CASTELLÓ. La plantilla de Marie Claire ha regresado este martes al trabajo tres semanas después de pararse la actividad por las bajas temperaturas al no funcionar la calefacción. Vuelve en una situación de total incertidumbre sobre el futuro de la textil de Vilafranca, ya que sigue sin cobrar las nóminas y el propietario -Formen-mantiene las cuentas embargadas por el juzgado de lo Mercantil de Castelló por no haber pagado tampoco la operación de compraventa.
El administrador de Formen, Ángel Pío Sánchez, debe tres mensualidades a los 70 trabajadores que se encontraban en ERTE antes de la reapertura de Marie Claire y hasta seis a otro grupo de 20. Del 19 de diciembre al 7 de enero decidió cerrar la fábrica a petición del comité de empresa porque tampoco había hecho frente al suministro de gas, lo que hacía insostenibles las condiciones de trabajo por el frío.
Así, los empleados se han reincorporado a sus puestos con preocupación y malestar porque no saben si cobrarán. De hecho, los 20 que acumulan seis nóminas han presentado demandas por impago, y este mes pensaban también sumarse los 70 restantes. Además, lo han hecho sin que vaya la calefacción, en una empresa situada en la comarca de Els Ports, que estos días ha alcanzado los -1 grado bajo cero.
Con el paso de los días la continuidad de Marie Claire se antoja más complicada. El dueño repite desde hace semanas que abonará sus compromisos en breve y que los impagos se debe a las medidas cautelares del juzgado, pero estas últimas se han impulsado a petición del administrador concursal por no transferir el dinero acordado por la compra (250.000 euros). También se han dirigido a los juzgados dos de los acreedores como el Fondo de Garantía Salarial y el Institut Valencià de Finances.