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TRIBUNA POLÍTICA / OPINIÓN

El pacto de la escopeta o cómo PP, Vox y PSOE se unen para fomentar la caza con dinero público

3/06/2024 - 

MURCIA. El pasado miércoles Vox trajo a la Asamblea Regional una moción para impulsar el Pacto Murciano por la Caza, uno de esos compromisos que los partidos firman antes de las elecciones y que en su momento pasó bastante desapercibido, pero que esta propuesta ha traído de nuevo a la actualidad. En efecto, fue en plena campaña de las últimas elecciones autonómicas y municipales, el 25 de abril, cuando los presidentes de Vox, José Ángel Antelo, y del PP, Fernando López Miras, firmaron ese pacto con la Federación de Caza de la Región de Murcia. A ellos se unió el PSOE el 11 de mayo, que envió a firmar el pacto a Fernando Moreno, secretario de Bienestar Animal del PSOE. Sí, de bienestar animal, como lo oyen. Había nacido el Pacto de la Escopeta.

Entre las aberraciones que recoge ese pacto se encuentra fomentar prácticas salvajes como el silvestrismo, naturalizar una especie invasora como es el arruí o promover la caza entre los niños y niñas como una actividad extraescolar, es decir, cambiar libros por escopetas. Vayamos por partes.

El silvestrismo es una práctica ilegal en la UE desde el año 2009, que prohíbe matar o capturar, y sea cual sea el método empleado, todas las especies de aves que viven normalmente en estado salvaje. Jilgueros, canarios, verderones…cazados y encerrados toda la vida en una jaula. Primer disparate.

El arruí es una especie invasora que fue introducida en el parque de Sierra Espuña en los años 70 con fines cinegéticos, es decir, para ser cazada. Desde entonces se ha multiplicado y extendido por gran parte de la Península y su presencia ya causa graves daños a la flora protegida y a los agricultores, además de ser un transmisor de la escabiosis, es decir, la sarna. Pues bien, esto es lo que quieren naturalizar. Segundo disparate.

"SOLO SORPRENDE QUE EL PSOE TAMBIÉN SE UNA SI UNO NO CONOCE SU TRAYECTORIA"

Y voy con el tercero, que es aún más grave. La Federación de Caza y su tridente político, PP, Vox y PSOE, quieren, como hemos dicho más arriba, promover la caza entre los niños y niñas como una actividad extraescolar. Esto choca frontalmente con la Convención de los Derechos del Niño y la Niña que fue aprobada por la ONU en 1989 y que prohíbe expresamente que los menores tengan contacto con armas de fuego y que sean expuestos a escenas de violencia contra los animales.

Para la federación y los partidos de la caza hay sin embargo un motivo de peso para avalar esto. El 72% de los 20.000 cazadores de la Región son mayores de 50 años y solo el 5,3% están por debajo de los 30. La caza se pierde. Como la tauromaquia. Así que PP, Vox y PSOE han decidido intentar reflotarla con dinero público y metiéndola en el sistema educativo. Lo curioso es que sean los mismos que luego te sacan el pin parental para impedir que la educación sexual o la memoria democrática se enseñen en las escuelas.

Los defensores de la caza argumentan también que practican esta actividad sin molestar a nadie y, además, cumplen con una importante labor cinegética para el control de algunas poblaciones de animales, que sin la caza se hubieran multiplicado sin freno. Pero esto no es cierto. En la Región de Murcia los cotos de caza suponen el 64% de la superficie regional, para una actividad elitista que apenas practican 19.000 personas, cada vez menos. Además, los accidentes son muy frecuentes: solo en 2023 murieron 14 personas por balas perdidas y 23 resultaron heridas. Además, no es verdad que el campo necesite un hombre con una escopeta para regularse. Podríamos intentar que esa gestión la llevaran a cabo biólogos, ambientólogos o zoólogos guiados exclusivamente por criterios científicos y no por intereses económicos, que son los que mueven el mundo de la caza.

El lobby de la caza siempre ha tenido buenos amigos entre los partidos políticos. En plena pandemia PP y Vox pidieron al Ministerio de Transición Ecológica que la caza fuera declarada una actividad esencial para eximir a los cazadores de las restricciones de la covid y en abril de 2021 PP y Ciudadanos apoyaron una moción de Vox en defensa del silvestrismo. Antonio Luengo, consejero de Medio Ambiente, participó en la manifestación de los cazadores en Madrid el 20 de mayo de 2022 Por lo tanto, cero sorpresas en que Vox y PP vengan ahora con éstas.

Lo que sorprende es que el PSOE también se una, pero esto es solo si uno no conoce su trayectoria: en Castilla-La Mancha PSOE, PP y Vox aprobaron declarar las monterías y las rehalas como Bien de Interés Cultural. En Extremadura se adhirieron también al Decálogo de la Caza. En Andalucía es el PSOE el que está impulsando el Pacto Andaluz por la Caza y está presentando este mes de mayo mociones en todos los Ayuntamientos. Y así un largo etcétera.

El miércoles, sin embargo, tocaba disimular. No votaron a favor de la moción de Vox, pero no fue porque han dejado de apoyar las barbaridades del Pacto Murciano de la Caza que suscribieron hace un año. Fue porque ahora no les interesa esa foto a pocos días de las elecciones europeas en las que su candidata es Teresa Ribera, la ministra que intenta pasar por "ecologista". Nunca sabremos si fue una llamada de Ferraz la que obligó al PSRM a votar en contra o ellos mismos se dieron cuenta. Lo que sí es seguro es que, tan pronto como acabe la campaña, los socialistas volverán por sus derroteros habituales y se volverá a abrir la veda.

María Marín

Portavoz de Podemos en la Asamblea Regional

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