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Entrevista | Antonio Mestre, director del Complejo Industrial de Repsol de Cartagena

"Repsol Cartagena revolucionará la movilidad con la fabricación de combustibles renovables a partir de aceite de cocina usado"

19/11/2023 - 

CARTAGENA. Antonio Mestre (Valencia, 1974) ocupa desde hace más de tres años y medio el cargo de director de la refinería de Repsol Cartagena, un complejo industrial que está a punto de poner en marcha -entre finales de este año y comienzos de 2024- una Planta de Biocombustibles Avanzados, convirtiendo a Cartagena en avanzadilla en el uso de combustibles renovables a partir de aceite de cocina usado en Europa. Pero, además, está planificada una planta de hidrógeno verde para 2025, ahora inmersa en un mar de dudas tras las noticias del Gobierno de una prórroga del impuesto especial para las energéticas.

.- Pregunta. La anunciada prórroga del impuesto especial para las energéticas y la banca ha puesto en alerta a Repsol, que ha anunciado la posible paralización de proyectos, alguno de ellos en Cartagena, como la instalación de un electrolizador de 100 MWcon una inversión de unos 200 millones de euros. Es una dura advertencia y ya ha generado una gran preocupación política y entiendo también que entre sus clientes y sus trabajadores. ¿Qué me puede decir al respecto y qué futuro le espera a la Planta de Cartagena?

.- Respuesta. En Repsol tenemos un Plan Estratégico en el que se encuentra un plan inversor muy potente en distintas instalaciones de las que tenemos en España, entre ellas la del Complejo Industrial de Cartagena. En las últimas semanas hemos mostrado nuestra preocupación por un marco regulatorio que necesitamos que sea estable, predecible y equilibrado. Ante las últimas noticias políticas, ese marco puede poner en cuestión ciertos proyectos.

.- P. ¿Entiendo que le habrá tocado ir tratando de explicar la situación a todo aquel que le pregunta?

.- R. Todos los que formamos parte de Repsol estamos preocupados por este tipo de situaciones que generan, como es normal, incertidumbre. Implica que inversiones como son, por ejemplo, el electrolizador de 100 megavatios de Cartagena -un proyecto que está en vías de ingeniería- no haya llegado al punto final donde se decide si invertimos o no. Como le digo, ese marco regulatorio y fiscal, que puede no ser ventajoso para empresas españolas como la nuestra, puede perjudicar la decisión final de inversión.

.-P. ¿Qué prevé que va a ocurrir?

.-R. Pues no sé decirle. Hay que ver qué ocurrirá en España en los próximos meses y Repsol, defendiendo los intereses de sus empleados y accionistas, tomará la decisión más conveniente.

.-P. ¿En qué momento se encuentra el proyecto de la planta de hidrógeno verde, que estaba previsto que estuviera en funcionamiento para 2025?

.-R. Si se cumplieran todos los hitos, el horizonte temporal es 2025 o 2026.

.-P. ¿Si todo sigue adelante, se despejan las incertidumbres y según el plan previsto por Repsol, qué espera al electrolizador para 2024?

.-R. Pues seguir desarrollando todas las fases de ingeniería. Un proyecto como éste que son cerca de 250 millones de euros, requiere distintas etapas. Una vez se aprobara el proyecto entraríamos en la ingeniería de detalle, con decisiones tecnológicas de la unidad, inicio de compra de materiales, etc...

.-P. Explíquenos para los que no dimensionamos bien este propósito, ¿qué va a suponer una planta de hidrógeno verde en Cartagena?

.-R. En el Complejo Industrial de Cartagena y en la persecución de nuestro objetivo de descarbonización y de ser una empresa neutra en emisiones en 2050, una de las premisas es la primera planta de biocombustibles y la otra es electrolizador de hidrógeno verde. Este es de 100 megavatios, que produce 2 toneladas hora de hidrógeno verde. Sería nuestra primera planta en fabricar un hidrógeno totalmente descarbonizado, de electricidad renovable, en el que no ha intervenido ningún combustible fósil. Es una fabricación que, en el consumo del complejo, puede parecer pequeña, pero la potencia es muy relevante a nivel industrial.

.-P. ¿Cómo se cristaliza en el usuario?

.-R. El usuario podrá utilizar combustibles que no han empleados elementos como el gas natural de origen fósil, para su fabricación. Por tanto, la descarbonización es muy elevada. Utilizar el hidrógeno verde supone una reducción importante en el ciclo de fabricación para frenar las emisiones de Co2. Tendremos, por tanto, combustibles mucho más verdes de los que tenemos hoy.

.-P. ¿Este tipo de proyecto dónde se ha desarrollado más en España?

.-R. Esta tecnología es madura, pero sobre todo a escala de laboratorio. El problema es desarrollar esto a nivel industrial, como el que tenemos nosotros en esta planta. Repsol está siendo pionera en España y Europa en el desarrollo de estas plantas de hidrógeno verde. Hemos inaugurado hace pocas semanas un electrolizador de 2,5 megavatios en Petronor y en nuestra planificación estratégica hay uno de 150 megavatios en Tarragona y otro de 100 megavatios de Petronor. 

"Estamos preocupados por el marco regulatorio y fiscal que propone el Gobierno que puede afectar en la decisión de invertir en el proyecto de la planta de hidrógeno verde de Cartagena"

.-P. Pero antes tenemos, ya probablemente para cortar casi la cinta, de la Planta de Biocombustibles Avanzados. ¿Díganos, en qué momento se sitúa y cuando se pondrá en marcha?

.-R. La planta está construida, pero antes de ponerla en marcha tenemos que comisionarla. Eso significa hacer una cantidad de pruebas a todo tipo de elementos mecánicos, eléctricos, de automatismos, de instrumentación, que garantizan que podemos poner en marcha la unidad con total seguridad. Ese comisionado supone un tiempo de tres meses aproximadamente. Estamos trabajando para intentar poner la planta en condición segura para su funcionamiento la última semana del año o a principios de 2024.

.-P. ¿Qué tipo de combustible se producirá?

.-R. Esta planta es novedosa, porque estamos apostando por la descarbonización por unos combustibles renovables. Repsol Cartagena revolucionará la movilidad con la fabricación de combustibles renovables a partir de aceite de cocina usado. Tenemos que hablar de dos tipos: biocombustibles avanzados, como es el caso de esta planta, y los combustibles sintéticos. En el caso de los primeros, vamos a fabricar un combustible, bien diésel o para aviación -un sustituto del queroseno-, en el que no interviene el petróleo como origen en su fabricación. La materia prima son restos de materia orgánica. Supone una reducción de más del 90% en la huella de carbono que generan esos combustibles.

.-P. ¿En qué cosiste y en qué beneficia?

.-R. Supone que el consumidor puede usar ese combustible en su vehículo sin hacer ninguna modificación en el sistema de combustión. Nosotros hoy ya en nuestras estaciones de servicio, cada vez que cargamos un diésel, el 10% es de origen bio.  

.-P. ¿Cuánto producirá la planta de Cartagena?

.-R. Pues podremos producir en dos modos: biodiésel o el combustible sostenible de aviación, llamado también bioqueroseno, cerca de 200.000 toneladas al año, con una alimentación de materia de 300.000 toneladas. Es un inicio para cubrir una demanda de combustibles renovables y si el marco nos lo permite, iremos aumentando la capacidad de producción de biocombustibles en los próximos años, en otros proyectos y en otras plantas.

.-P. ¿De dónde procede la materia prima de ese biodiésel?

.-R. De aceites usados de cocina y de aceites vegetales. Son materias primas que no compiten con la cadena alimentaria. Es decir, no se están destinando plantaciones para producir material que pudieran competir con la cadena alimentaria con determinados países. Transformamos unos residuos que ya no tienen valor en el mercado y que reaprovechamos, para poner en marcha un producto de alto valor, un combustible que incorporamos a nuestro consumo.

.-P. ¿Hay suficiente materia prima en el mercado?

.-R. Sí, pero eso supone de una importante logística para su recogida y tratamiento. Si todos queremos una economía verde y circular, tenemos que segregar nuestros residuos y basura para que la industria pueda aprovecharla, a un coste razonable, y los incorporemos en estos procesos nuevos.

.-P. ¿De dónde procederá?

.-R. Pues de España y de otros países, principalmente de Asia. Pero nuestra idea es que parte proceda de nuestro país.

.-P. ¿Cómo afectará al monedero de los usuarios?

.-R. Independientemente de que todavía no tenemos en marcha esta planta, nosotros estamos ofreciendo en España en 33 estaciones de servicio un combustible 100% de origen bio. Hay planificadas de aquí a fin de año 50 estaciones en todo el territorio nacional. En la Región hay una abierta en Lorca, por ejemplo.

En cuanto al precio, ronda el que tiene un combustible Premium, pero eso significa que está en la banda y no tiene un sobreprecio. Los ciudadanos que decidan ser más verdes puedan hacerlo dentro de un coste asequible y que no requiera un sobrecargo adicional.

.-P. Me ha hablado unas líneas más arriba del combustible sintético ¿qué planes tienen hacia ese camino?

.-R. Los combustibles de este tipo implican que también nos olvidemos del origen petróleo. Capturando Co2, un hidrógeno renovable y a través de un proceso químico conseguimos fabricar un combustible sintético. Esta tecnología está probada, pero el problema es la economía de escala. Para ello se ha aprobado un proyecto en Petronor Bilbao para fabricar una planta de este tipo, que nos servirá como piloto para ver cómo podemos seguir escalando en estas tecnologías. Produce unos combustibles líquidos 0% Co2 y entran en nuestros sistemas de combustión sin ninguna modificación.

.-P. ¿Los veremos pronto?

.-R. Necesitamos para el desarrollo de la planta al menos tres años para disponer de ellos.

.-P. ¿Con la planta de hidrógeno verde y la de biocombustibles avanzados, Repsol ha emprendido un camino definitivo hacia la descarbonización?

.-R. 2050 es la meta que se ha autoimpuesto nuestra empresa, pero para llegar a esa fecha hay que empezar mucho antes esa transformación industrial. Nosotros estamos cumpliendo hitos por delante del plan estratégico. Si en España somos capaces de determinar un marco regulatorio fiscal estable, que nos permita acelerar los proyectos, nuestro compromiso está con las inversiones en el país y con mantener el empleo industrial.

"Llevamos ya unos años demandando mano de obra cualificada y esto supone un riesgo para el desarrollo de nuestra actividad. Es triste tener que importar gente de otras áreas geográficas mientras que mantenemos niveles de paro aquí"

.-P. Repsol es la cabeza tractora de la industria energética en la Región, pero no dejan de recordarnos que tienen un grave problema para encontrar trabajadores. ¿En qué se ha avanzado?

.-R. Pues los organismos y empresas que proveen de esa mano de obra ahora somos conscientes de que tenemos un problema que tenemos que combatir y solucionar. Llevamos ya unos años demandando mano de obra cualificada y esto supone un riesgo para el desarrollo de nuestra actividad. Es triste tener que importar gente de otras áreas geográficas, mientras que mantenemos niveles de paro aquí. Ayuntamientos y asociaciones somos conscientes del problema y se está poniendo en marcha un plan de acción, con las propuestas de un centro de formación que respondan a las necesidades industriales de empresas como Navantia, Repsol o Sabic. Por otro lado, hay que alentar al público a que hay salida, que hay trabajo, bien cualificado y remunerado.

.-P. ¿Le preocupa que pongan en marcha una planta de combustible renovable ahora, o la de hidrógeno verde más tarde, y el problema sea la falta de personal?

.-R. Es una preocupación, porque nosotros en el Complejo Industrial de Cartagena somos 870 empleados propios, pero cada día entran 500 personas de empresas contratistas. Cuando hay paradas llegamos a picos de 1.500 personas al día. Hacer proyectos nuevos y mantener la actividad diaria, requiere de esas necesidades de mano de obra y, por tanto, sí que me preocupa.

Nosotros somos pioneros en la Región de la FP Dual, que supone integrar a la plantilla a gente procedente de la Formación Profesional que hace las prácticas aquí, pero también estamos tratando de desarrollar toda la fuerza de empresas contratistas (electricidad, instrumentación, equipo rotativo) que son muy importantes y necesarios. Todo este ecosistema lo necesitamos.

.-P. La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha dicho en infinidad de ocasiones que el polo industrial de Escombreras es capaz de absorber todo el problema de desempleo de la ciudad, ¿es de la misma opinión?

.-R. Nosotros requerimos una serie de perfiles con una serie de habilidades. En tanto en cuanto la gente desempleada esté cualificada, el Valle de Escombreras puede emplear a esa gente, pero no es una simple traslación de trabajadores. Necesitamos empleados cualificados. 

El Valle de Escombreras representa el 40% del valor añadido bruto industrial de la Región de Murcia. Eso es un dato muy relevante y la idea de las empresas que estamos aquí es seguir manteniendo la importancia de valor añadido y la empleabilidad. Somos los primeros interesados en que seamos capaces de encajar en nuestro ámbito geográfico las necesidades de empleados que tienen las empresas y el paro de la zona.

.-P. Aunque lleva diez años en la Planta de Cartagena, fue en 2020 cuando asumió la dirección. Estos tres años han dado para mucho. Dígame, ¿qué ha sido más complicado a nivel personal en su puesto de director con una crisis sanitaria en pleno apogeo, una subida de los costes energéticos y una guerra en Ucrania?

.-R. Fue complicado el inicio en 2020, cuando accedía a la dirección del complejo, porque todavía estábamos con la pandemia. Asumíamos pérdidas económicas y eso, sumado a la crisis sanitaria, supuso un momento difícil para empezar. Superamos ese obstáculo pero llevamos unos años muy convulsos. Ahora han venido los conflictos como la guerra de Ucrania u Oriente Próximo. Yo, como responsable de liderar un equipo de casi 900 personas, me siento muy cómodo, porque tengo detrás un equipo de personas que sabe cómo tienen que hacer las cosas y cuándo. Me han ayudado mucho para gestionar estas situaciones volátiles.

.-P. ¿Qué balance hace de este 2023?

.-R. Para mi la prioridad siempre es la seguridad del Complejo Industrial, tanto para las personas propias o contratadas y, por supuesto, de las instalaciones y entorno donde operamos. Afortunadamente este año, al igual que el año pasado, está saliendo bien, y no por casualidad, sino porque todo el mundo hace su trabajo de la forma adecuada. Estoy satisfecho de cuál es mi objetivo prioritario. Pero, además, la refinería de Cartagena está cumpliendo con sus planes de producción. Hicimos una parada en mayo donde también se cumplieron los objetivos de seguridad y de plazos. Además, con la planta de biocombustibles estamos cumpliendo los hitos. Por tanto, el balance, a día de hoy, es muy positivo.

.-P. ¿Y el reto de 2024?

.-R. La seguridad y el medio ambiente seguirán siendo objetivos prioritarios. Lo mismo que el cumplimiento de nuestros planes de producción y que el proyecto C-43 de biocombustibles sea capaz de producir en cantidad y calidad los productos para los que ha sido diseñado. Un proyecto de casi 250 millones de euros hay que consolidarlo en el primer semestre.

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