica del Entierro de la Sardina -

La emoción alcanzó su punto más alto con la actuación de la artista torreña Ruth Lorenzo, que interpretó Locos por un pito, poniendo voz a un desenlace apoteósico en el que el escenario del Teatro Romea se transformó en un auténtico mural vivo del Entierro de la Sardina con el desfile, por primera vez en sus 175 años de historia, de las más de cuarenta personalidades que han ostentado los cargos de Gran Pez, Doña Sardina y Pitocrónico, en una imagen que demostró la enorme tradición que representa esta fiesta de Interés Turístico Internacional.

No permitamos ni una falta de respeto a nuestra condición de murcianos. Es hora de recuperar definitivamente la confianza en nosotros mismos y afrontar el futuro sin complejos. Es mejor el camino que la posada. Es mejor caminar con experiencia que llegar. La esperanza reside en los sueños, y en el coraje de aquellos que se atreven a convertirlos en realidad”, concluyó el alcalde entre aplausos y pitos a una pitocrónica que pasará a la historia del Entierro de la Sardina y de la ciudad de Murcia.

  • Doña Sardina 2026, Sita Abellán, y Gran Pez 2026, Francisco Javier Pujante. -

 

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