MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia, quien este viernes buscará el pase a la final del Abierto de Australia jugando frente al alemán Alexander Zverev, lo hará avalado por su alto nivel de tenis, el que le hace ser el número 1 del mundo, y su buen hacer en estas instancias de la competición y es que acredita un 7-2 en sus semifinales de Grand Slam.
El joven de El Palmar, de 22 años, afrontará en torno a las cuatro y media de la madrugada -hora española- su décima semifinal en su vigésima participación en los cuatro grandes -Australian Open, Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos- y en la mayoría de las veces que llegó a la penúltima ronda dio un paso más.
De hecho, sólo cayó en 2023 primero en Roland Garros (3-6 7-5, 1-6 y 1-6 frente al serbio Novak Djokovic) y tres meses después en el US Open (6-7 (3), 1-6, 6-3 y 3-6 ante el ruso Daniil Medvedev).
En sus otras siete semis se plantó en la final y, ya en la pelea por el título, siguió mostrando su altísima fiabilidad con seis trofeos conquistados en ellas -US Open 2022 y 2025, Wimbledon 2023 y 2024 y Roland Garros 2024 y 2025- y tan sólo perdió la de Wimbledon el pasado año por 6-4, 4-6, 4-6 y 4-6 ante el italiano Jannik Sinner.
El propósito del pupilo de Samuel López es claro, el de luchar el domingo por un nuevo entorchado, que sería el primero que lograría sobre la pista dura de Melbourne. Antes, como resulta obvio, deberá vencer a Zverev, de 28 años y que ocupa el tercer puesto en el ranking ATP.