Tras más de dos horas de discusiones, acusaciones y una imagen que poco puede ayudar a mantener la imagen de los políticos de la Corporación municipal, finalmente se decidía, con la reticencia del Partido Popular y la concejala no adscrita Beatriz Sánchez del Álamo, mantener el debate de aquello a lo que se había venido al Salón de Plenos. El Pleno, con los votos del PP, Vox y Del Álamo, tumbó la moción de censura, con trece votos a en contra de la moción y doce a favor.
Eso sí, Noelia Arroyo, alcaldesa de Cartagena explicaba que "hoy y hoy, por intereses partidistas y personales, sin ningún fundamento y sin ningún argumento, se le está acometiendo una ilegalidad". Este pleno "está viciado de esa unidad de pleno derecho, pero no queremos que se utilice". Por eso "le hemos dicho a nuestro responsable dentro de la mesa de edad que no debe hacer política, que tiene que tomar una decisión fundamentada exclusivamente en razonamientos jurídicos. Lo ha dicho la secretaria del pleno y lo ha dicho el interventor habilitado nacional".
Arroyo añadía que par intentar acabar con esta situación "que nos ha causado auténtico bochorno, a quienes todavía tenemos principios, valores, y para los que no todo vale". Aunque recordó que en democracia se puede presentar una opción de censura, "por supuesto, pero tiene que cumplir siempre todos los para poder debatirse, para poder notarse y para poder aprobarse, y no los cumple, no los cumple. Nadie tiene miedo. Ganamos las elecciones".
"Queremos continuar, queremos continuar nuestro programa de gobierno, el que suscribimos a principio de legislatura".
Gonzalo López Pretel, portavoz de Vox, añadía respecto al PP "ellos se quedan con los tránsfugas que han provocado este bochorno. Se han llevado la fruta podrida, pero nosotros vamos a votar no a la moción de censura". "Vox no cambia principios por sillones", acabó diciendo.
Giménez Gallo, portavoz de MC, denunció que "habían presionado al presidenta de la mesa para que no se llevara a cabo un debate" que, añadía "era a lo que veníamos", por lo que entendía que "haya gente que deje de creer, es vergonzoso". "Esto no es lo que se merece Cartagena ni los cartageneros. Hay una alternativa silenciosa. El único clamor es la red clientelar que ve peligrar su situación".
Manuel Torres criticó con dureza la "resistencia" de Arroyo, porque "resistir no es gobernar". Recordó los 6 cambios de Gobierno durante estos tres años de legislatura y añadía "Cartagena no se merece esto, porque ha llevado a este Gobierno a la bancarrota". Pidió que se volviera a la senda de "principios y acuerdos. Volvamos a la senda del acuerdo y no de la confrontación".
Nacho Jáudenes, portavoz del Partido Popular, fue aún mas duro llamó "Napoleoncito" a Giménez Gallo, acusó a Torralba de falta de dignidad por pactar con aquel partido que lo expulsó. ¿Qué ha hecho el señor Torres rompiendo los cordones sanitarios pactando con la ultraderecha", se preguntó. Y subrayó que este pacto "no quería más que gobernar sin programa de Gobierno. Todos ustedes son traidores de alguien o de algo. Querían que la Cosa Nostra llegara a Cartagena y lo peor es que les daba igual". "El único partido que ha demostrado que no les va a fallar es el PP. Desde aquí prometemos que lo que está por venir sera lo mejor".