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sus fondos de inversión, Narval y Sequoia, en verde

Así se ve el panorama financiero desde Rentamarkets

Valores con sesgo de calidad en renta variable y deuda de tecnológicas en renta fija son los que mejor comportamiento prevé esta firma de servicios de inversión

16/10/2020 - 

VALÈNCIA (VP). La firma de servicios de inversión y gestión de activos financieros y patrimonios Rentamarkets apuesta por negocios de calidad comprados a un precio razonable para sus carteras de renta variable, y por bonos de elevada calidad crediticia en sectores como el tecnológico o el energético para renta fija.

Los gestores de Rentamarkets prevén un nuevo incremento de la volatilidad en la parte final del año debido a una combinación de sorpresas macro negativas; la segunda ola de rebrotes; y la incertidumbre sobre la aprobación de una vacuna contra el Covid-19. De igual modo, esperan que en el mercado puedan incidir acontecimientos geopolíticos, como las elecciones presidenciales en EEUU y la negociación del Brexit, junto a un parón en seco de la mejoría de la liquidez.

Para Ignacio Fuertes, socio y director de inversiones de Rentamarkets: “Tras una intervención sin precedentes, tanto de política monetaria como fiscal, por los principales bancos centrales, los activos financieros se vuelven a encontrar valorados para un escenario ideal (lo que en el mundo anglosajón se denomina "price for perfection"). Es posible que en lo que queda de año, veamos un mercado dominado por un retorno de la volatilidad antes las incógnitas que se presentan”.

Fuertes explica que en la firma han optado por reducir momentáneamente la exposición al riesgo en general: “Con respecto al crédito, reducimos la exposición a aquellos sectores que más dudas generan en términos de generación de flujos de caja, mientras en renta variable, decidimos más bien reducir la beta de mercado”, aclara el experto.

“Las variaciones que hemos experimentado en las cotizaciones de ciertos activos y segmentos no son sino el resultado de unas valoraciones elevadas y una falta de liquidez permanente, lo cual nos hace prever un retorno de los episodios de volatilidad”, sentencia Fuertes, que también es gestor del Rentamarkets Sequoia FI, el vehículo en el que la firma canaliza sus inversiones de renta fija.

Altos riesgos

José María Díaz y Juan Díaz-Jove, co-gestores de Rentamarkets Narval FI, fondo de renta variable de la firma, que ha conseguido una rentabilidad en torno al 6% en lo que va de año, son optimistas con su selección de valores en cartera, aunque sin ignorar que “los riesgos aún son altos”.

La cartera de Narval FI está estructurada en torno a empresas que son estratégicas para los gestores, con un sesgo de calidad, y que representan el 90% del capital. Entre ellas, compañías de sectores defensivos, como Alcon o Bunzl, y cíclicas, como Nokian Tyres o Ashtead. Las empresas defensivas suponen un 42% del núcleo de la estrategia, mientras que las cíclicas pesan un 47%.

José María Díaz
“Diversificamos el núcleo de Narval por dos motivos. Primero, porque esto impide que una pérdida individual sea inasumible para el resto de la estrategia y lastre al total del fondo. Y segundo, porque permite combinar la robustez de las empresas defensivas con la mayor rentabilidad esperada de las cíclicas”, explican los gestores.

A su vez, este núcleo está rodeado por posiciones satélite más tácticas y con mayor rotación, que suponen el 10% de las inversiones. En esta categoría entran valores como Inchcape o Electrolux. Durante el tercer trimestre, el núcleo defensivo y las posiciones satélites generaron pérdidas, mientras que el núcleo cíclico aportó toda la rentabilidad de la cartera más que compensando a las dos anteriores.

Dinamismo

Por su parte, Rentamarkets Sequoia FI, que gestiona de manera dinámica una cartera formada por crédito corporativo y deuda gubernamental, apuesta en la actualidad por bonos de elevada calidad crediticia como son los del sector tecnológico (Amazon, Alibaba, Apple o Tencent) o energético (Shell, Equinor o Total). Dicho esto, Fuertes indica que ha aprovechado el arranque de septiembre para vender posiciones en sectores de mayor beta (hoteles, aerolíneas, automóviles…), pero también para liquidar posiciones en CoCos y deuda IT-2 de entidades europeas, de modo que la posición de liquidez se ha incrementado hasta suponer el 41% de la cartera. Al mismo tiempo, ha reducido la duración a 1,5 años, “dada la poca protección que aporta a estos niveles”.

Rentamarkets ha completado el tercer trimestre del año con todos sus fondos en positivo, muy por encima de la media del mercado, situándose como la única firma del país en lograrlo a pesar de la crisis del Covid-19. Rentamarkets Narval FI generó un rendimiento del 1,81% en el tercer trimestre de 2020, alcanzando un rendimiento en el año del 5,39%, frente a los principales índices europeos, ya que el Stoxx600 acumula pérdidas del 11,56% en el mismo periodo y el EuroStoxx 50, un -12,58%. 

 Juan Díaz-Jove
Rentamarkets Sequoia FI sumó un 1,90% en el tercer trimestre y en el año avanza un 6,13%, que le sitúa a la cabeza por rentabilidad de su categoría Morningstar. Así, tanto su fondo de inversión Rentamarkets Narval FI como Rentamarkets Sequoia FI, se sitúan respectivamente en el quinto puesto de su categoría (de 166 vehículos), y en el primer puesto (de 96 fondos de su categoría).

Rentamarkets dispone de un Servicio de Gestión de Carteras (GDC) comandado por el selector de fondos Juan Pablo Calle. Actualmente ofrece cuatro tipos de carteras por perfil de riesgo: Activa, Dinámica, Moderada y Conservadora. Calle incide sobre la importancia de los beneficios aportados por la diversificación, especialmente “en estos momentos de incertidumbre reflejados en la diferencia de rentabilidades de las clases de activo y zonas geográficas”.

Manda la cautela

El experto recomienda asimismo un posicionamiento cauto, “sobre todo teniendo en cuenta que la vuelta de verano vino acompañada con un aumento de las infecciones por COVID-19 a nivel europeo y global que está provocado dudas sobre la velocidad de la recuperación económica, especialmente en algunos sectores de la economía”, factor al que añade el incremento de la volatilidad como consecuencia de la incertidumbre en el frente político, “sobre todo las elecciones americanas”. Como resultado, las carteras se han rotado con mayor frecuencia de la habitual en 2020 para poder adaptarse a los fuertes vaivenes que ha experimentado el mercado.

La asignación actual está dando mayor peso a fondos que sean muy flexibles en su gestión, con preferencia en renta variable por fondos globales capaces de adaptar sus inversiones a diferentes zonas geográficas o sectores y, en renta fija, por fondos que invierten en deuda corporativa y con duraciones medias. A cierre de septiembre las rentabilidades de las carteras estaban en positivo o ligeramente en negativo, dependiendo del perfil de riesgo.

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