MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia está de vuelta y disputará el Abierto de Estados Unidos cuatro meses y medio después de la lesión que le impide competir en el circuito ATP desde el pasado 14 de abril. El tenista murciano, de 23 años, lo anunció a través de su cuenta en la red social Instagram como si se tratase de Fabrizio Romano dando una primicia del mercado futbolístico y con un mensaje en inglés -"Here we go"-, que traducido es un "Allá vamos". Esa escueta pero sintomática frase muestra las ganas que tiene de volver a la actividad y una aspiración majestuosa, la de retornar siendo campeón en Nueva York.
El jugador de El Palmar, quien disputó su último encuentro en la primera ronda del ATP 500 de Barcelona -lo ganó por 6-4 y 6-2 ante el finlandés Otto Virtanen-, acumula cuatro meses y seis días sin saltar a una pista para jugar en el circuito por culpa de la tenosinovitis que afectó a su muñeca derecha, y ahora ve la luz al final del túnel tras perderse un buen número de torneos, entre ellos dos Grand Slam como Roland Garros y Wimbledon.
El pupilo de Samuel López, que comenzó el año conquistando el título en el Abierto de Australia y en el ATP 500 de Doha, estará en condiciones de pelear por llevarse el cuarto major de la temporada, un US Open en el que defenderá el trofeo que logró en 2025 y antes en 2022.
Tras haber ido incrementando la intensidad de sus entrenamientos, los de esta semana junto al danés Holger Rune, quien también se recupera de una lesión, Alcaraz ha dado el paso que se esperaba desde hace tiempo y lo hace por las buenas sensaciones que sus prácticas en la Real Sociedad Club de Campo de Murcia le han dejado.