EQUILIBRIO CINEGÉTICO

No hay pascua sin conejos: los agricultores sufren de nuevo la proliferación de estos animales

11/04/2020 - 

MURCIA. El abandono de la vida social y cotidiana por parte de los humanos ha generado algo con lo que muchos ya contaban: que los animales salvajes comenzasen a campar a sus anchas por todas partes. Esto ha tenido ciertas consecuencias negativas en aquellos cultivos campestres a los que se les ha arrebatado la oportunidad de alimentar a las personas, ya que algunos animales han sido más rápidos.

Es lógico que, cuando no hay una presencia humana los animales se sientan más libres -o menos amenazados- a concurrir ciertos escenarios con los que no estaban muy familiarizados o en los que se le tenía prohibido el paso, y es por ello que los informativos muestran imágenes de animales paseando por la ciudad. Pero, lo que no se suele ver es que estos animales están entrando a los campos, y están destruyendo cosechas.

Muchos agricultores de España y de la Región, ya han mostrado sus quejas debido a que la proliferación de animales les está haciendo tener pérdidas inimaginables. Algunos han destruido más del 50% de sus cultivos, lo que califican de ‘desastre’. Una de las posibles causas, a parte de la mencionada anteriormente, es la de que no es temporada de caza. Además, la crisis sanitaria que ha tocado vivir va a generar que la caza de animales se posponga, como mínimo hasta julio (en el mejor caso), si no se cancela hasta el año que viene.

Esto supone que miles de conejos y liebres estén aprovechando para alimentarse del cultivo ajeno. Está terminando la época de la alcachofa, el brócoli, los guisantes… y a estos animales le encantan estos brotes. Trabajadores de empresas agrícolas, denuncian que se ven más animales de este tipo porque, aparte de que no hay tantos trabajadores en las parcelas, están menos cuidados los campos, lo que quiere decir que hay más matojos que les atraen para saciar su apetito.

¿Qué solución se propone? Por el momento, los gobiernos no han ofrecido ninguna alternativa ni tampoco han abierto la veda temporalmente para poder cazar a estos animales, debido a que se prima la seguridad y salud de la ciudadanía y la caza no es motivo suficiente para ‘hacer la vista gorda’ en el estado de alarma. Esto ha generado que los propietarios de explotaciones agrícolas hayan tenido que tomar sus propias medidas: o bien instalar vallas más reforzadas de las que ya tenían, o bien acabar con las criaturas dentro de su terreno.

En lugares más recónditos del campo murciano han aparecido otros animales de mayor tamaño como jabalíes o cabras. En este caso lo que intentan los agricultores es que no entren en sus cultivos y que los daños que puedan provocar sean los mínimos posibles, puesto que consideran que “ya hemos sufrido suficiente”.

Por parte de COAG Murcia (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) ya se está intentando regular esta situación exigiendo un control cinegético de inmediato empleando técnicas para capturar a estos animales salvajes, ya sea mediante el empleo de animales o mediante su caza.