MURCIA. Liwe Española, la empresa con sede en Puente Tocinos propietaria de las tiendas de ropa Inside, ya sabe a quien encomendar su futuro para esquivar la liquidación y salvar el negocio del concurso de acreedores en el que se encuentra ahora mismo inmersa.
Se trata de Andersen Tax & Legal Iberia, una compañía con sede en Valencia que, junto con la vasca Zubizarreta Procedimientos Concursales, será la encargada de buscar una solución a la situación financiera de Liwe. Al fin y al cabo, ambas han sido designadas como administradores concursales de la firma murciana.
Así lo ha anunciado el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Murcia, que es el encargado de este caso. Para ello, solicitó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una terna con los diferentes candidatos, pues cabe recordar que la propietaria de Inside cotiza en bolsa.
Finalmente, han sido estas dos compañías de relevancia nacional a quienes se les ha encomendado la tarea de salvar a Liwe. Para ello, han creado una empresa conjunta como vehículo para canalizar su presencia en este concurso.
De esta forma, pasa a ser responsabilidad de estos administradores concursales encontrar una solución satisfactoria para los acreedores, por lo que no está garantizado que el camino escogido implique mantener el negocio. Por tanto, se diferencia así del proceso de reestructuración que intentó llevar a cabo sin éxito la propia empresa murciana, pues en aquel momento todavía mantenía el control de las negociaciones.
De hecho, el 25 de noviembre del 2025 Liwe aprobó un plan que contemplaba dos alternativas para resolver su situación con las entidades bancarias. Una de las opciones pasaba por una quita del 49% de la deuda con una carencia hasta julio del 2027 y pagos hasta el 2032, mientras que el otro planteamiento implicaba un préstamo participativo, junto con una quita del 50% de los intereses.
Aquella propuesta contaba con el apoyo expreso de entidades financieras como CaixaBank, Caja Rural Central y Caja Rural Granada, poseedores de la mitad de la deuda bancaria, pero el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Murcia denegó este plan de homologación, de manera que la compañía murciana se vio abocada al presente concurso de acreedores.
Pierde 100 tiendas en 2025
Mientras tanto, Inside ha implementado una profunda reorganización en el negocio, que se ha visto afectado por una falta de adaptación a los cambios en el sector de la moda que se produjeron a partir de la pandemia. Por tanto, planteó una política agresiva de reducción de costes.
Este plan implica una reducción drástica en las tiendas operativas. Así, finalizó el 2025 con 237 establecimientos en activo, 100 menos que el año anterior. De entre ellos, la mayoría se ubican en España, aunque todavía cuenta con dos locales en Grecia y otros nueve en Portugal, aunque sí que ha abandonado el mercado italiano, donde todavía mantenía cuatro tiendas al comienzo del año.
Por su parte, la facturación quedó establecida en los 82 millones de euros, lo que supone disminuir en un 25% las métricas del año anterior, cuando llegó a sumar los 109 millones de euros en volumen de negocio. De acuerdo con la propia Liwe, estas cifras se han visto impactadas por la política de reducción de precios implementada para agilizar la salida del stock y mejorar la competitividad de la oferta.
En cualquier caso, más destacadas resultan las pérdidas, que han subido hasta los 34 millones de euros como consecuencia también de esta reestructuración, pues implica un efecto negativo en el corto plazo para ganar rentabilidad de cara a los próximos años. De acuerdo con las cifras facilitadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sus números rojos crecieron hasta un 41% a lo largo del pasado ejercicio y se suman a los 24,7 millones que ya perdió en 2024.
Este resultado se ha producido como consecuencia del proceso de transformación estratégica de Liwe, pues ha implementado una estrategia comercial basada en un ajuste de precios con reducción de márgenes, así como por haber incurrido en otros gastos de naturaleza no recurrente a causa del cierre de tiendas. Por tanto, el grupo presenta ahora un patrimonio negativo de 35,2 millones de euros, un EBITDA negativo de 17,3 millones de euros y un fondo de maniobra negativo de 51,5 millones de euros.