Cartagena

Sanidad pública en alerta: varios colectivos exigen una solución urgente para la fachada del Santa Lucía, tras el incendio de noviembre

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La puerta principal del Hospital Santa Lucía de Cartagena ha sido este martes escenario de una protesta conjunta de entidades sociales, sindicatos y partidos políticos, que han alzado la voz para exigir transparencia y una actuación inmediata ante el riesgo de incendio en el centro sanitario, después del grave incidente sucedido el pasado mes de noviembre. La creación de una Comisión de Seguimiento busca presionar a la Administración para que se acometa sin más demora la renovación integral de la fachada, tras un segundo incendio en menos de una década que ha reavivado la preocupación por la seguridad de pacientes y trabajadores. En la convocatoria participaron representantes de colectivos sociales, asociaciones vecinales, sindicatos y partidos políticos, entre ellos la Junta para la Defensa de la Sanidad Pública de Cartagena, FAVECIP, Asociación Origen y formaciones como Sumar, Sí Cartagena, Podemos, PSOE, MC e IU.

La comparecencia ha comenzado con la intervención de Juan García García, quien ha sido el encargado de contextualizar la situación y anunciar la constitución de la comisión. “Estamos ante un problema grave que afecta a la seguridad de pacientes y trabajadores. Por eso hemos decidido organizarnos y exigir respuestas claras”, señaló.

También pusieron el acento en la falta de información por parte de la Administración. “No tenemos acceso a los informes técnicos ni a datos concretos sobre las actuaciones. La información que se nos facilita es claramente insuficiente”, denunció, criticando la opacidad en torno al estado real de la fachada.

Estamos hablando de un hospital, no de una nave o un almacén. Aquí puede estar cualquiera de nosotros en cualquier momento”, advirtió, recordando además que ya hubo un incendio similar en 2015 antes del pasado mes de noviembre. “Es la segunda vez que ocurre y eso nos hace pensar que no se hicieron bien las cosas en su momento”, añadió.

Los portavoces recordaron que el incendio del pasado 26 de noviembre -que no dejó heridos gracias a la rápida actuación del personal- volvió a poner sobre la mesa un problema conocido. “Se sabía que la fachada era peligrosa y no se ha actuado. Ha tenido que producirse otro incendio para reaccionar”, lamentaron.

Además, subrayaron que ya en febrero de 2025 la Asamblea Regional aprobó una moción para sustituir completamente la fachada, una medida que, denuncian, sigue sin ejecutarse más de nueve meses después. “Desde entonces no se ha hecho nada. Y lo que vemos ahora son medidas que no atacan el problema de fondo”, criticaron.

Entre esas actuaciones, citaron la instalación de cámaras, la restricción del acceso a la terraza o el inicio de obras sin información pública sobre su alcance. “No sabemos qué se está haciendo exactamente ni si responde a una solución definitiva”, apuntaron.

La Comisión de Seguimiento, constituida el pasado 10 de febrero, reclama tres medidas claras: transparencia total, cambio integral de la fachada y garantías de que se eliminen todos los elementos inflamables. “No valen parches. Hay que cambiar todo lo que pueda propagar el fuego”, insistieron.

Los colectivos alertaron además del riesgo actual en un hospital con más de 600 pacientes ingresados y más de mil trabajadores, además de un elevado volumen de usuarios diarios. “El incendio se puede repetir y la situación es muy preocupante”, advirtieron.

Durante la comparecencia también denunciaron la falta de respuesta institucional. “Se han solicitado reuniones y no ha habido contestación o ha sido insuficiente. No se está dando la información que pedimos”, lamentaron.

Sobre posibles acciones futuras, la comisión dejó la puerta abierta a nuevas medidas si no hay avances. “Esperamos una respuesta inmediata. Si no llega, tendremos que dar otros pasos”, señalaron.

El mensaje final fue claro: la presión social será determinante. “Esto se va a solucionar si la ciudadanía no mira hacia otro lado. Estamos defendiendo un hospital y la seguridad de todos”, concluyeron.

María Marín (Podemos) denunció con dureza la gestión del Gobierno regional, calificando la situación del Hospital Santa Lucía de “dejadez casi criminal”. Recordó que su formación ya advirtió en 2024 del riesgo de la fachada por el uso de materiales similares a los de incendios como el de la torre Grenfell o el edificio de Campanar, y que en febrero de 2025 impulsaron una moción -aprobada por amplia mayoría- para su sustitución completa.

La diputada criticó que, pese a ese mandato de la Asamblea Regional, no se haya actuado: “No sé a qué están esperando, se están riendo de la ciudadanía”. También rechazó las medidas adoptadas hasta ahora, como la instalación de cámaras, que consideró insuficientes ante un problema estructural.

Marín insistió en la urgencia de intervenir: “No vamos a esperar a un tercer incendio”, reclamando el cambio inmediato de toda la fachada y de cualquier elemento inflamable para garantizar la seguridad en el hospital.

Jesús Giménez Gallo (MC Cartagena) mostró el respaldo de su formación a la iniciativa impulsada por la sociedad civil y defendió que se trata de una reivindicación “de sentido común”. “Es increíble que tengamos que pedir que un hospital esté hecho con materiales ignífugos”, afirmó.

El portavoz cartagenerista recordó que desde hace más de una década se conoce que la fachada no es segura, criticando que el Gobierno regional haya ido “dando largas” sin actuar. En este sentido, insistió en que no basta con intervenir en la zona afectada por el incendio: “Todo el hospital es susceptible de arder, hay que cambiar la fachada completa”.

Giménez Gallo también señaló que, si se tratara de un edificio privado, las administraciones actuarían con mayor contundencia, y defendió que esta es una “exigencia ineludible” para Cartagena y su comarca.

Además, lanzó una crítica política al recordar precedentes como el Hospital del Rosell y denunció que la ciudad tenga que movilizarse “para evitar que un hospital se incendie”. Por último, afeó la ausencia de algunas formaciones en la convocatoria: “Es llamativo que quienes tienen responsabilidades de gobierno no estén aquí cuando la sociedad civil reclama seguridad y salud”.

Manuel Torres (PSOE) respaldó la movilización liderada por la sociedad civil y cargó contra la ausencia del Gobierno municipal, reprochando que “quien debería estar al frente es la alcaldesa” y criticando que no haya acudido a la convocatoria.

El portavoz socialista denunció el abandono de la sanidad en Cartagena y utilizó la fachada del hospital como símbolo: “Es la imagen de la sanidad del Gobierno regional en la comarca: un hospital con problemas de camas y ahora con riesgo de incendio”.

Torres insistió en que no sirven soluciones parciales: “No valen parches para la salud ni para la seguridad”, reclamando la sustitución completa de la fachada y su adaptación a estándares seguros.

Además, anunció que el PSOE ha registrado una nueva iniciativa en la Asamblea Regional para exigir esa renovación integral y urgió al Ejecutivo autonómico a actuar de inmediato: “No podemos esperar a una tercera vez y que haya una desgracia”.

Por último, pidió a la alcaldesa que lidere la reivindicación ante el Gobierno regional y defendió la necesidad de invertir en servicios públicos: “Queremos una sanidad pública digna y segura para todos los ciudadanos”.

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena (FAVECIP) anunció que dará un paso más en la presión y se sumará a la vía judicial. “Nos vamos a adherir a la denuncia de la Asociación Origen. Creemos más en los hechos que en las voluntades”, señalaron, denunciando la inacción del Gobierno regional ante un problema que consideran grave.

Desde la federación también cuestionaron las medidas adoptadas por la dirección del hospital, como la instalación de cámaras para controlar a fumadores. “No creemos que esa sea la solución”, afirmaron, recordando que los informes periciales de bomberos no apuntan de forma clara a una colilla como origen del incendio.

De hecho, pusieron en duda esa hipótesis: “Una colilla es difícil que provoque un incendio así. Lo más probable es que haya sido otra cosa”, explicaron, apuntando incluso a posibles fallos eléctricos en una zona concreta del edificio.

Además, alertaron de deficiencias en la gestión de emergencias detectadas en los informes. “Hay falta de coordinación y de formación. No hay un responsable claro que dirija la situación”, denunciaron, señalando que los bomberos tuvieron dificultades de acceso durante la intervención.

En conjunto, consideran que el problema va más allá del origen del fuego y afecta a la seguridad global del hospital, lo que refuerza su exigencia de actuaciones estructurales urgentes.

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