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incorporan tecnología de los años 80 y 90 "ampliamente superada"

Inyección de 135 millones de euros para modernizar los cazaminas de la clase Segura con base en Cartagena

10/10/2023 - 

CARTAGENA. Los cazaminas de la clase Segura, con base en Cartagena, tendrán una inyección de 135 millones de euros para su modernización y ampliación, de esta manera, de su vida útil al menos quince años más. El Consejo de Ministros aprobó la pasada semana esta actualización, alegando que "se ha detectado la necesidad militar de llevar a cabo una modernización de media vida de los seis cazaminas de la clase "Segura", debido a que algunos sistemas de los cazaminas incorporan tecnología de los años 80 y 90, hoy en día ampliamente superada".

De esta manera, el programa gozará de un presupuesto para esta actualización de 18,9 millones para 2024; 39,9 millones para 2025; 41.3 millones para 2026 y 34,9 millones para 2027.

Los seis cazaminas de la Armada -Segura, Sella, Tambre, Turia, Duero y Tajo se incorporaron entre 1999 y 2005.

Hace unos años el que fuera comandante de la Primera Escuadrilla de MCM (Medidas Contra Minas), Jorge Hernández de Armijo Fernando, escribía, en un artículo denominado ‘La necesaria modernización de los cazaminas de la Clase Segura’, lo siguiente: "La entrada en servicio a partir de los últimos años de la década de los años 90 de los cazaminas de la clase Segura supuso un hito en la modernización de las capacidades de Fuerza de Medidas Contra Minas (MCM) de la Armada, uno de los pilares sobre los que se sustenta la capacidad de «libertad de acción» necesaria para ejercer el control del mar. El esfuerzo inversor efectuado para ello fue enorme, y con él se consiguió que nuestra Fuerza de MCM se equiparara tecnológicamente a las de los países más avanzados de la OTAN", pero advertía que "el tiempo transcurrido hasta nuestros días hace que gran parte de la tecnología empleada entonces esté ya ampliamente superada, y numerosos sistemas cuenten con componentes que se han ido degradando por falta de sostenimiento y obsolescencias. De no corregirse esta irreversible tendencia podría quedar comprometida la capacidad y operatividad de los buques en el futuro y, por ende, la aludida capacidad de libertad de acción de la Armada".

Añadía que "mantener en servicio unos cazaminas modernos y capaces", ayudaría a la Armada en el futuro a "poder ejercer el control del mar por debajo de su superficie en determinadas áreas, y particularmente en el litoral, contra la amenaza que representan las minas navales y artefactos explosivos submarinos, garantizando contra esta amenaza tanto la necesaria libertad de navegación y el comercio marítimo como la libertad de maniobra de la fuerza naval con cometidos de Proyección".

Recordaba, por el contrario, que la evolución tecnológica y la irrupción de nuevos riesgos y amenazas ha permitido, por una parte, que la amenaza "se haya hecho más compleja, eficaz y resistente a las medidas que tratan de neutralizarla", pero también ha propiciado, por otra, "el avance de los medios que la contrarrestan, con el perfeccionamiento de los procedimientos tradicionales y con la aparición de nuevos sistemas de MCM más potentes y adaptados a los nuevos escenarios de actuación".

La principal misión principal de estas naves es la "caza de minas", que consiste en mantener libre de la amenaza de minas puertos, fondeaderos y rutas de navegación, así como aquellas áreas desde donde vayan a operar otras unidades navales. La efectúan mediante la detección y localización de minas con el sonar, y la identificación y neutralización de las mismas por medio de buceadores o con vehículos submarinos de operación remota. Su sistema de propulsión Voith-Schneider le permite una gran maniobrabilidad durante las operaciones.

Así mismo prestan auxilio a otros organismos nacionales con competencias en diferentes ámbitos, desde la búsqueda de pecios, preservación de la riqueza cultural nacional subacuática o apoyo a dispositivos de rescate.

Estos buques pertenecen a la Fuerza de Medidas Contra Minas, con base en Cartagena y constituyen la 1ª Escuadrilla. La plantilla con que cuentan los buques fue inicialmente aprobada en 1999 y tras varias modificaciones (la última en 2011) la constituyen 6 Oficiales, 11 Suboficiales y 24 de Marinería (donde están incluidos Cabos Primeros, Cabos y Marineros).

Son buques construidos en plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV), lo que les proporciona una reducida firma magnética a la vez que una gran resistencia al choque producido por las explosiones submarinas. Su sistema de combate es de fabricación íntegramente nacional y es de destacar su discreción magneto-acústica. La maniobrabilidad de estos buques es excelente gracias a sus propulsores Voith Schneider y a su sistema de posicionamiento dinámico.

Sus dimensiones son: 55 metros de eslora, 10,7 de manga y 2,5 de calado; tienen un desplazamiento a plena carga de 583 toneladas, una velocidad máxima de 13 nudos y una autonomía de 2000 millas, navegando a bordo 44 personas.

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