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Villegas, un mes frente a la tormenta

9/04/2020 - 

MURCIA. El 8 de marzo cambió la vida de Manuel Villegas al frente de la consejería de Salud. Nada de lo que iba a suceder se lo podía imaginar. Aquel domingo, Día Internacional de la Mujer -que hoy parece tan lejano, habituados al confinamiento-, emergía el brote de Covid-19 en la Región de Murcia y el patógeno comenzaba a propagarse por todo el territorio regional. Desde entonces, Villegas se erigió en la voz del Gobierno murciano y en la primera autoridad sanitaria de la Comunidad en la batalla contra el coronavirus. Todos los días -y lo ha hecho de forma ininterrumpida- comparece para dar cuenta de la evolución del virus; todos los días hace frente a la mayor crisis sanitaria que ha conocido la Región.

Los horarios no existen en la consejería de Salud, la sede de operaciones de la gestión de la pandemia. Son jornadas maratonianas, que comienzan a primerísima hora de la mañana. Ninguno de los trabajadores sabe cuándo puede parar a comer ni tampoco hay ratos para el descanso. El trabajo se ha multiplicado para contener el coronavirus, pero, fiel a su fama, el consejero siempre mantiene la calma y no pierde su carácter afable y tranquilo, como así aseguran desde su equipo a Murcia Plaza

Villegas está en permanente contacto con el presidente regional y las reuniones por videoconferencia se suceden continuamente con los equipos de la Consejería, con las gerencias del SMS y con el ministerio de Sanidad. También mantiene encuentros telemáticos con los alcaldes de la Región, con los consejeros del Ejecutivo y, los martes, con los portavoces parlamentarios y el presidente de la Asamblea Regional. Una máxima prevalece por encima de todas en la Consejería: todos los sanitarios de la Región se están dejando la piel, dando lo mejor de sí mismos; por ello, el consejero insiste en la importancia de respetar el confinamiento para frenar los contagios.

Elegido por Fernando López Miras en 2017, Manuel Villegas (Murcia, 1960), un médico especialista en Medicina Familiar y en Cardiología, llegó a San Esteban sin pasado político y con un perfil independiente, aunque con experiencia de gestión hospitalaria. Había ejercido como director médico de dos hospitales (La Arrixaca entre 2004 y 2008; y el Morales Meseguer entre 2015 y 2017) y también ocupó la jefatura del servicio de Cardiología del Santa Lucía (2009-2013). Villegas inició su andadura política con el objetivo de poner paz en las disputas internas del Servicio Murciano de Salud y en 2019 fue el único de los consejeros que repitió en su departamento con la formación del nuevo Gobierno, el primero de coalición.

Ahora afronta el mayor desafío profesional de su carrera. Sus decisiones y sus intervenciones públicas durante el primer mes le granjearon el aplauso de sus compañeros. 'Que digan que viví en los tiempos de Villegas', escribía en un artículo publicado en La Verdad Juan Antonio Ortega, el jefe de la Unidad de Salud Ambiental Pediátrica de La Arrixaca. Sus colegas de la política se unen a los elogios e incluso los adversarios políticos reconocen sus aciertos al frente de la pandemia.

Los analistas políticos también destacan su labor. "Me ha sorprendido mucho", confiesa el politólogo Francisco Javier López Carvajal, cuya percepción de Villegas cambió con la crisis: "Antes de las elecciones autonómicas, me pidieron que valorara a todos los consejeros. Dije que Villegas me parecía un tipo gris y que transmitía lo mismo que un cactus. Un año después me tengo que comer mis palabras".  

Su valía, analiza López Carvajal, se refleja en las respuestas ante los periodistas, a pesar de que en el inicio de las comparecencias "se limita a leer" el texto preparado por su gabinete. "Ahí se nota que no es político, y en este caso para bien, porque en el turno de preguntas sale a la luz un Villegas didáctico, con capacidad de reacción y en la que sobresale su profesión de médico", opina el politólgo, preguntado por Murcia Plaza. "Frente a un ministro de Sanidad [Salvador Illa] que es filósofo y a veces tiene dificultades para exponer conceptos sanitarios, Villegas se lo cree, conoce y explica los datos, domina la materia porque es su campo. Además, su rictus serio denota preocupación y transmite confianza", describe.

Por el contrario, López Carvajal considera que la Consejería tardó en abrir toda la información sanitaria. "Es cierto que desde el primer día el Gobierno regional hace públicos los fallecidos y los nuevos positivos, se actualiza a diario; pero el informe epidemiológico se debió facilitar mucho antes, para que la comunidad científica pudiera trabajar con los datos y se desarrollara Big Data con las cifras". Al principio, la Consejería declinaba señalar el origen de los contagiados aludiendo la confidencialidad de los pacientes. "Pero cuanta más información, más concienciación", recalca Carvajal, recordando que en su día "se decía que el coronavirus era una gripe que sólo afectaba a mayores, una idea que la realidad muestra que no es así". 

La Región asume la cuarta semana de encierro instalada en una esperanzadora tendencia. La incidencia del Covid-19 se ha ralentizado en la Comunidad. "Es una semana crucial", apuntaba Villegas. Los efectos del confinamiento pueden dejar sus frutos en los próximos días y el titular de Salud confía en abandonar pronto la fase de meseta. La cara amarga de la evolución de la pandemia son los fallecimientos: se siguen sucediendo los decesos, que dejan jornadas muy duras, como el pasado lunes, cuando se registraron diez víctimas mortales, el peor dato desde que se originó el brote. Todas las mañanas, por desgracia, el consejero muestra públicamente el pésame a los familiares. 

Aunque la situación ha mejorado, Salud teme que se produzca un repunte de los contagios. Hay miedo a un pico. "No hay que bajar la guardia", remarca el consejero a diario, una de sus coletillas más repetidas. "Quedarse en casa salva vidas", prescribe también a menudo. Lo lleva diciendo desde el primer día. Por eso no puede evitar responder con sinceridad cuando le preguntan su opinión sobre la decisión del PP de comparecer en el Congeso con la mitad de sus diputados: "Es insolidaridad y falta de corresponsabilidad", asevera, rotundo. "Se está pidiendo un esfuerzo a la sociedad para que se quede en casa y cuando alguien se lo salta sin justificación me hace daño como ciudadano. Me rompe el esquema. Porque defendemos vidas humanas. Si no sales, salvas vidas. Y cuando ves a alguien que por inconsciencia se salta el aislamiento y pone en riesgo a otra persona, me parece alucinante, sea político o sea quien sea. Y ahí me quedo". Dicho queda: palabra del consejero de Salud de un Gobierno formado por PP y Ciudadanos.

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