cierran cancha y juguettos

Ni juguetes ni deportes para Navidad, la cascada de cierres de negocios continúa en el centro de Cartagena

4/11/2020 - 

CARTAGENA. El anuncio de la multinacional Inditex de cerrar su tienda de Zara en el centro de Cartagena solo dejaba ver la punta del iceberg de lo que está sucediendo en la zona más comercial de la ciudad portuaria, su casco urbano. Este mes de noviembre se han sumado otros dos negocios importantes a la larga lista de bajas de comercios que no son capaces más tiempo de aguantar la profunda crisis económica que está dejando la pandemia generada por la covid-19.

La tienda Juguettos, una empresa integrada por más de cuarenta socios -nacida en 1975 por tres empresarios de Villena, Almansa y Yecla- y que hasta ahora contaba con 270 puntos de venta, ha cerrado su espacio ubicado en la calle del Carmen de Cartagena desde hace varios años por la imposibilidad de poder mantenerse a flote tras el descalabro económico desde el pasado mes de marzo. 

Su situación no es diferente a la de otras grandes marcas como Cancha, tienda de deportes, que pertenece al grupo de Calzados Rumbo, que el 30 de octubre cerró también definitivamente sus puertas en la misma calle, unas decenas de metros más atrás, por el mismo motivo que Juguettos, y por las mismas circunstancias que atraviesan otros pequeños y medianos negocios de la ciudad.

Tener un negocio en el corazón comercial de la ciudad no sale rentable: precios de alquiler demasiado elevados y muy pocos clientes, una vez que uno de sus grandes reclamos, el turismo, apenas se ha asomado por Cartagena en los últimos meses.

Tal y como sucedía semanas antes con Calzados Rumbo y ahora con Juguettos y Cancha, y las previsiones de Zara, la situación es dramática no solo para los empresarios sino para sus trabajadores: con el cierre de ambos negocios se pierden otros siete puestos de trabajo más y el goteo sigue siendo incesante.

Significativo es el cartel que ha tenido que colocar el dueño de este negocio: dos tiene en la misma calle Mayor de Cartagena, nacidos apenas hace dos años y al calor del elevadísimo número de turistas de crucero que casi durante nueve meses al año alimentaban con sus compras las empresas dedicadas a la venta de productos turísticos: ahora la venta está por los suelos y los pagos esperan tras la puerta mientras que los ingresos han caído por los suelos. La crisis ha golpeado  a una ciudad en el que el turismo ha levantado la economía de negocios pequeños, bares y restaurantes. Es éste, el turismo, o más bien la falta del mismo, lo que ha provocado que algunos hayan echado el cierre y otros empiecen a pensarlo como la mejor opción antes de arruinarse del todo.

En el recorrido por las calles del centro el número de negocios con el cartel de 'Se Alquila' va creciendo. Si hace tan sólo quince días eran diez los que podíamos contar, la cifra se ha elevado ya a quince, y lejos de parar, hay otros que están a la espera de finalizar el periodo navideño para cerrar la persiana. La zona comercial por excelencia ya veia negros nubarrones hace dos semanas con el anuncio del cierre de Zara, uno de los grandes buques insignias en estos momentos en Cartagena.

"Cada vez que un negocio se cierra en una ciudad es una mala noticia. Hay una serie de puestos de trabajo que se pierden, con lo que conlleva para esas familias. Con las grandes empresas tienes el añadido que actúan de impulso para las demás, por lo que sin duda alguna que nos tiene que inquietar", decía semanas atrás Ana Correa, presidenta de los empresarios cartageneros. Las expectativas, lejos de mejorar dentro de este auténtico caos, han empeorado: las limitaciones de movimiento, las restricciones en los aforos y la falta de clientes no auguran un futuro nada halagüeño para estas Navidades.

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