El Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar ha activado un ambicioso contrato de mantenimiento integral para los centros educativos públicos del municipio con el objetivo de reforzar el control sobre el estado de los colegios y actuar con mayor rapidez ante averías, desperfectos y problemas estructurales. El pliego técnico contempla desde revisiones preventivas periódicas hasta reparaciones urgentes por fugas, vandalismo, fallos eléctricos o daños en cubiertas y patios escolares.
El documento establece un sistema de vigilancia continua sobre prácticamente todos los elementos de los centros educativos: estructuras, fachadas, cubiertas, saneamiento, electricidad, carpinterías, pistas deportivas, zonas ajardinadas y mobiliario exterior. La intención es detectar problemas antes de que se agraven y evitar situaciones que puedan afectar a la seguridad o al funcionamiento normal de las clases.
Entre las actuaciones previstas figuran inspecciones anuales de vigas, pilares y forjados para detectar humedades, grietas o deformaciones; limpieza y revisión constante de cubiertas y canalones para prevenir goteras; reparación inmediata de pavimentos levantados o elementos desprendidos; así como controles sobre redes eléctricas, fontanería y saneamiento.
El contrato también pone el foco en la rapidez de respuesta ante incidencias. Las actuaciones ordinarias deberán ejecutarse en un máximo de cinco días naturales, mientras que las urgentes tendrán un plazo límite de 24 horas. En los casos considerados de emergencia —como fugas graves, ausencia de suministro de agua, problemas de acceso o riesgos para la comunidad escolar— la intervención deberá ser inmediata, incluso fuera del horario habitual o en días festivos.
El pliego incluye además un amplio catálogo de reparaciones correctivas que abarcan desde desatascos, sustitución de sanitarios o reparación de persianas hasta arreglos en cubiertas, pintura, cerrajería, luminarias LED, pistas deportivas o juegos infantiles. También se prevén actuaciones frente a actos vandálicos o deterioros derivados del uso intensivo de las instalaciones escolares.
Otro de los aspectos destacados es la obligación de realizar informes técnicos periódicos sobre el estado de conservación de los colegios, incluyendo cuestiones relacionadas con accesibilidad y eficiencia energética. La empresa adjudicataria deberá elaborar un plan completo de mantenimiento preventivo y mantener un sistema digitalizado de seguimiento de incidencias y órdenes de trabajo.
El Ayuntamiento exigirá además un equipo mínimo formado por especialistas en albañilería, fontanería, electricidad, cerrajería y carpintería, así como vehículos, herramientas y stock permanente de materiales para poder responder con rapidez a cualquier incidencia.
El contrato afectará a todos los colegios públicos del municipio y también abarcará patios, jardines, cerramientos, sistemas de riego, alumbrado exterior y redes de evacuación de aguas. El Consistorio sostiene en el pliego que un mantenimiento adecuado permite mejorar la seguridad, prolongar la vida útil de los edificios y ofrecer mejores condiciones de confort para alumnos y docentes.