TRIBUNA LIBRE / OPINIÓN

¿Vacunas para la covid?

6/09/2020 - 

Las vacunas son agentes utilizados en la prevención de enfermedades infecciosas, que actúan, mediante inmunización pasiva, induciendo en el organismo la producción de anticuerpos neutralizantes, confiriéndole protección, frente  esas infecciones. Su objetivo fundamental, es ofrecer seguridad, es decir obtener una buena relación entre eficacia y tolerancia en la persona que reciba la vacuna.

Las vacunas clásicas de microorganismos atenuados han ofrecido grandes éxitos en la erradicación de diversas infecciones como, tetanos, polio, tosferina, sarampión. Otras como la gripe, obtiene una disminución de la misma en el 60%, teniendo su mayor impacto en las personas mayores de 65 años, al lograr un descenso de sus complicaciones.

El problema principal de las vacunas para la covid-19, radica, en que las concentraciones elevadas encontradas en los estudios realizados en voluntarios de edad menores 55 años, no han de mostrado su efecto protector en la clínica humana y especialmente en las personas demás de 60 años o inmunodeprimidos. En estos últimos, las concentraciones de anticuerpos son menores y además, su actividad,  se encuentra en relación directa con su inmunidad celular CD4, que cambia según el tipo de pacientes. Esta inmunidad, influye de forma significativa en sus niveles y eficacia protectora.

Actualmente existen tres vacunas en estudio, cuyo antígeno fundamental radica en las espiculas de la proteína S del coronavirus CoV-2, que es el elemento básico de su patogénesis, difusión y gravedad. El objetivo de las mismas, es lograr concentraciones de anticuerpos neutralizantes, semejantes a las encontradas en el suero de los pacientes convalecientes de la covid-19.

Las vacunas, son de varios orígenes; China, Oxfor y de Estados Unidos.

La vacuna de China, de Cansino Biologic,  utiliza como vector un adenovirus (AD5) y en este estudio limitado, solo el 16% tenia entre 50-59 años. Se realizaron tres grupos de dosificación; dosis baja, intermedia y alta. La dosis alta, obtenía altas concentraciones de anticuerpos protectores más elevadas que los otros grupos. Sin embargo, la correlación entre estas altas concentraciones y su eficacia protectora, no es conocida, poniendo de manifiesto, la gran repercusión que la inmunidad celular y humoral tiene en la eficacia de las vacunas anti-CoV2. Se precisán de estudios amplios incluyendo personas de >60 años e inmunodeprmidos. Por otra parte, se ha observado que en los pacientes que tenían previamente,  alta inmunidad frente a Enterovirus(vacunaciones previas), la respuesta inmunogenica de esta nueva vacuna era más baja y además el estimulo inducido por la activación de los CD4, podía asociarse con un riesgo de adquirir VIH, aunque su mecanismo no esta aclarado y su relación es muy controvertida. Los investigadores señalan la necesidad de monitorización, de  los pacientes con alta inmunidad frente a Adenovirus AD5.

En la vacuna de Oxford, el vector de adenovirus se ha perfeccionado y mejorado por ingeniería genética, introduciéndole DNA de otros adenovirus, que inducen una mayor capacidad inmunogenica, mejorando la inmunidad celular y humoral. En este estudio han participado 1077 voluntarios, de los cuales 544 recibieron vacuna en estudio y el resto (533) otra vacuna(meningococica) que ya era conocida su actividad y tolerancia. La edad media era de  35 años. Una dosis alta de vacuna logra altas concentraciones en el 91% del grupo de estudio, mostrando una buena respuesta de la inmunidad celular y humoral. Las dosis bajas e intermedias no lograban las concentraciones que tenia el suero del paciente convaleciente y por lo tanto, no cumplían con ese objetivo fundamental. La tolerancia fue aceptable, ya que los efectos adversos fueron,  leves en su mayoría y  se controlan con paracentamol profiláctico. No se han detectado  efectos adversos graves, salvo en algún caso en relación con dosis altas.

En la actualidad se encuentra en la fase III de estudio que se esta realizando en Brasil, Turquía, Sudafrica y en algunas zonas de Reino Unido.

La vacuna de EE UU, manufacturada por Moderna, es la conseguida a partir de nanopaticulas de RNA mensajero que contienen espiculas de la proteína S del CoV-2. El estudio se ha realizado en 45voluntarios entre 18 y 55 años, que han recibido dosis de 25ug, 100ug y 250 ug en grupos pequeños. Con dos dosis de vacuna se han obtenido niveles de anticuerpos neutralizantes similares a los que presenta el suero de pacientes convalecientes de la covid-.19. Dosis de 100ug ofrecen un perfil inmunogenico más favorable que el obtenido por la dosis más alta.

Los efectos adversos son más frecuentes con dosis altas y especialmente tras la segunda dosis de vacunación. Al igual que en las vacunas anteriores, tampoco se conoce la correlación entre los niveles de anticuerpos y su eficacia protectora. La seguridad y protección de esta vacuna precisa de estudios clínicos más amplios. Su segunda fase se realizara en 600 adultos con dosis de 50 ug y 100ug. Durante este verano se realiza la fase III con dosis de 100ug.

En resumen, en el día de la fecha, todavía no es bien conocido el valor clínico de estas vacunas, especialmente en las persona de >60 años, al no existir estudios en este grupo de paciente incluidos los inmunodeprimidos. Por otra parte es necesario ajustar la dosis y evaluar, si es mejor dos que una, correlacionando bien su capacidad protectora con su tolerancia, es decir, vacunas seguras. Las vacunas necesitan un mínimo de 6 años para su correcta preparación y actualmente, queremos que este trabajo se realice entre 6-9 meses, dada la terrible situación de la pandemia.

Mientras esperamos una vacuna segura, tenemos que optimizar las medidas de protección seguras, mediante su mayor y mejor cumplimiento de estas normas: Llevar siempre la mascarilla bien puesta (cubriendo nariz y boca), mantener distancia social, lavados frecuentes de manos o utilización de los derivados hidroalcoholicos, no participación en reuniones de más de seis personas, ni asistencia a festivales de todo tipo y no fumando en espacios donde no haya distancia social. Tenemos que volver temporalmente a los tiempos de los lazaretos,  pero si nos portamos bien, podemos superarlo todo con garantía.  

Joaquín Gómez es catedrático emérito de Medicina en la UMU y exjefe de servicio de infecciosas en el hospital Virgen de la Arrixaca