La presidenta de la Confederación Comarcal de Organizaciones Empresariales del Campo de Cartagena (Coec), Ana Correa, ha anunciado este martes la convocatoria anticipada de elecciones para el próximo mes de mayo, poniendo fin a una etapa de cerca de una década al frente de la organización. Lo hace, según explicó, por coherencia personal y profesional, y no por presiones externas.
“No puedo estar al frente de una institución dando únicamente un 30% de mi tiempo”, afirmó con claridad. “No me siento legitimada para estar al frente de una institución si no puedo darle el 100% de mi capacidad, tiempo y esfuerzo”. A su vez, Correa, y aunque insistió en el carácter democrático del proceso, no ocultó su preferencia por un relevo concreto: el empresario Miguel Ángel Jiménez Bosque, propietario de la empresa ‘Jimbo Fresh’ y dueño del equipo de fútbol sala cartagenero Jimbee, actual campeón de Liga en Primera División.
“Es un grandísimo empresario y puede ser un presidente muy bueno para la Confederación”, señaló. “Pero lo que más destaco es que es muy buena persona y tiene un talante que puede beneficiar muchísimo a COEC”.
Eso sí, matizó: “Que tenga mi aval no significa nada. Los empresarios son los que tienen que decidir libremente”.
Un relevo meditado y con calendario
Correa detalló que el proceso electoral arrancará la próxima semana con la convocatoria de la Junta Directiva Electoral, mientras que el 22 de mayo se celebrará la Asamblea Electoral en el Hotel Alfonso XIII, coincidiendo con su 50 aniversario.
“No dimito, como se ha publicado. Hay una convocatoria anticipada de elecciones”, subrayó, insistiendo en que seguirá al frente de la organización hasta esa fecha.
La elección de mayo no es casual. “Es el momento ideal para que el nuevo presidente tome las riendas en verano y llegue a septiembre al cien por cien”, explicó.
"Aquí no estamos para alfombras rojas"
En su intervención, Correa reivindicó el papel de servicio que, a su juicio, debe tener la presidencia de la patronal. “Aquí no estamos para sentarnos en un sillón ni para que nos pongan alfombras rojas. Estamos para servir a la institución y a los empresarios”, afirmó.
La presidenta reconoció que la decisión ha sido “muy meditada, muy trabajada y muy decidida”, y responde a la necesidad de centrarse en su despacho profesional y su familia. “Mi negocio y mi familia necesitan que les preste más atención”, explicó.
Sin presiones y con relevo generacional
Correa rechazó de plano que su salida esté motivada por críticas. “No. Tengo un carácter muy fuerte y las críticas ayudan a mejorar”, aseguró. “Este cambio no es por críticas, es porque es el momento”.
En esa línea, defendió la llegada de perfiles más jóvenes: “Es el momento de que venga una persona más joven”, apuntó tras recordar el desgaste acumulado tras años de responsabilidad.
Balance: avances y asignaturas pendientes
Correa hizo también balance de su etapa, destacando el crecimiento de la organización. “Hemos ganado visibilidad, representatividad y respaldo empresarial”, aseguró, recordando que las asambleas han pasado de reunir a unos 100 empresarios a más de 200.
Entre los proyectos pendientes, citó la nueva sede de Coec, la llegada del Corredor Mediterráneo, la ZAL, el desarrollo de infraestructuras ferroviarias o la creación de un clúster en el sector de defensa.
“Necesitamos vertebrar territorialmente la comarca y aprovechar los fondos europeos”, insistió.
La presidenta también lanzó un aviso sobre la situación económica. “El año pasado desaparecieron 25.000 microempresas en España”, recordó, denunciando el impacto de la burocracia y los cambios normativos. “Cada día tenemos nuevas obligaciones y costes. Así es muy difícil sobrevivir”.
Agradecimientos y cierre de etapa
En su despedida, Correa tuvo palabras de agradecimiento para empresarios, medios y administraciones. “Me habéis apoyado muchísimo y habéis sido un soporte fundamental, sobre todo en los momentos más duros”, dijo.
También reconoció el respaldo institucional: “He trabajado muy a gusto con el Gobierno regional y con los ayuntamientos”.
Con todo, dejó claro que el relevo es necesario: “Las instituciones tienen que rejuvenecerse. Es sano que vengan nuevas ideas y nuevas personas”.
El 22 de mayo marcará el final de su etapa al frente de Coec. A partir de ahí, como ella misma dijo con cierta ironía, llegará su “jubilación”… al menos de la primera línea institucional.