Cartagena

La burocracia ahoga a una comunidad de propietarios que trata de rehabilitar su edificio de 1920 en Cartagena con fondos europeos

Los vecinos temen perder las ayudas por los retrasos administrativos, mientras el Ayuntamiento sostiene que el expediente se ha demorado por falta de documentación

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Una comunidad de vecinos que vive en edificio con fachada protegida en la calle La Palma, en pleno centro de Cartagena, denuncia que lleva cerca de un año paralizada administrativamente para la tramitación de un proyecto de rehabilitación, a través del programa de ayudas europeas de eficiencia energética.

Iniciaron el proceso hace dos años, vieron la oportunidad de acogerse a los fondos europeos Next Generation, pero conforme ha ido transcurriendo el tiempo y descontándose los meses para finalizar la obra, la frustración e impotencia se ha adueñado de su proyecto.

El edificio en cuestión data de 1920 y los habitantes habían puesto todo su empeño en solucionar el deficiente estado de aislamiento (tanto térmico como acústico), por lo que, a través de un arquitecto pusieron en marcha su proyecto para ‘abrigar’ el edificio con una cubierta externa, revestimiento térmico, aerotermia, placas solares y arreglos en la escalera interior. Todo bien, bueno todo esperanzador, porque daban solución a un asunto muy urgente y si, además, eran capaces de acogerse a ayudas que alcanzan hasta el 90% de los gastos, mucho mejor.

Pero se han encontrado que la burocracia administrativa les está ahogando, hasta el punto de que las obras deberían estar finalizadas el próximo 30 de junio para poder recibir la ayuda, y ni tan siquiera tienen la licencia de obra para iniciarlas.

El problema no es pequeño, ya que un inmueble con esta edad acumula problemas, lógicos de la edad, de ruidos y baja capacidad de aislamiento, lo que provoca fugas de calor y frío. Tanto es así que los vecinos del ático han decidido marcharse de su casa por las filtraciones de agua cuando llueve, además de las altas temperaturas en verano y el frío en invierno.

Según explican desde la comunidad de propietarios, la gestión de estas subvenciones ha sido externalizada por el Ayuntamiento y actualmente se canaliza a través de CETENMA. Sin embargo, aseguran que el proceso se encuentra prácticamente paralizado, con continuas demoras y falta de respuestas claras.

Los vecinos relatan que cuando el proyecto parecía estar cerca de aprobarse se les comunicó que faltaba documentación, lo que obligó a reiniciar parte del trámite. Afirman, también, que se les ha solicitado volver a presentar algunos papeles que, según su versión, ya estaban previamente en manos de la Administración.

Además del retraso burocrático, la comunidad se ha encontrado con otro obstáculo relacionado con la protección patrimonial del edificio. Desde Casco Antiguo se les ha indicado que no pueden sustituir los miradores del inmueble, pese a que su intención era instalar una reproducción exacta en madera. Los actuales, señalan, tienen más de un siglo de antigüedad y se encuentran en mal estado debido al deterioro acumulado. “Es madera muy degradada e imposible de recuperar, no entendemos esa cerrazón del arquitecto municipal y su empeño en que se restauren, cuando sabemos que no tienen solución”., añaden los propietarios.

Los vecinos aseguran que existen otros edificios con un nivel de protección similar en los que sí se han permitido sustituciones mediante réplicas, por lo que consideran que el criterio aplicado en su caso resulta difícil de entender.

El problema principal, advierten, es que el plazo para ejecutar las obras concluye en tan solo cuatro meses y la empresa constructora contratada para esta rehabilitación puede que, aun dando los permisos ahora, no consiga concluir los trabajos. Si la tramitación no se resuelve a tiempo, la comunidad podría perder una oportunidad única de acceder a fondos europeos para rehabilitar el edificio, algo que, según explican, sería inasumible económicamente sin subvención. “Han sido un problema detrás de otro: documentación, nuevos papeles, una externalización del servicio; estamos inmersos en una rueda de hámster y no hay manera de salir de ella”.

La comunidad pide que se desbloquee el expediente cuanto antes para evitar que una ayuda, diseñada precisamente para mejorar la eficiencia y conservar el patrimonio, acabe perdiéndose por retrasos administrativos.

Presentaron tarde las subsanaciones solicitadas, argumentan desde la administración

Desde los servicios municipales del Ayuntamiento de Cartagena aseguran que los retrasos que denuncian los vecinos no son atribuibles a la administración, más bien al contrario. Afirman que la causa es que presentaron tarde las subsanaciones que se les pidieron y otros documentos administrativos. Además, apuntan que hasta que no se ha identificado al presidente/a de la Comunidad de Propietarios “no hemos podido avanzar. No nos hemos retrasado nosotros”, añaden.

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