MURCIA (EFE). La adjudicación de las obras del primero de los dos tramos que conformarán el Arco Norte de Murcia ya es definitiva. Por tanto, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha encargado finalmente a FCC y Pavasal los trabajos por 84,19 millones de euros, impuestos incluidos.
Estas dos empresas, que han participado en este proceso mediante una Unión Temporal de Empresas (UTE), habían obtenido la nota más alta en la valoración técnica y también partían de una propuesta económica ajustada respecto a los 97 millones de presupuesto inicial, como ya adelantó Murcia Plaza.
Por tanto, el Ministerio ya la había ya las había propuesto para la adjudicación definitiva, que dependía de acreditar la solvencia técnica y económica, así como de confirmar su interés en realizar estos trabajos. Por tanto, ahora queda esperar a que se formalice el contrato para marcar la fecha definitiva de inicio de las obras, que se espera que duren al menos 54 meses. Por tanto, este primer tramo del Arco Norte no estará operativo hasta el 2031.
En cualquier caso, cabe recordar que el Estado no se abona el IVA a sí mismo, de manera que FCC y Pavasal recibirán finalmente 69,5 millones de euros netos por realizar estos trabajos, lo que supone una rebaja de 13 millones de euros respecto al coste máximo planteado por el Ministerio.
El objeto de la actuación es mejorar la situación existente en el tramo de la autovía A-7 que discurre por el norte de la ciudad de Murcia, donde existe un gran flujo de tráfico con la presencia de retenciones continuas, derivando en problemas de seguridad vial. En concreto, este contrato abarca unos 8,3 kilómetros de recorrido entre el kilómetro 652 de la autovía A-7 y el enlace del Cabezo de Torres.
Para Transportes, esta situación es especialmente acusada en el denominado Nudo de Espinardo, por donde discurren en la actualidad más de 125.000 vehículos al día.
Con la construcción del Arco Norte de Murcia, que servirá como by-pass para el tráfico de largo recorrido entre Andalucía y el Levante español (provincias de Alicante y Valencia), se solventarán los problemas existentes al separar el tráfico de largo recorrido del de agitación urbana, que seguiría discurriendo por el trazado actual.
El Arco Norte de Murcia estará compuesto por dos tramos: el A y el B. El tramo B, cuyas obras se adjudican ahora, contará con una longitud aproximada de 8,3 kilómetros. Se iniciará con un nuevo enlace en el kilómetro 4 de la autovía MU-32 y finalizará mediante una confluencia/bifurcación en la autovía A-7 (enlace de Cabezo de Torres). En el proyecto está prevista la construcción de 13 nuevas estructuras: tres viaductos, cuatro pasos superiores y seis pasos inferiores.
La supervisión de las obras ya estaba asignada
Con esta adjudicación a FCC y Pavasal, se desbloquea uno de los últimos pasos previos al comienzo de los trabajos. Al fin y al cabo, el Ministerio ya había escogido a la UTE formada por la madrileña Proyectos de Ingeniería 63, la murciana Inestec Ingeniería y la madrileña Seys Medioambiente para la supervisión de las obras por 4,1 millones de euros.
En este caso, el periodo de ejecución asciende a los 59 meses (casi cinco años: cuatro años y nueve meses). Se trata del mismo plazo previsto para el contrato principal de la obra, más el tiempo necesario para proceder a los trabajos relacionados con la liquidación del contrato principal.
Con esta adjudicación, el Ministerio impulsa actuaciones estratégicas para mejorar la movilidad en la Región de Murcia. Así, tras culminar la puesta en servicio del Arco Noroeste el pasado mes de marzo con una inversión de 264 millones de euros, ahora se da un nuevo paso en el desarrollo del Arco Norte, al tiempo que se trabaja en la actualización técnica y económica del proyecto correspondiente al tramo A.