perciben una disminución del consumo

El alza de los costes y la falta de personal lastran a la hostelería del Mar Menor

4/08/2022 - 

CARTAGENA. El sector hostelero del Mar Menor esperaba que el verano de 2022 fuera uno de los mejores veranos del año. La ocupación en los alquileres de varias zonas del Mar Menor, especialmente La Manga y Cabo de Palos, invitaba a pensar que iba a ser un buen verano. Sin embargo, pasado ya el ecuador del verano (tomando como meses de verano julio y agosto), el escenario no es tan idílico como se quería pensar. El incremento de la inflación, con el consiguiente aumento de los costes para los negocios, y la falta de personal lastran a un sector que, mucho más recuperado que en los años duros de la pandemia, 2020 y 2021, no están en un gran momento.

"No es el verano que esperábamos. La subida de los precios ha provocado que el consumo se retraiga. No estamos facturando como pensábamos. La invasión rusa en Ucrania pensábamos que iba a traer más turistas, pero no ha sido así del todo", cuenta Juan José López, de Hostecar, la patronal hostelera de Cartagena y Comarca. "Julio ha sido bastante bueno, pero sin superar los números del año pasado. Con el aumento de los precios, el beneficio ha sido menor", afirma por su parte Francesco Leggio, presidente de Hostesan, la patronal hostelera de San Javier.

Y es que el aumento de los costes fijos, como a cualquier actividad económica, ha afectado mucho a los beneficios de bares y restaurantes. Pese a que han incrementado los precios, el incremento que se ha repercutido en el cliente no ha igualado el aumento de los costes. "Nuestros gastos han aumentado entre un 20 y un 30%, pero solo hemos incrementado de media los precios un 10%. Todo cuesta más. Esperamos que se regularice la situación, pero está costando mucho", señala López.

Otro de los problemas a los que se está enfrentando el sector es la falta de personal en la hostelería. "Es el primer año que tenemos este problema. No encontramos gente para trabajar. No ya para turnos que comprendan todo el día o toda la semana, sino para dos o tres días. No hay gente. En Hostesan continuamente me cuentan que a un negocio se le ha ido un camarero o un cocinero…Todo esto afecta a los beneficios, porque si los costes fijos han aumentado, no podemos repercutir este aumento en los precios del cliente y, además, no puedo poner todas las mesas que me gustaría, vendo menos. En mi negocio normalmente suelo poner 21 mesas, pero este año solo he podido poner 15. Porque no puedo atender más", apunta Leggio. Comenzado el mes de agosto, la hostelería espera que el consumo mejore respecto a un julio más moderado de lo que se imaginaban.

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