CARTAGENA. El Grupo Caesa Seguros FC Cartagena Club Baloncesto eludirá el descenso y seguirá una temporada más en Primera FEB si gana el viernes en la pista de un rival ya salvado, el Grupo Ureta Tizona Burgos.
Ese partido, de la trigésimo cuarta y última jornada del campeonato, tendrá lugar a las nueve de la noche en el polideportivo municipal El Plantío de la capital burgalesa, y es a cara o cruz para el conjunto entrenado por Roberto Blanco. Los de la ciudad portuaria llegarán a él obligados a vencer tras haber perdido sus tres últimos encuentros, el más reciente de ellos el sábado por 72-82 en casa frente al Súper Agropal Palencia.
Los blanquinegros sólo ganaron ocho de sus 31 partidos y esta mala racha que tienen abierta les impidió haber asegurado ya una permanencia que no tienen fácil porque enfrente estará un rival crecido, que sí logró ese objetivo con su victoria del mismo sábado por 92-97 en la cancha del HLA Alicante. Los castellanos, a los que el Caesa venció como local por 89-87 tras dos prórrogas en la primera vuelta, acumulan tres victorias consecutivas, una dinámica opuesta a la de los cartageneros, y son decimoterceros con un bagaje de 9-22.
Se da la circunstancia de que el Caesa ocupa hoy puesto de descenso al ser el decimosexto y penúltimo clasificado, sólo por delante con un triunfo más del colista Melilla Ciudad del Deporte. Sin embargo, el hecho de que en la última jornada haya, también el viernes a las nueve de la noche, un derbi balear entre el Fibwi Mallorca y el Palmer Basket, dos rivales directos de los cartageneros en la pelea por la salvación, le otorga a estos la ventaja de que su triunfo les valga.
Antes de esa fecha de la competición el Palmer es decimoquinto con un 8-23 y el Fibwi Palma, que enlaza nada menos que 13 derrotas, decimocuarto con un 9-23. Entre ellos estará en juego lograr la permanencia después de que este domingo ambos cayeran en sus partidos, por 73-70 en la cancha del Movistar Estudiantes y por 76-94 en casa frente al Leyma Coruña, respectivamente.