Entrevista

Murcia Plaza Cultura

Dani J: "He construido mi carrera a base de muchos ‘no’ y de trabajo constante"

4 / 5
  • Dani J.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

El sevillano Dani J, uno de los nombres más reconocidos de la bachata a nivel internacional, compite en el Benidorm Fest con Bailándote, una canción con la que busca ampliar su público en España. En esta conversación reflexiona sobre su relación con el género, el festival como escaparate, la politización de Eurovisión, una carrera construida a base de trabajo y la aceleración constante de la industria musical.

‘Bailándote’ es la canción con la que Dani J compite en el Benidorm Fest.

Pregunta. Llegas al Benidorm Fest con Bailándote. Antes de entrar en el festival, hay algo que siempre llama la atención: ¿cómo es posible que un sevillano sea uno de los referentes mundiales de la bachata?

Respuesta. Durante muchos años la primera pregunta que me hacían siempre era qué tipo de música hacía. Yo respondía bachata. Y la segunda, casi automática, era: “Pero tú no eres dominicano, ¿no?”. Era una conversación muy repetida y, al principio, incluso un poco desconcertante. Yo llegué a la bachata cantando en orquestas, tocando muchos estilos distintos y empapándome de todo lo que podía.

El flechazo real llegó cuando descubrí a Juan Luis Guerra. Ahí entendí que la bachata era mucho más que un género concreto: era una forma de contar emociones. En aquel momento jamás me imaginé dedicándome profesionalmente a esto ni construyendo una carrera alrededor de la bachata. Pero la música tiene estas cosas: vas tomando decisiones, te vas dejando llevar y, sin darte cuenta, acabas encontrando tu sitio. Y mírame ahora, defendiendo una canción en el Benidorm Fest, algo que hace unos años ni se me habría pasado por la cabeza.

P. Compites en la segunda semifinal. El Benidorm Fest se concibe como un paso previo a Eurovisión, pero este año España no acudirá. ¿Cómo has vivido esa decisión?

R. Al principio me chocó bastante, porque siempre se ha hablado de que Eurovisión está politizada, pero hasta que no te metes dentro no entiendes bien hasta qué punto eso es real. Yo tengo muchos amigos en Israel, he cantado allí varias veces y he hablado con ellos de este tema. La mayoría no está de acuerdo con las decisiones de su gobierno, y yo pensaba que si por lo que hace un gobierno se deja fuera a los artistas, es algo muy duro.

Cuando entras en la familia del Benidorm Fest empiezas a comprender que la politización es más profunda de lo que parece desde fuera. Ahí ya entiendes mejor las razones, las respetas y las compartes. Todos mis compañeros estamos bastante alineados en eso. Si esta decisión sirve para que el festival vuelva a centrarse en la música y deje de ser un campo de batalla política, entonces bienvenido sea.

  • Dani J. -

P. ¿El hecho de no ir a Eurovisión cambia el planteamiento del espectáculo?

R. En mi caso, no. Yo me presento al Benidorm Fest para que se me conozca más en España. Hago muchos conciertos fuera, pero aquí nunca había tenido la oportunidad de montar un gran show con todo pensado para mí: escenografía, vestuario, narrativa, concepto. Con el Benidorm Fest eso ya lo tengo.

Nunca me presenté pensando exclusivamente en Eurovisión. Obviamente representar a tu país es algo precioso, pero no era mi objetivo principal. Yo he cantado mucho fuera y ahora mismo lo que quiero es cantar aquí, conectar con el público español y seguir construyendo mi camino en casa.

P. Hablemos de Bailándote. ¿De dónde nace la canción y qué querías contar?

R. Cuando leí las bases vi que se podían presentar hasta tres canciones y pensé que, como la bachata es algo poco habitual en este contexto, lo mejor era presentar varias opciones. El problema es que todo esto me pilló en mitad de una gira, grabando en estudios fuera de España y con muy poco tiempo.

Al final pude hacer dos canciones muy reconocibles dentro de mi estilo. Para la tercera llamé a Rafa Vergara, que es un compositor y productor increíble, con una trayectoria brutal, aunque no suele trabajar bachata. Me mandó un tema que él consideraba una bachata, pero que en realidad no lo era del todo. Lo que hice fue desmenuzarlo, adaptarlo y producirlo a mi manera.

Por eso Bailándote no es una bachata tradicional: no tiene bajo bachatero ni guitarras clásicas del género. Yo siempre digo que es la ‘bachata del Benidorm’. Es una canción pensada para ser accesible, comercial y disfrutable por cualquiera, sin necesidad de pensar en etiquetas.

P. Desde fuera da la sensación de que encaja con ese perfil de canción eurovisiva que España ha buscado otros años, como fue Slomo, de Chanel.

R. Para mí Chanel es un referente absoluto en Eurovisión, igual que Salvador Sobral, aunque no tengan nada que ver entre sí. Me ha sorprendido bastante que fuera de España me sitúen mejor en las quinielas que aquí. Creo que fuera escuchan la canción sin el prejuicio de que soy bachatero, simplemente como una canción que funciona o no funciona.

P. Tu timbre de voz es muy reconocible. ¿De dónde nace esa mezcla de flamenco, música urbana y bachata?

R. Empecé en orquestas cantando absolutamente de todo: pasodobles, rancheras, pop, lo que hiciera falta. Luego pasé por el flamenco, porque soy sevillano y eso forma parte de mi identidad, y más adelante descubrí el R&B, el hip hop y el baile urbano.

Todo eso se fue quedando dentro de mí. La bachata tiene algo muy especial: es un género extremadamente versátil y muy agradecido. Le cabe prácticamente todo. Yo he hecho bachata fusionada con flamenco, con sonidos asiáticos, con rock o con guitarras eléctricas muy poperas. Esa capacidad de absorber influencias y seguir funcionando es lo que me atrapó y lo que hizo que me quedara aquí.

  • Dani J. -

P. Tu carrera es la de alguien que no ha dejado de trabajar. ¿Has pensado alguna vez en dejarlo?

R. Mi vida se ha basado en escuchar muchos “no”. No eres suficientemente bueno, mejor el otro, todavía no. Eso te va formando. Hubo una etapa especialmente dura cuando firmé con una discográfica que prácticamente me firmó por pena, porque yo ya era considerado “muy mayor”. No hicieron nada conmigo y me dejaron apartado.

Ahí entendí que nadie podía definir mi carrera salvo yo mismo. Empecé a pensar qué podía hacer y se me ocurrió grabar un ‘cover’ cantando en un coche con un amigo. Se hizo viral y, de repente, pasé de ser el artista al que no querían a ser el que más facturaba dentro de la empresa. Todo ha sido trabajo constante, insistencia y muchas horas, con mucha gente buena alrededor que me ha apoyado incluso cuando no había garantías.

P. En los últimos años publicas música casi sin parar. ¿Es una estrategia obligada hoy?

R. A mí me gustaría poder sacar menos canciones y dedicarle más tiempo y cariño a cada una, pero la realidad de la industria actual es otra. Vivimos en una sobresaturación enorme de música y de contenidos. Todo pasa muy rápido y se olvida muy rápido.

Si no estás presente de manera constante, desapareces del radar. Sacar música con frecuencia te mantiene visible para el público, para los promotores y para la industria. Es agotador, pero de momento es la forma que mejor me funciona. El día que tenga que parar, pararé; ahora mismo prefiero seguir empujando.

P. Para terminar: recomiéndanos algo que no esperaríamos de ti.

R. Mucha gente se sorprende cuando lo cuento, pero soy un gran fan del anime japonés y del pop rock japonés. Me encanta esa energía. Antes de los conciertos suelo escuchar ese tipo de música porque me activa muchísimo. Si tuviera que recomendar a alguien, diría LiSA, la japonesa. Canta muchísimos ‘openings’ de series muy conocidas y tiene una fuerza brutal. Creo que a cualquiera que le guste el pop rock le puede flipar.

 

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo