los princiaples compradores son familias, según la murciana global proección

Pánico nuclear en la Región: el miedo a la amenaza rusa multiplica las ventas de equipos de seguridad

11/03/2022 - 

MURCIA. Existe una amenaza. El mismo Putin hace lo posible por dejarlo claro en sus bravatas cuando pronostica graves represalias a los países que ahora le sancionan. Sin embargo, ya los dirigentes del siglo XX se ocuparon de dejar claro que una guerra nuclear no puede sino acabar con pérdidas inasumibles, y el dirigente ruso es consciente de que atentar contra Occidente en su totalidad no haría sino afilar esta espada de Damocles que ya pende sobre su cabeza. Dicho de otra forma, en la Región de Murcia estamos a salvo. En cualquier caso, la lejanía de un conflicto real que llegue a las puertas de nuestras casas no ha impedido que la histeria alcance a la población y, en consecuencia, comiencen a multiplicarse las ventas de equipos de protección nuclear.

Trajes químicos, máscaras de protección respiratoria para gases o guantes para protección radiactiva son algunos ejemplos de productos que están siendo adquiridos en estos momentos, según lo indican las empresas especializadas del sector. Este es el caso de la murciana Global Protección, que asegura encontrarse ante un irregular aumento en la demanda: "Desde hace 15 días estos equipos se han convertido en el producto principal en el 70% de los pedidos de particulares. Donde antes vendíamos uno ahora nos solicitan cinco", señalan a Murcia Plaza desde la empresa.

¿Los compradores? Se trata de familias completas asustadas por esta situación y que quieren ser precavidos ante los posibles escenarios. Esto incluye también protección para los niños, algo que solicitan "a toda costa" pese a que este tipo de equipos están fabricados para adultos. Al fin y al cabo, están diseñados para la ejecución de una actividad profesional. 

Asimismo, desde Global Protección también indican un aumento efectivo en el número de consultas. Y es que los particulares que llegan en busca de estos productos no saben realmente qué comprar, tan solo que quieren algo que les proteja en caso de emergencia. Por tanto, muchos de ellos se guían por la regla -falsa- de que lo más caro mejor protege, así que llegan a invertir en productos que no están pensados para ser asumibles por la población general. 

Ante la pregunta de si es necesario para una persona corriente adquirir estos productos, en la empresa murciana lo tienen claro: "Rotundamente no". No obstante, y pese a que intentar llamar a la calma a los clientes que llegan con este tipo de demandas, son muchos lo que optan por comprarlos de todas formas.

Desabastecimiento

Una de las consecuencias de esta movilización general es que las empresas que sí los necesitan para desempeñar su actividad profesional -aquellas del sector químico, petroquímico y hortofrutícola- están comenzando a hacer acopio por miedo a que las compras de particulares produzcan desabastecimiento. Al fin y al cabo, se trata de un producto muy específico que requiere de varios controles para su comercialización, lo que provoca que la oferta sea escasa frente al desmedido aumento de la demanda.

De hecho, desde Global Protección consideran que este interés de los particulares por protegerse de una amenaza nuclear se va a mantener en el tiempo, lo que incluso puede generar en problemas logísticos y aumentos de precio. Además, recuerdan que puede llegar a producirse un colapso en algunos trabajos, pues el uso de estos materiales resulta requisito indispensable, con lo que se verán obligados a reducir el ritmo si se reduce el suministro.

Histeria generalizada

Aunque el pánico nuclear resulta el mayor exponente de la histeria que genera un conflicto de la magnitud del que se está viviendo en estos momentos en Ucrania, lo cierto es que ya se encuentran otros ejemplos de este miedo. Es el caso de la gente que ha acudido en masa a los supermercados de la Región a comprar aceite de girasol ante la posibilidad de que se agote el suministro de este producto.

Ya es habitual ver las baldas vacías en la sección correspondiente de establecimientos como Mercadona o Superdumbo. Otras superficies comerciales como la cadena Makro también están notando un gran incremento en las compras.

El incremento de la demanda y las dificultades de suministro de las cadenas de distribución llevó a algunas de ellas a comenzar a racionalizar el stock ya la semana pasada. Y es que el 62% del aceite de girasol que importa España procede de Ucrania.