tribuna política / OPINIÓN

Preguntas de un tábano a la izquierda

13/01/2024 - 

MURCIA. 

"Porque, si me matáis, difícilmente encontraréis otro hombre como yo, a quien el dios ha puesto sobre la ciudad, aunque el símil parezca ridículo, como el tábano que se posa sobre el caballo remolón, pero noble y fuerte, que necesita un aguijón para arrearle"

(Platón, Apología de Sócrates)


En la Facultad de Filosofía me enseñaron que lo más importante era plantear las preguntas adecuadas, antes incluso que encontrar todas las respuestas. Esas preguntas que primero nos molestan, después nos hacen pensar y, en todo caso, nos despiertan. A la manera de Sócrates, del que decían que era para Atenas como el tábano que espolea al caballo. ¡Arrea, arrea! 

De la política útil. Yolanda Díaz ha anunciado una subida del salario mínimo del 5%. En un año en el que el precio de los alimentos ha subido, de media, un 7,3%. ¡Qué lejos queda ya aquella subida histórica del 22% que Iglesias arrancó a Sánchez en octubre de 2018, pasando de 736 a 900 euros! ¿Será que para ser útil también hay que hacer ruido?

"¿Por qué PUIGDEMONT se encuentra una alfombra roja y Belarra un veto tras otro? ¿Será que los sectarios no son los de Podemos?"

Del diálogo. Yolanda Díaz, que lleva el diálogo por bandera, ha sido capaz hasta de ir a Waterloo para reunirse con Puigdemont. En la negociación de esta semana, el Gobierno de coalición fue capaz hasta de ceder las competencias de inmigración a un partido xenófobo como Junts. Sin embargo, con Podemos no han querido ni hablar para abordar la reforma del subsidio de desempleo y ese recorte en la base de cotización. ¿Por qué Puigdemont se encuentra una alfombra roja y Belarra un veto tras otro? ¿Será que los sectarios no son los de Podemos?

De la unidad. En cuanto uno rasca un poco la primera capa rosa de Sumar, enseguida sale a la luz otra capa en la que están los que nunca la han querido. Ni en Murcia ni en Madrid. Algunos llevan dividiendo desde los tiempos de Nueva Izquierda, esa escisión que el PSOE le montó a Izquierda Unida, después de que Julio Anguita obtuviera el mejor resultado de su historia, 21 escaños. ¿La historia se repite?

Otros empezaron a restar en 2019, cuando decidieron que, ante la presión mediática, lo mejor que podía hacer Podemos era entregarle el Gobierno a Sánchez y Rivera. Ahora en cambio se apropian de los logros de ese Gobierno por el que nunca apostaron. ¿No se sonrojan?

En las últimas elecciones autonómicas los que hoy hablan por Sumar se presentaron contra la lista de unidad conformada por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde y en la que tenían las puertas abiertas en los puestos reservados a Izquierda Unida. El coordinador de Más País se quedó en la playa, reservándose para la próxima batalla, como el capitán araña. El resto de la tripulación sacó un 1,29%, evitando que la izquierda tuviera una mayor representación. ¿Van a sumar los que hasta ahora no han hecho más que dividir?

De la justicia social. A finales de año Calviño se anotó su último éxito antes de marcharse al Banco Europeo de Inversiones. Un acuerdo sobre las nuevas reglas fiscales de la UE que supone la vuelta a la austeridad, después de estos años de manga ancha por la pandemia. El primer recorte era la reforma del subsidio por desempleo. Porque se pongan como se pongan reducir la base de cotización del 125% al 100% en las futuras pensiones es un RECORTE. Aquí no tengo ni el tiempo ni el espacio, pero las cuentas las ha hecho con todos los detalles el economista y abogado laboralista Jacinto Morano, que de esto sabe bastante más que los periodistas del grupo PRISA:

Ese recorte aparece además cuantificado en la memoria del decreto con una cifra: 468 millones de ahorro en 2028. ¿De dónde sale ese ahorro si no es del bolsillo de los futuros pensionistas?

Del lenguaje. Pero más allá del recorte lo que me hace temblar son los argumentos que Sumar ha utilizado para avalarlo. Los sofistas de la sobrecotización dicen que si estos parados de larga duración cotizan el 125% sale más a cuenta estar parado que trabajar por el salario mínimo. Porque como todo el mundo sabe vivir ocioso con una paguita de 480 euro es mejor que estar trabajando por 1.134 euros. ¿Este discurso de las paguitas es de izquierdas y yo no me he enterado?

De la historia. Como Podemos no ha querido tragarse este sapo, Yolanda Díaz ha acusado a Podemos de hacer una pinza con PP y Vox. Pero esto de la pinza es muy viejo. Ya lo usó Felipe González contra Anguita y sirve en la práctica para justificar cualquier cagada del PSOE. ¿Dónde está hoy Anguita y dónde Felipe González? ¿Es Podemos la izquierda de Anguita y Sumar la Nueva Izquierda? ¿Acabarán Díaz y Errejón como Garrido y Almeida?

Víctor Manuel Egío García

Diputado regional de Podemos

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