El presidente del comité de empresa de Sabic en Cartagena, Pascual Sánchez, ha mostrado su malestar tras la visita a la planta de Roger Bosch, vicepresidente y jefe de operaciones de ETP West en Europa. La plantilla esperaba que trajera información clara sobre el proceso de venta y el posible cierre o cese de la producción de exánono.
Sin embargo, según ha explicado el comité, lo que se les trasladó es que durante todo 2026 la planta seguirá siendo de Sabic y que, si se produjera un cierre -que no se considera seguro-, lo haría la empresa Mutares a partir de 2027.“Esto ha sorprendido a la plantilla, primero porque es falso”, ha asegurado el presidente del comité.
Desde la representación de los trabajadores acusan directamente a la empresa de mentir para evitar asumir su responsabilidad social. “Sabic está mintiendo con el claro objetivo de no hacerse cargo de un plan social que mitigue los despidos y dejarnos en manos de un fondo buitre”, ha afirmado.
El comité considera que esta estrategia solo sirve para retrasar el proceso hasta que llegue el fondo inversor y ejecute los despidos. Por ello, tras lo ocurrido, se han reunido de urgencia para decidir las próximas acciones.
Entre las primeras peticiones está que la empresa financie un asesoramiento legal externo de calidad, como ya ha hecho en otros procesos similares, y que se abra una negociación directa en la central de Sabic en Holanda con los responsables que están tratando la operación con Mutares. “No vamos a permitir que Sabic se ponga de lado y nos deje en manos de un fondo buitre”, ha recalcado el presidente del comité.
Ante la falta de respuesta, los trabajadores han anunciado movilizaciones. Si la empresa no reacciona, los días 30 y 31 de enero la planta de Cartagena irá a la huelga con un paro total de producción. Si tras eso no hay avances, repetirán otros dos días de huelga el 6 y 7 de febrero.
Entre ambas fechas, el 3 de febrero, se celebrará una gran manifestación desde la Plaza de España hasta la Asamblea Regional. El comité quiere convertirla en un acto en defensa del futuro industrial de Cartagena, con la participación de sindicatos, partidos políticos y comités de empresa de otras industrias.
Si después de todo esto la empresa sigue sin responder a sus demandas -negociar en Holanda y contar con asesoramiento legal independiente-, el comité dará un paso más. El 9 de febrero se establecerán en comisión permanente y realizarán una acampada en la puerta de la factoría para visibilizar el conflicto y forzar una negociación con responsables políticos y directivos de la compañía.
El comité insiste en que la empresa ya ha comunicado oficialmente a la autoridad laboral el cierre y que no acepta que se siga diciendo que no es definitivo. Para los trabajadores, el futuro de la planta y de cientos de empleos está en juego.